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El peligro de la saturación

  • Monchi y Jiménez deben consensuar las salidas para perfilar una plantilla que superará la treintena de fichas con el regreso de los cedidos · Maresca ya sabe que ha de buscar destino, al igual que Crespo

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Dejar salir antes de entrar. Ésta es la prioridad de la dirección deportiva del Sevilla en estos momentos ante el peligro de saturación que puede sufrir su plantilla. Monchi y Jiménez trabajan en ese sentido día a día y hoy tienen una reunión de trabajo con José María del Nido para pulir todos los aspectos pendientes de la planificación, desde la organización y el calendario de la pretemporada hasta quiénes están llamados a permanecer y a quiénes se les buscará la salida de un plantel que, con la vuelta de los cedidos, superará la treintena de fichas, sin contar los tres, cuatro o cinco refuerzos que haya dependiendo precisamente de la capacidad del Sevilla para colocar a aquellos futbolistas que se han quedado sin sitio, una tarea nada sencilla.

El nivel de exigencia del Sevilla ha subido muchísimo en los últimos años, máxime tras la clasificación para la Liga de Campeones. Y Jiménez tiene delante de sí una nómina de 32 jugadores, incluyendo a los cinco cedidos esta temporada (Duda, Lolo, Alfaro, De Sanctis y De Mul) y a dos canteranos con los que el técnico de Arahal quiere trabajar en la pretemporada, como son Armenteros y José Carlos. Ellos dos más Lolo y Alfaro ya saben que trabajarán con el primer equipo en la habitual concentración de verano, aunque eso no les garantizará una ficha profesional en la plantilla que sea inscrita en la LFP.

Aun así, Jiménez tiene confianza en la aportación que puedan dar los canteranos, sobre todo los dos cedidos que tan buen papel han desempeñado en el Málaga y el Tenerife. El caso de Armenteros es más complicado, puesto que ya no tiene sitio en un Sevilla Atlético que ha regresado a Segunda B, y no cabe la posibilidad de que baile entre el primer y el segundo equipo, cosa que sí podría ocurrir con José Carlos, quien empezó este curso en el Sevilla C y debutó en el primer equipo sin pasar por el segundo, en el que jugó luego.

Pero, aparte de los canteranos, la mayor tarea que tendrá que realizar la dirección deportiva es la de buscar una salida a futbolistas que han perdido esta temporada el sitio en el primer equipo, por una u otra razón. Hay varios jugadores que no han cumplido las expectativas o han terminado su ciclo en el Sevilla y Jiménez valora el trabajo realizado por jugadores como Maresca, Crespo o Mosquera, pero sabe que se les ha pasado el tren.

Uno de los primeros que sabe que habrá de buscarse un destino lejos de Nervión es precisamente el italiano. Monchi ya le ha comunicado a Maresca que Jiménez, si cuenta con él, es como el quinto medio centro de los actuales. Y esa posición va a ser reforzada con un jugador contrastado, con lo que el salernitano, con quien hoy quiere dialogar Jiménez en el último entrenamiento del curso para explicarle la situación, se queda sin sitio. El cuerpo técnico y el propio jugador son conscientes de que la única solución es una salida, a pesar de que renovó su contrato con el Sevilla en septiembre de 2008.

El italiano rindió en la primera fase del campeonato, pero luego ha demostrado que lleva muy mal estar en la sombra. Caso distinto es el de Dragutinovic, con quien sí cuenta Jiménez si el mercado no ofrece la posibilidad de fichar a un defensa de perfil zurdo que pueda actuar de central o lateral. El técnico arahalense valora positivamente la profesionalidad y el compromiso de un jugador cuyos problemas físicos, que arrastraba desde la pretemporada, le han impedido darle el relevo a Escudé y Fernando Navarro, y no está descartada su continuidad. Tampoco la de David Prieto, aunque si llegan dos refuerzos para la defensa, será candidato a salir del Sevilla junto a Crespo y Mosquera, que sí están definidos en la rampa de salida. También lo está Chevantón, aunque colocarlo será mucho más difícil que el de tres cedidos que sí han rendido y tienen pretendientes: De Sanctis, De Mul y Duda.

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