'MasterChef Junior' se rinde al talento granadino

  • Esther Requena gana la quinta edición del 'talentshow' de cocina dirigido a niños

  • La final emitida en TVE arrasó en la parrilla y fue lo más visto del día

No era la primera vez que un granadino se alzaba con un primer puesto en el talent show de cocina MasterChef. Jorge Brazalez se proclamó ganador de la quinta edición de Masterchef allá por el mes de junio. Medio año después, otra granadina conquista los fogones de España. Esther Requena, granadina, de 10 años, ha ganado la quinta edición de MasterChef Junior con un menú de diseño propio que convenció tanto al jurado habitual del programa como a David Muñoz, con tres estrellas Michelin en DiverXO (Madrid), que se unió al grupo del veredicto del duelo final.

"Ser chef y disfrutar de su popularidad" son los deseos inmediatos de Requena, explicó ayer en una entrevista a Efe, en la que bromeó sobre que "ahora que saben que cocino tan bien me ha salido algún novio, pero yo ahora quiero vivir soltera". La ganadora del programa explicó en un hotel de Madrid, acompañada de Pepe Rodríguez, uno de los jueces, cómo ha sido su paso por el espacio y lo difícil que le ha sido aguantar el "secreto" que se desveló anoche en TVE pero que ella conocía desde que grabaron el programa. Éste, según datos de RTVE, fue el más visto del día, con 3.039.000 espectadores y un "récord histórico" de cuota, el 23%.

El menú de Requena también convenció a David Muñoz, con tres estrellas Michelin

"Ha sido una experiencia muy bonita. Guardar un secreto así da mucha ansia", confesó la triunfadora, que anunció que "si le dejan" volverá al programa "cuando sea mayor". Su sueño es ser chef, su "favorito" en el mundo de la restauración, Martín Berasategui, y está muy feliz de haber ganado un concurso cuyo premio son 12.000 euros para seguir con su formación y un curso de cocina en el Basque Culinary Center. Esther, un poco abrumada por tanta atención mediática, ha explicado que empezó a hacer "sus cosillas" en la cocina con 7 años pero ya "cuando era 'muy pequeña'" hacía "mejunjes raros con la comida".

Se enfrentó en la final -de la que se descolgaron Lucía y Gonzalo- a la "duelista" María Blanco, de 9 años, y salió victoriosa con un menú compuesto por un canelón de aguacate, salmón cocinado a baja temperatura con cítrico y salicornia y una mousse de nueces, bizcocho y tofee. María cocinó carpaccio de manzana con alcaparras, piñones y mostaza; esferas de vichyssoise con vieira y "aire" de limón y de postre una mousse de chocolate con frambuesas. Al chef del restaurante DiverXO, Dabiz Muñoz, que formó parte del jurado del plato final le pareció "espectacular" el menú y en especial el salmón que calificó como "un milagro".

Quiso, ha dicho, hacer "lo mejor" de "lo mejor" y aunque todos los concursantes son muy amigos, "todos" sabían que querían ganar e hicieron todo lo posible por conquistar al jurado, del que también formaron parte Samantha y Jordi Cruz.

Pepe Rodríguez señaló que a los jueces les sigue pareciendo "extraordinario" el nivel de los platos con los que llegaron a la final, "pero para los niños es algo casi normal", porque es "la generación de la gastronomía". "Son la generación junior que llevan viendo este programa desde los 5 años, en la que los niños hablan de gastronomía, conocen a los grandes cocineros españoles y se relacionan con la cocina. Nosotros queremos que jueguen en la calle y no, los niños tienen que estar enganchados a los instrumentos de su generación, porque es su época", subrayó.

Sobre Esther alabó su capacidad de concentración, que "no pierde el pulso" y su gran tranquilidad. "Es pausada, reflexiva, sabe relajar los nervios frente a las cámaras y sus padres. Este tipo de concentración merece un aplauso y encima haciendo un plato de tales condiciones", añadió. MasterChef se rinde de nuevo al talento granadino. No será la última vez.

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