"El gol sólo fue devolver algo de lo que me dieron"

  • Perotti sigue en una nube tras la acción que metió al Sevilla en la Champions, algo que no olvidará jamás. El argentino saca su espíritu de mejora para continuar en el club "muchos años".

Es el centro de todos los focos. Diego Perotti vive en una nube después del gol con visado de Champions que logró, como él mismo reconoce, tal y como sueñas con tus amigos jugando en la calle, en el último minuto y provocando el delirio colectivo. Ayer fue premiado como jugador promesa en la Gala del Deporte de la Cadena Cope. Pero el hijo de Hugo Perotti, que también marcó goles decisivos en Boca Juniors, ya es una realidad, pese a que fue el primer gol con la camiseta del Sevilla, el cuarto desde que llegó al segundo equipo hace dos veranos. Aún en la nube, el polivalente atacante mantiene los pies en el suelo. "Me lo tomo normal, lo mismo que cuando no juego o en los malos momentos", dice con su tímida frialdad.

-¿Cómo analiza en frío lo que vivió el sábado pasado?

-Todavía no caí demasiado en lo que pasó el sábado, por suerte se dieron las cosas mejor de lo que esperaba y ahora, a disfrutar de las merecidas vacaciones.

-Un gol inolvidable, ¿no?

-Sí, sin duda. Meter un gol como el del sábado justo en el último minuto y sabiendo que teníamos que jugarnos la Champions en Soria fue algo muy importante, un gol que no olvidaré jamás.

-Es el gol soñado, ¿se parece el sueño a la realidad?

-Soñarlo, lo sueñas, que se te cumpla o que se dé es más difícil. Pero cuando juegas con los amigos en el barrio te imaginas metiendo un gol y que toda la gente se emocione y se forme una piña en un córner con los compañeros. Se dio mejor de lo esperado, es el sueño de cualquier chico, porque un jugador que tenga 200 partidos en Primera también se emociona si logra meter un gol así. Me cuesta creer un poco lo que pasó.

-¿Recuerda bien la jugada?

-La jugada la empecé yo por la izquierda a pase de Duscher, se la di a Kone, que vino a recibir y no sé si Kone abrió a la otra banda o se la dio a otro, y cuando vi a Adriano me fui metiendo en el área sin saber qué iba  pasar, porque en el juego aéreo no soy muy acertado. Pero es que me dejó solo, el ochenta por ciento del gol es de Adriano.

-¿Qué le dijeron los compañeros en esos momentos y después?

-Me felicitaron y me abrazaron todos. Fue un esfuerzo muy grande para que se nos escapara el objetivo en la última fecha; el equipo hizo una gran temporada y nos merecíamos el tercer puesto. Y luego, lógicamente, hubo muchas bromas, porque ¿de cabeza? Si ya me cuesta hacer goles, de cabeza mucho más, en los entrenamientos Jiménez me pide el remate aéreo y no las meto ni con la mano. Y por ahí hubo muchas bromas. No se podían creer que pudiese meter un gol así.

-Este gol le dará confianza para acabar con los problemas que tiene para mirar a puerta...

-Todos dicen que cuando entra el primero vienen más. Mi juego es tratar de estar cerca del área, de llegar, pero también intentar centrar o asistir a los delanteros. El otro día me fui cerrando y cerrando y por ahí llegó la situación. Es lo que procuro hacer cuando el balón está  en la banda contraria.

-Cabe imaginar que también le dará más respaldo para desarrollarse en el Sevilla, ¿no?

-Un partido así con un gol de esa índole a cualquier le levanta el ánimo. De todas formas, venía jugando más de lo esperado, habían tenido mucha confianza en mí, me inscribieron como extranjero, los jugadores me apoyaron siempre y Jiménez también y el gol me da más confianza todavía.

-¿Qué le han dicho sus padres?

-Por suerte lo pudieron ver en vivo desde Argentina y para ellos fue una emoción y una sensación muy linda. Saben todo el esfuerzo que he realizado y están muy contentos por el gol y por la Champions, y me dijeron que lo disfrute. Fueron los primeros en llamarme, estando aún en el estadio.

-¿Es consciente de que ya es un héroe para la afición del Sevilla?

-La gente siempre me trató muy bien desde el primer día. Me felicitaban por la calle y eso para el que empieza es muy importante. Han coreado mi nombre muchas veces, cuando me salían bien las cosas me aplaudían y cuando no me salían no me criticaban. Quizás con el gol les di algo de lo que me dieron. Sólo fue devolverles el apoyo tanto a la afición como a Jiménez.

-Llevaba razón Jiménez cuando insistió tanto en usted...

-Lo dije siempre, si no fuera por él no estaría donde estoy, me hizo jugar muchos partidos, incluso de titular en partidos complicados, no lo esperaba. El gol que metí también es un poquito para él.

-A sus 20 años, ¿cuál es su margen de mejora?

-Siempre tengo margen para mejorar. Sólo llevo catorce partidos en Primera y sólo un gol. Creo que tengo que mejorar demasiadas cosas y una de ellas es el gol, un extremo tiene que tener más de un gol por temporada. Y luego, saber cuándo tengo que encarar y cuándo no para no perder tantos balones, a veces hay que ir más tranquilo, no tanto ir para delante sí o sí y luego comerte una contra. Un error se paga muy caro, pero los compañeros siempre me animaron, nunca me dijeron nada cuando la perdí y eso ayuda.

-Pero, ¿no cree que este gol lo puede consagrar en el Sevilla?

-Consagrados están Kanoute, Luis Fabiano y Jesús Navas. Yo sólo llevo un gol, que nos metió en la Champions, sí, pero nada más.Tengo que mejorar porque mi idea es pertenecer a este equipo mucho tiempo y hay mucha competencia.

-¿Como la de Lautaro Acosta cuando se recupere?

-Lautaro tuvo la mala suerte de que no se pudo recuperar de la lesión en el tobillo, no es su culpa. Pero cuando le tocó jugar demostró que está a la altura del Sevilla y le dio un gol importante en la Copa, el día que Acosta esté bien dará muchas alegrías al club.

-Se le ve muy identificado con el club. ¿Se ve aquí mucho tiempo?

-Seguro, me gusta mucho el club, la ciudad me encanta, el equipo me apoya muchísimo y espero estar aquí muchos años.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios