Dax vive una tarde de apoteosis con El Juli, Morante y El Cid

  • Colosal exhibición del madrileño, el de La Puebla muestra su hondura con el peor lote y el de Salteras alcanza su nivel, con buenos toros de Victoriano del Río

GANADERÍA: Toros de Victoriano del Río, bien presentados, de buen juego en conjunto. Segundo y tercero, de gran juego, premiados ambos con la vuelta al ruedo en el arrastre. Primero y cuarto, los de menos opciones. TOREROS: José Antonio 'Morante de la Puebla', silencio y dos orejas. Julián López 'El Juli', dos orejas y rabo y oreja. Manuel Jesús 'El Cid', dos orejas y oreja. INCIDENCIAS: Segunda tarde de feria con lleno en los tendidos.

Dax ha sido escenario de una histórica tarde de toros y toreros donde, más allá de los muchos trofeos y las vueltas al ruedo a dos toros de la ganadería de Victoriano del Río, el público francés ha vibrado con la colosal exhibición de Julián López El Juli, la honda singularidad de Morante de la Puebla con el peor lote y con la zurda de Manuel Jesús El Cid, al nivel de sus años dorados.

El Juli cuajó otro hito en su temporada cortando un rabo al segundo toro de Victoriano del Río en Dax. La corrida, que empezó mal y obligó a abreviar a Morante por culpa de un toro muy deslucido de la vacada madrileña, explotó en el segundo de la suelta, un gran toro.

El madrileño firmó con ese animal una de las grandes obras de su temporada, y de la temporada, cuajando al enclasado astado en todos los tercios. Con el capote y con la muleta. Remató de una estocada a la altura que hizo estallar la plaza y la petición para el torero y para el toro, al que se le dio con justicia la vuelta al ruedo en el arrastre. Pero no quedó ahí la cosa, el tercer toro fue extraordinario aunando raza, profundidad y clase. El toro, premiado igualmente con la vuelta al ruedo en el arrastre, sacó lo mejor de El Cid, venido arriba, que le cortó las dos orejas después de una faena de nivel. Grande Manuel Jesús con la mano izquierda, reverdeció laureles por ese pitón. La estocada abrochó una faena muy notable.

Lanzada como iba la tarde, histórica en su primera parte, salió Morante de la Puebla con el cuarto. El toro bajó la nota de los dos anteriores, no rompió en ningún momento, pero el torero sevillano firmó el toreo más singular y personal de la tarde. Apostó por el animal y, sin compactar una faena redonda, cuajó sensacionales muletazos por ambas manos así como remates y apuntes marca de la casa. Se apuntó Morante otras dos orejas.

El quinto fue otro toro bueno, fijo y noble. El Juli no falló con el capote y la muleta pero sí con la espada. Después de realizar una faena completa, bien estructurada y resuelta, no acertó a la hora de matar.

El sexto de El Cid tuvo nobleza pero no duró. El sevillano toreó con corrección mientras pudo, pero el toro terminó rajado. La estocada, sí fue buena.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios