El regreso de 'los Despertadores'

  • Huéscar recupera esta tradición por la Inmaculada

  • Se sorteó también el popular 'Marrano de San Antón'

La pasada madrugada del jueves al viernes, víspera de la festividad de la Inmaculada Concepción, salieron después de muchos años sin hacerlo 'los Despertadores', una tradición que se ha recuperado y que es parte importante de la historia cultural de Huéscar. Ya salieron el pasado mes de agosto, también coincidiendo con la víspera de la Asunción. Datan 'los Despertadores' del Siglo XVIII, cuando los monjes dominicos implantan la devoción del rezo del Santo Rosario por las calles de Huéscar. De ahí deriva a cantarlo con letras alusivas a cada festividad del año. La intención primitiva era la de despertar a los jornaleros para acudir a Misa de Alba antes de emprender las faenas agrícolas, como se puede observar en algunas letras como esta: "el devoto que más madrugare a coger panochas del Santo Bancal, que por chicas o grandes que sean, antes de una hora llenan el costal. Ángeles subir, Ángeles bajar, con aliagas, antorchas y lumbre para las panochas que se van a asar".

La recuperación de esta tradición, que encabeza Ramón Martínez, nace a raíz del encargo de la Hermandad de la Virgen de la Cabeza de la ciudad para recuperar la Misa Romera que se cantaba antiguamente, de ahí surge esta recuperación también. 'Los Despertadores' salieron a las 12 de la noche realizando un recorrido por el casco histórico huesquerino, comenzando en la Ermita de la Soledad y finalizando en la Iglesia Colegiata de Santa María la Mayor. Durante el recorrido se realizan trece paradas, en lugares singulares, en los que en cada uno de ellos se entona una copla distinta alusiva al lugar.

El grupo de 'Despertadores' está compuesto por un coro de 50 personas acompañados de instrumentos de cuerda como laud, bandurria y guitarra, también acordeón, y de percusión como pandereta, campanillas, triángulo, platillos y botella de anís y cántaro.

En Huéscar estos días son de tradición. Y como también dice el refrán, "De la Purísima a San Antón, Pascua y Fiestas son". El pistoletazo de salida a la Navidad se dio ayer, no solo por el encendido extraordinario de las calles sino también por la salida de 'los Despertadores' y, sobre todo y desde tiempo inmemorial, por la rifa del 'Marrano de San Antón', que organiza la Hermandad del Santo. Durante toda la mañana se puede visitar a animal que, a partir de las 14:00 horas, se rifa entre todos los participantes. Antes, y durante toda la mañana, los miembros de la hermandad invitan a los visitantes con vino del país y frutos secos, a la vez que les provocan para venderles papeletas de la rifa.

Es un sorteo diferente y muy laborioso. Cada papeleta, de las miles que se venden, lleva escrito el nombre del comprador, se meten todas en un saco junto a otra papeleta de igual tamaño y color que las demás. Se va metiendo la mano en el saco y se lee el nombre de cada una de ellas en voz alta, hasta que sale la que, en vez de un nombre de un comprador, sale una con la lectura "marrano". Aquí acaba el sorteo, el nombre inmediatamente leído a esta papeleta es el ganador del premio. Este año ha recaído en Antonio Jiménez.

Inmediatamente los hermanos de San Antón conducen el animal al domicilio del afortunado y le hacen entrega de él. Normalmente lo celebran in situ. No es la primera vez que el acto de la entrega se anima y el gasto de la fiesta supera con creces el premio entregado.

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