Relevo en el Partido Popular El PP andaluz quiere el tándem Feijóo-Soraya

  • Los populares desean un único candidato, de consenso y que sea señalado esta semana entrante

Crespo, Hernando, Zoido, López, Moreno, Arenas y Báñez, en el Comité Ejecutivo del Partido Popular andaluz. Crespo, Hernando, Zoido, López, Moreno, Arenas y Báñez, en el Comité Ejecutivo del Partido Popular andaluz.

Crespo, Hernando, Zoido, López, Moreno, Arenas y Báñez, en el Comité Ejecutivo del Partido Popular andaluz. / Antonio Pizarro

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La resilencia de algunos dirigentes locales del PP andaluz es casi pedrista. Después de ser sorprendidos por la moción de censura de Pedro Sánchez y por la posterior dimisión Mariano Rajoy como líder del partido, asumen este “nuevo tiempo” como una oportunidad para refundar el PP. Y ganar.

Miran a un lado y al otro, y sostienen que Ciudadanos está peor ahora que hace dos semanas y Podemos, mucho más. Pero quien debe temer, según su ángulo de visión, es la presidenta Susana Díaz. Si a algo sí tienen aversión en el PP andaluz es a la división interna, por eso entienden que su partido debe consensuar un solo candidato y lanzarlo esta misma semana. ¿Quién? La mayor parte de la organización oscila, sin rechazar a ninguno de los dos, entre el gallego Alberto Núñez Feijóo y la ex vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría. Son  pocos los andaluces que siguen a la secretaria general, María Dolores de Cospedal.

 Sorayos

El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, es un sorayo, término con el que se conocían a los secretarios de Estado que participaban del poder de la ex vicepresidenta en Moncloa. Moreno sigue siendo al día de hoy de Soraya Sáenz de Santamaría, pero guarda magníficas relaciones con el presidente de la Xunta. Y lo mismo cabría decir de Antonio Sanz, aún delegado del Gobierno de España, de Javier Arenas y de Elías Bendodo. La ex ministra Fátima Báñez es otra sorayista. Pero todos ellos desean lo mismo, que el PP encuentre el modo de señalar en paz sólo a uno de ellos. Les da pánico que el partido entre en una dinámica de enfrentamientos internos como la que ha sacudido al PSOE durante cinco años.

 

“Lo ideal es el tándem Feijóo-Soraya”, explica una persona cercana a Juanma Moreno y que piensa como él. Dos no pueden ser, porque presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno es un cargo unipersonal, por lo que, bajo esta fórmula, debería ser Alberto Núñez Feijóo como principal, seguido de Sáenz de Santamaría como aliada y como portavoz en el Congreso. El gallego no podrá ser diputado hasta que se convoquen elecciones generales. Varias fuentes sostienen que Núñez Feijóo es quien tiene más posibilidades, y lo que se busca es su acuerdo con la ex vicepresidenta, que aún no tiene claro si presentará su candidatura.

 

Desde luego, el presidente de la Xunta no va a dejar el Gobierno gallego sin tener el compromiso del partido de que la elección será poco más que un paseo militar.

 

A los dirigentes andaluces del PP les separan algunas cosas, pero les unen estos dos probables candidatos y la misma aversión por María Dolores de Cospedal. La ex ministra de Defensa se tuvo que llevar para Madrid a sus partidarios, después de que éstos no lograsen imponer a un líder en Andalucía. Hoy son el ex ministro Juan Ignacio Zoido, derrotado incluso en su provincia, y el ex secretario de Estado José Antonio Nieto, que sí sigue controlando Córdoba. Fernández de Moya no pasa por su mejor momento, después de que esté siendo investigado en Jaén por un asunto de cuentas en el Ayuntamiento del que fue alcalde.

 

La dirección nacional del PP se reúne este lunes para convocar un congreso extraordinario que debe ser de refundación. Allí se elegirá al nuevo líder, mediante un sistema de primarias combinado entre militantes y compromisarios al congreso. Cualquier candidato que reúna un centenar de avales puede presentarse a estas elecciones. En un mismo día, los militantes votarán en las sedes al candidato a presidente y a los compromisarios al congreso. Quienes obtengan más de un 10% de los votos pasan al congreso, donde serán los delegados quienes escojan.

Pero si algún candidato obtiene más del 50% de los votos o supera en 15 puntos al siguiente y le gana en la mitad de las provincias, es elegido directamente presidente. Ésta es la fórmula que les gustaría a los andaluces, llegar al congreso con el líder ya elegido. El congreso se celebrará el último fin de semana de julio o el anterior.

 

Pero lo que esperan es que a lo largo de la semana entrante, los dirigentes nacionales y regionales lleguen a un acuerdo con los posibles candidatos, de tal modo que uno de ellos sea señalado antes de colocar las urnas. La apuesta es el consenso por encima de cualquier nombre.

 

Además de Feijóo, Sáenz de Santamaría y Cospedal, suenan otras posibles candidaturas, pero en el PP andaluz no las desean. Son el caso de Ana Pastor, Íñigo Méndez de Vigo o de García Tejerina. Ninguno de ellos dará el paso, de no ser que solucione la retirada voluntaria del resto. No son líderes en el PP, aunque podrían ser buenos candidatos.

 

"Hay que vender la sede de Génova", reclama uno de los dirigentes populares

El PP andaluz confía en que este congreso abra una etapa de refundación, similar a la conversión de Alianza Popular en el PP en los años noventa. “Hay que vender la sede de Génova”, sostiene, sin bromas, uno de los dirigentes andaluces. Se trata de aprovechar la salida de Rajoy para romper con ex dirigentes y posesiones que recuerden el pasado de financiación paralela en el PP. Líderes nuevos, sin relación con Bárcenas y crecidos en política después de la Transición.

 Municipales y autonómicas

El relativo optimismo del PP puede ser engañoso, pero sus partidarios tienen argumentos. El primero, es que sus alcaldes no van a ser quienes sufran en las urnas el posible rechazo que Rajoy estuviera generando. Rajoy no está y, antes que los regidores, llegarán las elecciones andaluzas, donde se miden Susana Díaz y Juanma Moreno. La presidenta andaluza es la menos triunfadora del Gobierno de Pedro Sánchez, y el PP quiere jugar con esa debilidad, pero si la marca PSOE mejora como consecuencia de la llegada al poder, Susana Díaz se beneficiará de ello.

Es un caso muy distinto al que sufrió Javier Arenas. Rajoy comenzó a gobernar en un contexto de intervención económica del país y asfixia financiera, la aprobación de la reforma laboral castigó la marca y eso provocó que a Arenas se le escapase una mayoría absoluta. Sánchez comienza a gobernar cuando la economía va como un tiro. Sólo el diálogo con la Generalitat puede repercutir de modo negativo en Susana Díaz.

Juanma Moreno no parte en estas elecciones como el candidato ganador, pero tiene a su favor que Ciudadanos se ha quedado muy descolocado con la moción de censura. Si Ciudadanos no cubre las magníficas expectativas que se le suponían, Juanma Moreno puede obtener un buen resultado en las elecciones andaluzas, aunque si no gana, lo que es factible, tampoco sumaría con los naranjas. Moreno ya ha elegido jefe de su campaña y de las municipales al malagueño Elías Bendodo.

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