Encuentran un pepino con 'E.coli' en la basura de una familia alemana afectada

  • Alemania admite que es "extremadamente difícil" hallar el origen y España advierte que es posible que nunca se encuentre el foco

Un pepino con restos de la agresiva variante de la bacteria E.coli, que ha matado a 25 personas en Alemania, ha sido hallado en la basura de una familia afectada de Sajonia-Anhalt, según informó ayer el Ministerio de Sanidad de este estado federado. Mientras, las autoridades sanitarias alemanas y españolas se muestran pesimistas con respecto a encontrar el origen del brote.

El portavoz ministerial Holger Paech no precisó el país de origen de la hortaliza infectada y agregó que se están analizando los demás restos biológicos de la basura, así como los alimentos a la venta en los supermercados donde habitualmente compra esta familia.

"No está claro y nunca llegaremos a saber con total seguridad cómo (la E.coli) llegó hasta aquí", aseguró Paech.

El portavoz añadió que ninguno de los análisis efectuados a raíz de este hallazgo ha dado positivo y señaló la posibilidad de que la E.coli llegase a la basura después de que la familia enfermase.

La familia, con sus tres componentes afectados en distinto grado, no tiene ningún contacto conocido con el norte de Alemania, donde se han registrado la mayor parte de los casos, y reside en Magdeburgo, la capital de Sajonia-Anhalt, una región donde hasta el momento sólo se tiene constancia de 32 afectados. En concreto, los padres, ambos de 50 años, están afectados de forma leve y la hija padece el síndrome urémico hemolítico (SUH), el síntoma más grave que puede provocar la variante letal de la E.coli.

Las autoridades sanitarias en general seguían ayer escépticas sobre la misión de encontrar el origen del brote infeccioso. Así, los ministros de Salud y Agricultura de Berlín reconocieron ayer que es "extremadamente difícil" detectar el origen de la bacteria intestinal y que Alemania está haciendo todo lo posible por frenar la epidemia. "Los consumidores son la máxima prioridad", enfatizó el ministro de Salud, Daniel Bahr, en la rueda de prensa que siguió a la reunión de crisis en Berlín, en la que también participó el comisario de Sanidad de la Unión Europea (UE), John Dalli.

"La epidemia es muy grave", insistió el mismo. No en vano, "en nuestro país ya han muerto al menos 25 personas", reveló sin dar más detalles sobre los últimos fallecimientos. "Todavía no puede levantarse la alarma".

Pero, pese a la gravedad de la situación, Bahr confirmó que el número de nuevos contagios está empezando a caer, "motivo suficiente para el optimismo".

Según él, "en toda Alemania se ha pasado lo peor", si se atiende a los datos ofrecidos por el Instituto Robert Koch, el principal centro epidemológico del país.

Por su parte, la directora general de Salud Pública y Sanidad Exterior, Carmen Amela, advirtió ayer que podría no encontrarse nunca el origen del brote de la infección durante una rueda de prensa tras una reunión entre el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, la ministra de Sanidad, Política Social e Igualdad, Leire Pajín, y un grupo de científicos en la que se constató que España está lista para dar una respuesta unificada y coordinada con Europa en caso de que se detectase algún caso en nuestro país.

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