La Tranquera, el referente de la carne en la Costa Tropical

La Tranquera, el referente de la carne en la Costa Tropical La Tranquera, el referente de la carne en la Costa Tropical

La Tranquera, el referente de la carne en la Costa Tropical / reportaje gráficO: rosa fernández

En este restaurante no hay nada que esconder. Hay sólo los mejores productos y una óptima relación calidad-precio y su modo de preparación está a la vista de todos a través de una ventana a la cocina desde el bar. Desde el exterior de este local se atisba un espacio abierto, en el que los clientes disfrutan de platos espectaculares que llaman la atención desde la propia avenida Salobreña, no sólo por su aspecto, sino por su increíble aroma.

Una vez que llegan al paladar las sospechas se confirman: se trata de un gran referente en carne de toda la Costa Tropical y lo demuestra por el éxito que ha tenido desde su reapertura el pasado 8 de agosto. Su amplia carta no tiene competencia, compuesta por una gran variedad de carne nacional (de Ávila, León o el Valle del Es la, de las mejores del mundo), pero también procedente de varios países, como Argentina, Australia, Irlanda, Japón u Holanda. Todas ellas maduradas.

SugerenciasCarnes maduradas como la Burrata ahumada en baño de enebro

La carne es su especialidad, pero también disponen de un magnífico pulpo, gambones patagónicos o atún rojo. Las empanadillas y las croquetas son otros de los platos que triunfan entre su clientela.

De la cocina salen exquisiteces como el Chuletón de vaca santa Gertrudis con una maduración de 25 días; Burrata fresca ahumada en baño de enebro sobre mermelada de tomate, albahaca fresca y salsa de hierbas; Croquetas de jamón ibérico con manto de tocino; Pulpo a la brasa con salsa kimchee sobre patatas arrugadas, huevo escalfado y mojo rojo asiático; solomillo premium de frisona en timbal, con una maduración de 45 días; una espectacular parrillada argentina de luxe, a base de secreto ibérico, pollo de corral, picaña, entrecotte, chorizo criollo y morcilla; o una trata casera de tres quesos con mermelada, frutos del bosque y reducción de Ribera del Duero.

Su propietario, Andrés Rocamora, cuida todos los detalles para que este sea un lugar especial. Él mismo se preocupa de encontrar las mejores reses alimentadas de pasto que son tratadas con maestría por su equipo. El secreto de su sabor está en la calidad de la materia prima, pero también en su maduración. "Procesamos la carne para que llegue en las mejores condiciones al cliente, le damos nuestros cortes y las sometemos a un proceso de maduración", explica el dueño del céntrico local motrileño.

Cinco personas, incluido el chef Alejandro Torres, trabajan con ilusión para dar la máxima satisfacción al cliente. Este último, con una visión modernista, combina la tradición a la parrilla con alta cocina y fusión. Gonzalo Torres, segundo de cocina, Olga Lima, Marcelo Valenzuela y Sebastián Vega completan el equipo de cocina.

Rocamora explica que estas mismas personas trabajan desde hace 5 años a sus órdenes, pues este local antes tenía otra ubicación, en la calle Pablo Picasso. "El cambio se ha producido para mejorar la situación", explica. Efectivamente, ahora se encuentran en pleno centro de la ciudad, en la estratégica avenida de Salobreña, lugar de paso de la mayoría de eventos.

Muy presente están también los productos de la Costa Tropical, como el tomate raff, el kumato o el aguacate, en la parrilla están también presentes la patata, el calabacín o el pepino local, o el mango y la chirimoya en salsas de acompañamiento.

Además, La Tranquera piensa en todos los públicos y bolsillos, pues también disponen de hamburguesas de ternera caseras o de ofertas como un chuletón de Ávila, con una botella de vino por 24 euros.

En cuanto a los vinos -que todos se pueden probar también por copa- los tienen desde 18 hasta 300 euros la botella. Respecto a la carne ocurre igual, pues también sirven buey o kobe japonés por encargo, unas carnes que cuestan una media de 270 euros el kilo.

En barra, otras 4 personas -entre las que se encuentra el propio dueño- se encargan de asesorar y dar en la clave de los gustos de sus comensales y clientes.

El local se trata de un restaurante con gran solera en Motril que ha sido completamente remodelado por este hostelero y cuya temática en homenaje a la granja no deja indiferente. Las paredes decoradas con estampado vacuno, el verde del pasto y hasta el nombre (la tranquera es la puerta de acceso al ganado o a la finca) hacen guiños al campo, a lo auténtico.

Como también es auténtica esta cuidada decoración, en la que se han empleado -por expreso deseo de Rocamora- materiales reciclados. Así, hay piezas allí que tienen más de cien años. Todo ello, actualizado en un espacio diáfano, con el cristal como protagonista de la fachada y una pasarela en este mismo material en el piso superior que en un futuro espera albergar espectáculos, como monólogos o actuaciones musicales.

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