"La montaña es un lugar para pasarlo bien, no para sufrir"

  • El alpinista Carlos Soria, rumbo a un nuevo 'ochomil' en Nepal

Carlos Soria ha cumplido 79 años y transmite optimismo a raudales. Su currículum es impresionante, ya lleva doce 'ochomiles', montañas de gran dificultad que suponen todo un reto para los alpinistas. El día 26 de marzo parte rumbo al Dhaulagiri, la séptima cima más alta de la tierra, en Nepal. Y si todo marcha bien en agosto se aventurará a escalar el Shisha Pangma, en el Tíbet.

El experto alpinista asegura que no sabe vivir sin la montaña porque ya desde niño, con unos 14 años, quedó totalmente enganchado tras una acampada. Lleva toda su vida escalando y no duda en contestar que no piensa parar: "Nunca haré el ridículo, simplemente iré a sitios más sencillos". No es común que una persona de su edad tenga tanta vitalidad y, además, la forma física necesaria para afrontar sin miedo los retos que implica pasar mucho tiempo sufriendo las inclemencias del tiempo, sin olvidar la peligrosidad de un deporte que se ha cobrado ya muchas vidas. Sin embargo, Soria lo tiene claro, "nunca he tenido problemas, hay que hacer las cosas con sentido común. La prueba es que tengo todavía todos los dedos de las manos y de los pies", asegura jocoso.

Su pasión por la montaña la han heredado sus cuatro hijas, sus nietos y su mujer, a la que precisamente conoció cuando ambos disfrutaban de la naturaleza. El alpinista abulense dice que toda la familia disfruta mucho al aire libre. Una de sus mayores preocupaciones es el medio ambiente y lo poco que nos paramos a pensar en el deterioro que la mano del hombre está causando al planeta, "Nos vamos a morir ahogados en nuestra propia porquería", dice con decisión.

Soria, que ha participado en el Congreso Internacional de las Montañas CIMAS que se celebra estos días en Granada, ofreció una clase magistral sobre su experiencia: "He hablado un poco de todo y, especialmente, de las tres montañas más complicadas para mí: el Kanchenjunga, el Annapurna y el Dhaulagiri". Entre sus conquistas cabe destacar que fue la primera persona del mundo en hacer cumbre en el Dome Khang (7.260 metros). Con 79 años recién cumplidos tiene por delante el reto de ser el alpinista con más edad en coronar las cumbres de las 14 montañas más altas del planeta. Manifiesta que no es cuestión de ponerse medallas sino de disfrutar, porque "me manejo bien y estoy en una forma física precisa". La montaña es un espacio para disfrutar, estar en contacto con la naturaleza y "pasarlo bien, no para sufrir".

Es un enamorado de Sierra Nevada y se entrena en el Centro de Alto Rendimiento desde hace años. Su visita a Granada le ha permitido subir al Veleta estos días. Confiesa que, tras las precipitaciones de las últimas jornadas, "estaba espectacular, es un sitio maravilloso en el que disfruto mucho. Sierra Nevada es un lujo y siempre que entreno en altura procuro venir aquí".

Para el conocido alpinista, el CIMAS es una cita imprescindible para respetar la naturaleza y todo lo que nos rodea. Además, apuesta por su continuidad ya que ha permitido conocer la experiencia de profesionales, como Eduardo Martínez Pisón y otros especialistas en alta montaña.

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