Piden 20 años de cárcel al acusado de matar de un tiro a su compañera

  • El acusado ha negado ser el autor del crimen y ha señalado que la mujer se desplomó de repente y él se limitó a irse de casa al verla muerta para comprar cocaína.

Un hombre acusado de matar de un tiro en la cabeza a su compañera sentimental tras una discusión, para quien la fiscal pide 20 años de cárcel, ha negado ser el autor del crimen y ha señalado que la mujer se desplomó de repente y él se limitó a irse de casa.

En la Audiencia de Barcelona se ha iniciado el juicio contra Driss K., de 36 años y origen magrebí, a quien la fiscal acusa de haber disparado mortalmente la noche del 30 de agosto de 2006 contra su compañera sentimental, Malika, tras una fuerte discusión en la casa de él, en Barcelona.

Según la fiscalía, tras la discusión, el acusado subió el volumen de la radio para evitar que otras personas les escucharan, sacó un revólver que poseía, le disparó mortalmente en la cabeza, cubrió el cadáver con una manta y se dio a la fuga, hasta que fue detenido al día siguiente.

En su declaración ante el jurado popular que juzgará el caso, el acusado ha negado haber disparado a la mujer y ha señalado que fue ella la que, en medio de una fuerte discusión, se dirigió a una caja fuerte que había en la casa, sacó una pistola y se sentó a su lado en el sofá, en el que estaban bebiendo alcohol y consumiendo cocaína.

'Ella se encontraba sentada en el sofá, a mi izquierda. De repente, se levantó y cayó al suelo. Me pegué un susto que no veas, porque vi que estaba muerta, y me fui corriendo', ha relatado hoy el acusado, que ha asegurado que no tapó el cuerpo porque su objetivo era llegar lo antes posible a Calella (Barcelona) para comprar cocaína porque 'necesitaba consumir'.

El acusado ha negado además que mantuviera una relación estable con la víctima ya que, según su versión, se trataba de una 'chica de compañía' a la que contrataba a veces, como hacía con otras.

De Malika, ha dicho que para él era 'una persona más', aunque ha admitido que a veces le compraba ropa de marca porque sabía que le gustaba.

La noche de los hechos, el acusado y la víctima discutieron porque él la vio hablar en la calle con otro hombre, cuando iban hacia una fiesta. 'Cuando no estaba conmigo, me daba igual lo que hiciera. Pero si estaba conmigo, la quería para mi y que apagara el móvil, porque si yo pago una cosa es para que la disfrute yo, no otro', ha relatado Driss K.

Además, una vez en casa, discutieron de nuevo porque, según la versión del acusado, la mujer quiso mantener relaciones sexuales y a él ya no le apetecía, por lo que se pelearon otra vez porque él quería que ella se fuera de su casa.

La fiscalía pide en total 20 años de cárcel para el acusado, al que acusa de los delitos de asesinato, con los agravantes de alevosía y parentesco y de tenencia ilícita de armas.

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