Una versión con menos debilidades

  • El Barcelona mantiene su bloque ganador e inicia la Liga con números de récord · El adiós de Guardiola no cambia las claves que llevaron al éxito al bloque azulgrana

El término del periodo de Pep Guardiola abre dudas en un Barcelona que no cambió en su filosofía y sólo aspira a volver a reinar en el campeonato liguero tras un inicio demoledor que apunta a batir todos los registros.

Aterrizó en el banquillo azulgrana Tito Vilanova. Junto a él se mantienen las mismas pinceladas de juego que Guardiola convirtió en ideales a nivel europeo y que llevaron a su equipo a lo más alto.

sin balón

Vilanova no entiende el fútbol sin la posesión. Así lo demuestra su equipo siempre, incluso cuando enfrente un rival pretende discutir esa premisa a los suyos.

La línea de tres atacantes no cesa de correr tras el balón si el contrario se atreve a no jugar en largo. La gran clave de la posesión azulgrana se basa en que recupera el balón a una velocidad de vértigo. Cada pérdida enciende un mecanismo inmediato. Eso sí, la zona de presión se ha retrasado unos metros con respecto al equipo de Guardiola, que robaba más arriba.

La ausencia de Abidal ha tenido soluciones que aún no terminan de convencer a Vilanova. Adriano y Jordi Alba brillan en ataque, pero no tienen la contundencia defensiva del francés, que también solucionaba papeletas como central. Las bajas de Piqué y Puyol provocan que Mascherano sea un fijo en la zaga, al tiempo que Vilanova tenga que elegir entre el atrevimiento del joven Bartra o la polivalencia de Song.

Busquets sigue siendo el pivote que barre, rompe y construye sin complicarse, una baza que por el momento no tiene reemplazo.

con balón

Imaginación y velocidad. Creación y ataque imprevisible. Las armas se multiplican cada campaña. Xavi e Iniesta siguen siendo los artífices de que el fútbol azulgrana brille por su rapidez de toque y su precisión. Rompen líneas sin dificultad y llegan al área rival para rematar. Pero si ellos no están próximos a la portería adversaria, Vilanova tiene una línea de tres puntas que intercambian posiciones. Y busca más las alas que Guardiola.

Messi es la pieza versátil por excelencia. Crece con el paso de los partidos y es el genio capaz de arreglar un encuentro o de convertirlo en un paseo. Se adapta, además, a cualquier compañero de juego en vistas de los resultados.

Villa, recuperado de su lesión, comienza a ver portería sin apenas minutos, al tiempo que Pedro y Tello dan un punto más de velocidad y profundidad al ataque. Y el potencial no se queda ahí: Cesc, Thiago, Alexis Sánchez... Las balas siempre están preparadas.

lo mejor

El nivel de juego en relación a la intensidad no ha bajado y las piezas no hacen más que mejorar.

lo peor

Por ahora no exhibe la demoledora circulación de balón que sólo este equipo es capaz de interpretar.

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