La Abadía contará con un gran salón de ceremonias tras su restauración

  • El proyecto de rehabilitación, con una inversión de 3,8 millones, mejorará el edificio de recepción de visitantes para acoger eventos y dinamizar la vida cultural de Granada

La esperada restauración de la Abadía del Sacromonte está más cerca de convertirse en realidad. A finales de 2018 o principios de 2019 podrían empezar las soñadas obras si todo sigue los cauces previstos. Una aportación del Gobierno de España va a hacer posible el milagro económico que el Arzobispado de Granada llevaba años esperando: el Ministerio de Fomento hizo público el pasado 11 de enero la concesión de 15,4 millones de euros para dieciocho proyectos de recuperación del patrimonio histórico en Andalucía, con cargo a los fondos que se generan para el 1,5 % Cultural en la ejecución de obra pública. Entre esas actuaciones destacaba la que se realizará en la Abadía, para la que destinará 2,6 millones, -lo que supone un 69% del presupuesto global de la restauración, que asciende a 3,8 millones de euros- .

Aunque Fomento llevará a cabo multitud de proyectos vinculados al patrimonio histórico en el resto de provincias andaluzas, la Abadía puede estar de fiesta desde esa fecha porque su proyecto es el segundo de mayor cuantía de los concedidos por el Gobierno de España para Andalucía. Además, en Granada, junto a la actuación en el Sacromonte, se trabajará en la restauración del recinto inferior de la Alcazaba de Guadix, con un presupuesto de 840.000 euros.

El subdelegado del Gobierno en Granada, Francisco Fuentes, visitó ayer el monumento sacromontano para conocer de primera mano la intervención, que se centrará en la rehabilitación y adaptación del edificio de recepción.

El subdelegado estuvo acompañado por el presidente de la Fundación Abadía del Sacromonte, Javier Restán, que aprovechó para agradecer el apoyo que los Ministerios de Fomento y de Cultura ofrecen al monumento con este proyecto, "que va a permitir dar un salto cualitativo en la recuperación completa de la Abadía del Sacromonte" y va a significar "una gran transformación de este espacio para que se convierta en uno de los referentes clave de la ciudad de Granada y también de Andalucía".

El presidente de la Fundación, que funciona desde hace dos años, hizo un llamamiento "a toda la gente que ama este sitio" para que ayuden con los fondos restantes: "El Ministerio aporta el 70% y nosotros el 30, pero esto no lo tiene que poner la Fundación sino que es un gran esfuerzo entre particulares, empresas e instituciones que quieren apoyar nuestro patrimonio".

El arquitecto responsable del proyecto, Antonio Martín, manifestó que el objetivo de la restauración es poner en uso el edificio de recepción de la Abadía del Sacromonte, uno de los principales inmuebles que configuran el conjunto monumental y que está llamado a constituirse en un núcleo vertebrador de comunicaciones para la distribución de los usuarios. "La Abadía se fue construyendo en distintas fases y como el tema de la accesibilidad no se contemplaba entonces hay una gran cantidad de niveles que ahora complican muchísimo el uso turístico, así como cultural y religioso", informa Martín, quien detalla que se necesitan ascensores, núcleos de comunicaciones y abrir nuevos espacios de evacuación de incendios, para adaptar el edificio a la normativa del siglo XXI, lo que permitirá "ofrecer un servicio razonable y adecuado al visitante".

"Eso permitirá, por ejemplo, abrir la Hospedería, que lleva cerrada muchos años por temas de accesibilidad", cuenta sobre el edificio anexo al de recepción. "También al propio espacio del claustro, que ahora tiene un acceso muy limitado y se podrá vincular al taller de restauración, que ya está funcionando en la Abadía".

Según los datos facilitados por el arquitecto, la rehabilitación afectará a un inmueble del XVII de cerca 1.887 metros cuadrados -aproximadamente el 10% de la superficie de la Abadía- que está llamado a constituirse en un espacio receptor de eventos y propuestas de tipo socio-cultural y de atención al turismo.

El edificio, que ya fue objeto de una intervención anterior de consolidación de la fachada y adecuación del zaguán, se estructura, fundamentalmente, en tres plantas cuyos usos se adecuarán a las necesidades con mayor demanda por parte de los usuarios actuales y los previstos. Así, la planta baja estará destinada a la acogida de visitantes y contará con mostrador de taquillas, zona de interpretación, sala de lectura y librería e, incluso, un espacio para cafetería.

La primera planta está concebida para acoger actividades culturales y contará con dos salones de usos múltiples con vestíbulos, aseos y núcleo de comunicaciones verticales. Por último, la segunda planta "se convertirá en un espacio de referencia para la ciudad por su privilegiada situación y orientación, sus extraordinarias vistas, su capacidad y proporciones", explica Martín, quien comenta que este espacio será idóneo para la celebración de ceremonias, galas u otras conmemoraciones.

En cuanto a los plazos, Martín afirmó que están "pendientes del Ministerio". "No va a ser tan rápido como nos gustaría, pero llevamos muchos años esperando para ver este proyecto e iremos con tranquilidad", cuenta sobre los primeros pasos de la rehabilitación, que se encuentra aún en fase de anteproyecto. El objetivo es que para 2018 estemos viendo ya algo de obra, o como muy tarde principios del 2019. La ejecución durará unos dos años, porque estamos hablando de unos 1.900 metros de intervención, de consolidación de un edificio que está arruinado ahora mismo y no es fácil, las intervenciones en patrimonio hay que hacerlas con cariño".

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