Teoría de la "excusitis"

  • Chaparro expuso en transparencias su plan de motivación psicológica a la plantilla del Betis con ruego de no ser filmado · El método de Jiménez, ver al futbolista persona

Comentarios 3

Chaparro fue el segundo en dirigirse al foro y llegó a dejar al personal descolocado cuando, para ilustrar sus métodos destinados a mantener la motivación del futbolista, enchufó el portátil que traía bajo el brazo con la condición de que las cámaras dejaran de grabar y los periodistas asistentes -no los futuros- dejaran de serlo. Expuso un planing con tareas para los futbolistas acompañado de material audiovisual: canciones, películas, anuncios publicitarios con mensaje; cuestionarios... todo para mandar un mensaje a los asistentes y a todo el que está externo al fútbol "Yo les pediría que cuando sean periodistas y vayan a enjuiciar un planteamiento táctico, cambios, alineaciones... deben saber que detrás de un entrenador hay un trabajo grande, de un equipo, pero (énfasis) no siempre salen las cosas".

Ya con las cámaras en rec, el ex entrenador del Betis versó sobre la facilidad con que la motivación del futbolista se derrumba y la dificultad y el trabajo que conlleva hacérsela mantener. Lo ilustró con un ejemplo, el Real Madrid-Betis de esta temporada (6-1). "En el hotel el ambiente era muy bueno y antes de montarnos en el autobús los gritos eran... ¡vamos! ¡a por ellos! ¡hoy ganamos aquí! (pausa). A los veinte minutos ya nos habían metido tres", dejó en el aire bajando el tono. Por eso, quiso más tarde hacer énfasis en lo que él ha llamado la "excusitis", esto es, mecanismos de defensa que tiene el futbolista cuando, por ejemplo, ha sido superado por un contrario. Utilizó el ejemplo de una simple marca hombre a hombre y el viejo tópico de marcar por detrás. Para ello se puso de pie "Un fubolista se suele poner en línea mirando al frente y cuando le sorprenden sale con el ¡es que...! Pero eso no ocurre sin marcan en diagonal (se gira y se coloca en posición perpendicular al delantero invisible). Así domino todas las posibles zonas de salida".

Jiménez, mientras, asentía sonriente y atento a todo lo que exponía su colega. Él no había llevado ordenador, ni papeles preparados. Sólo había hablado de memoria y con ella había expuesto su método de trabajo en el aspecto psicológico, basado en la experiencia propia y en su idea de estar encima del futbolista y tener siempre presente que antes que nada éste es persona. "Yo, raro es el día en que no le pregunto al futbolista cómo está o si tiene algún problema. Son padres de familia, a veces tienen problemas en casa o en casa de sus padres o simplemente una noche no ha dormido porque ha tenido al niño malo. Ese día no le puedes exigir en el circuito físico fuerte porque lo puedes romper". El ejemplo, tan sencillo, caló en los futuros profesionales, que siguieron escuchando. "La mejor forma de llevar un vestuario es ser sencillo y directo, cercano y cuando las cosas no vayan como tú crees que deben ir demostrar que el que manda eres tú". Más o menos como un padre.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios