Escribano, grave, retorna hoy a Gerena tras once días ingresado en un hospital alicantino

  • El torero sevillano fue herido muy grave el pasado 25 de junio en la plaza de toros de Alicante

El matador de toros Manuel Escribano regresa hoy a su domicilio de Gerena en una ambulancia tras cumplirse once días ingresado en el hospital Perpetuo Socorro de Alicante, donde ha sido atendido por la gravísima cornada que sufrió el pasado sábado 25 de junio en la plaza de toros de Alicante, cuando un toro le empitonó, con arrancamiento completo de la vena femoral y safena interna de la pierna derecha.

Manuel Escribano explicaba ayer a esta redacción: "Me encuentro mejor, con los lógicos altibajos, pero estoy muy contento porque mañana -por hoy- regreso a mi casa. Creo que saldré en la ambulancia a mediodía y espero estar cuanto antes en mi Gerena".

El diestro, con respecto a los avances conseguidos en los dos últimos días, señalaba: "He estado con el andador. He dado tres o cuatro pasos, no he podido más. He pasado muy mala noche. Prácticamente como todas desde la cornada. Me meten calmantes como para tirar a un elefante al suelo y aún así apenas duermo".

En cuanto a la pierna herida, afirma: "Tengo muy poca sensibilidad. Está como acolchada. Tardaré mucho en recuperarme. Lo médicos me han dicho que el proceso será lento y doloroso. Hacia arriba no noto movilidad". Según el torero, "el trabajo del fisioterapeuta me ha venido bien. Son masajes linfáticos para que salgan líquidos e intentar restablecer el riego. También ha trabajado la recuperación del pie".

Manuel Escribano, un hombre con una gran fortaleza física y muy optimista, declara: "Ahora, por la tarde, de ánimo estoy bien. Pero por las noches he tenido momentos de desesperación total por el dolor. Además me da rabia que la cornada me haya frenado en un momento tan bueno en mi carrera".

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