Andalucía

Griñán ultima el Gobierno que debe recortar el 8% del Presupuesto

  • Ha sido elegido con los votos del PSOE y los de IU, menos el nulo de Sánchez Gordillo. Luis Planas suena para una Consejería de Agricultura ampliada.

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José Bono ya puede dormir tranquilo. Su compañero de partido, José Antonio Griñán, fue reelegido ayer presidente de la Junta con los votos de los socialistas más los de 11 de los 12 parlamentarios de IU: el alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, optó por una fórmula que convirtió su sufragio en nulo. Bono le había aconsejado a Griñán que se pensase si no era mejor pactar con el líder del PP, Javier Arenas, ante las propuestas "estalinistas" de Gordillo. Pues ya está:  el alcalde, parlamentario de IU por el minoritario Colectivo de Unidad de los Trabajadores (CUT), alzó su voz en el edificio del antiguo Hospital de las Cinco Llagas y aseguró que no participaba en esa votación porque su candidato no se presentaba, lo que provocó no pocas chanzas en la tribuna sobre cuál era el candidato real de Sánchez Gordillo: si Diego Valderas, el líder andaluz de IU, o el del PP, Javier Arenas. La última sesión de este debate de investidura dejó un resultado favorable a Griñán (58 síes frente a 50 noes), quien a mediodía de hoy se reunirá con el que será su futuro vicepresidente, Diego Valderas -lo hará aún en calidad de líder de IU-, para cerrar la estructura del futuro Gobierno andaluz, del que se conocerán sus nombres mañana sábado y tomarán posesión la semana próxima.

El debate del jueves, en el que intervinieron Arenas, Valderas y Mario Jiménez, por el PSOE, finalizó sin que el presidente Griñán aclarase cómo recortará los 2.697 millones de euros, el 8% del actual presupuesto de la Junta, un duro ajuste provocado por el desvío generalizado del déficit en las comunidades autónomas y el empeoramiento de las perspectivas económicas y, por tanto, de los ingresos de las administraciones públicas. Javier Arenas, que no intervenía en actos que no fueran de partido desde las elecciones del 25 de marzo cuando se le escapó la mayoría absoluta que le daban las encuestas, comenzó su parlamento con tono bajo, casi de aburrimiento, aunque, al final, se animó: le exigió a Griñán que aclarase su "recortazo", pero ambos se enzarzaron en un cruce de acusaciones sobre quién era el culpable de este duro ajuste: si el presidente Mariano Rajoy o la imprevisión del anterior Gobierno andaluz.

Griñán terminará de cerrar su nuevo Ejecutivo este mismo viernes, y es posible que a su toma de posesión del sábado en el Parlamento ya asistan los elegidos, aunque aún no se hayan confirmado de modo oficial. Como en otras ocasiones, a la hora que el presidente promete el cargo, los consejeros y consejeras ya habrán recibido la llamada del presidente.

IU contará con tres representantes: Diego Valderas, que será vicepresidente con la Consejería adjunta de Gobernación, aunque sin las competencias de Justicia ni de la Policía autonómica, un departamento que puede llevar con otro nombre y que sí retendrá las relaciones con los ayuntamientos; la Consejería de Turismo y Comercio, que puede recaer en el concejal malagueño Pedro Moreno Brenes u otra persona de esta provincia, y la de Obras Públicas, aunque la materia de ordenación del territorio puede pasar a Medio Ambiente. La cordobesa Elena Cortés es la persona que más opciones tiene para ello, aunque en IU también cuentan con problemas de encaje entre las representaciones provinciales, y no se puede descartar algún cambio.

El objetivo de Griñán es formar un Ejecutivo que pueda comenzar a trabajar desde el primer día, sin ningún tipo de delación. No obstante, cuenta con un problema: los socialistas tendrán menos consejeros, debido a la entrada de IU y a que habrá una reducción del número de consejerías. En torno a 10. Ello le llevaría, según algunas fuentes, a fusionar Empleo con Innovación y Economía, un departamento que seguiría teniendo de titular a Antonio Ávila, un hombre clave en los gobiernos de Griñán; Cultura con Educación, donde seguiría Francisco Álvarez de la Chica, y Agricultura y Medio Ambiente. Uno de los candidatos con más opciones para ello es Luis Planas, que fue consejero de Presidencia y de Agricultura con Manuel Chaves, y que además cuenta con una extensa experiencia en asuntos europeos, al haber sido director de gabinete de los comisarios europeos Manuel Marín y Pedro Solbes, además de ocupar la última delegación diplomática de España ante la UE en el Gobierno de Zapatero. También fue embajador en Marruecos.

Aunque el presidente Griñán se abstuvo el jueves de dar la más mínima pista sobre la composición de su gabinete, a diferencia de lo ocurrido en 2009, cuando poco minutos después de ser elegido ya confirmó algunos nombres en los pasillos del Parlamento, en el PSOE dan por segura la continuidad de Mar Moreno como consejera de Presidencia; de María Jesús Montero, en Salud, y de Martínez Aguayo, en Hacienda y, posiblemente, la de Luciano Alonso, aunque en otra ConsejeríaNo seguirán ni Paulino Plata (Cultura) ni Clara Aguilera (Agricultura), Josefina Cruz Villalón (Obras Públicas) ni Manuel Recio (Empleo). 

Aunque Griñán no atenderá  escrupulosamente a las cuotas provinciales, sí hay equilibrios que debe guardar dentro del PSOE. Así,  es posible la continuidad de Francisco Menacho, el actual consejero de Gobernación, de Cádiz, uno de sus hombres en esta provincia. Si siguen Ávila y Mar Moreno, y contase con Micaela Navarro para Bienestar Social, serían tres de Jaén. Aunque Navarro cuenta con una buena gestión y el apoyo de su provincia, no sería la primera vez que desde las consejerías económicas de la Junta se quiere diluir la Consejería de Bienestar Social entre las políticas de Igualdad y las de Dependencia, que pasarían a Salud. Una salida de Navarro, no obstante, sería leída como una victoria de Mar Moreno sobre esta consejera, y un posible motivo de descontento en el PSOE jiennense, donde Moreno apenas tiene  respaldo orgánico.

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