MARÍA JOSÉ LÓPEZ, EX CONSEJERA DE JUSTICIA

“Mejoramos la planta judicial y conseguimos la paridad entre los fiscales jefe"

  • La que fuera consejera de Justicia entre 2004 y 2008 destaca como logros de su mandato la creación de nuevos juzgados y de Ciudades de la Justicia, y haber conseguido la paridad entre los ocho fiscales andaluces.

María José López, durante la entrevista. Foto: Carlos Gil Andreu María José López, durante la entrevista. Foto: Carlos Gil Andreu

María José López, durante la entrevista. Foto: Carlos Gil Andreu

El canal Juzgado de Guardia continúa la serie de entrevistas a quienes fueron consejeros de Justicia andaluces con la segunda titular, María José López González  (2004-08), que sucedió a Carmen Hermosín. Actual consejera delegada de Cetursa Sierra Nevada, señala como logros de su mandato la creación de nuevos juzgados y de Ciudades de la Justicia y haber conseguido la paridad entre los ocho fiscales jefes andaluces. Entre sus frustraciones, el asesinato de la pequeña Mariluz y no haber encontrado una salida a la Ciudad de la Justicia de Sevilla, de futuro aún incierto. 

-¿Qué hecho de su mandato recuerda con más intensidad?

-La Operación Malaya en Marbella la vivimos desde el comienzo y tengo un grato recuerdo por la colaboración estrecha que tuvimos la administración, el juez instructor, la Fiscalía y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), Augusto Méndez de Lugo, que desde el principio quiso que la instrucción fuera lo más ágil posible. 

-Fue el primer macrojuicio que se celebraba en España y el más largo.

-Hubo necesidad de un juez de refuerzo e hicimos un despliegue rápido para que todo fuese bien. Incluso  presupuestamos lo que podría costarnos y dejamos prevista una sala grande en lo que ya es la Ciudad de la Justicia de Málaga para albergar una causa que tenía 96 acusados, sus correspondientes abogados y las acusaciones.

-Le tocó vivir el caso Mariluz.

-A mí aquel caso me convulsionó por el hecho de que la víctima fuese una niña indefensa, esa indefensión produce la sensación de que en la Administración de Justicia quedan muchas cosas por hacer, que tienes que esforzarte más. Fue una frustración no haber sido capaces de evitar esa muerte.

-Usted llegó a culpar al juez de que el asesino estuviese libre.

-Fui muy dura conmigo misma y con la Administración porque hay que ser más diligente, más eficiente, hay que poner más esfuerzo. Hay cosas que se pueden evitar si se prevén. Había una orden de búsqueda y captura contra el asesino que no sabemos si habría evitado el crimen, pero siempre queda esa sensación.

-También vivió una dura huelga de funcionarios de Justicia.

-Cuando yo llegué a la consejería el germen ya estaba ahí y tuvimos que gestionar el final pero, como pasa siempre en estas situaciones de crisis, el resultado fue bueno. Querían la equiparación con los funcionarios de la Administración andaluza, que tenían mejores condiciones de trabajo sobre todo en la parte retributiva.

Fue una situación muy tensa porque fue muy larga. Al final llegamos a algo que para mí era muy importante, dar un mejor servicio. Recuerdo que tras aquellas negociaciones llegamos a un acuerdo económico y abrimos los Registros por la tarde, con lo que conseguimos dar a los ciudadanos un mejor servicio público.

-Los jueces españoles han hecho tres huelgas en los últimos años y preparan la cuarta. ¿Se imaginaba que pudieran llegar a ser tan combativos? 

-La verdad es que no. Debo decir que fueron, para mí, muy colaboradores. Eran un colectivo muy responsable y concienciado de la labor que hacían y en aquel momento nunca pensé que iban a llegar a una situación tan estresante con la administración.

-¿A qué lo atribuye?

-Creo que forma parte del contexto general de la sociedad, de la política y de la percepción de las cosas. El mensaje que yo siempre daba como consejera era que la administración de Justicia necesitaba mucha inversión. Sigo pensando que es uno de los servicios más importantes al ciudadano y habría que ser consciente de la cantidad de recursos que necesita.

"Hicimos una gran inversión en infraestructuras"

-Bajo su mandato se construyeron juzgados nuevos.

-La planta judicial se hizo enorme en Andalucía, la modernizamos y eso contribuía a la dignificación de la Justicia. Inauguramos la Ciudad de la Justicia de Málaga y meses después de irme se inauguró la Ciudad de la Justicia de Almería. En todas las provincias se abrieron nuevos juzgados. Solo en Granada inauguramos los de Baza, Guadix, Santa Fe, Loja, Motril, Órgiva y Huéscar.

Creo que la gran inversión en infraestructuras fue una de las mejores cosas que se hizo en esa época. Y tuvimos mucha suerte porque los proyectos se adjudicaban a empresas que trabajaron muy bien.

-Se crearon los Servicios de Asistencia a las Víctimas (SAVA)

-Nos esforzamos mucho en crear los Juzgados de Violencia de Género y se abrió un SAVA en cada provincia. Para mí eran importantes las mujeres y los niños, que tuviesen la máxima protección. Se destinaron recursos para dar contenido de verdad a esos SAVA y que fueran eficientes para la defensa de las víctimas. Fue el principio del reconocimiento que tienen ahora.

-También se modificaron los Institutos de Medicina Legal.

-Fue un proyecto muy bonito. Antes los forenses dependían de los juzgados y nosotros hicimos la planta de los Institutos de Medicina Legal, hubo uno en cada provincia y se profesionalizó toda la actuación de los forenses mediante la especialización.

-¿Quienes fueron sus mejores aliados?

-La satisfacción que tuve en mis cuatro años de gestión fue mi equipo, que era brillante. También la alianza y complicidad con el presidente del TSJA, Augusto Méndez de Lugo, y con el fiscal superior de Andalucía, Jesús García Calderón. 

El hecho de tener un Gobierno socialista en España y un Ministerio de Justicia con una persona como Juan Fernando López Aguilar también ayudaba porque no es lo mismo hablar con el mismo lenguaje.

"Los fiscales se especializaron y conseguimos la paridad en las jefaturas"

-¿Cómo fueron sus relaciones con el entonces fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido?

-Con él conseguimos dos cosas que luego se han extendido al resto de España: Uno fue la creación de las fiscalías especializadas en Violencia de Género, Medio Ambiente o Salud Laboral. Fuimos el prototipo que luego él utilizó para exportar al resto de España.

También me siento satisfecha de otro aspecto en el que yo no tenía capacidad de influir porque no eran mis competencias. Me senté con él y le dije: “Andalucía debe tener como mínimo un equilibrio en las jefaturas provinciales, cuatro fiscales jefes que sean mujeres y cuatro hombres”.

Y lo conseguimos. Ana Tárrago fue nombrada para Granada y ahora es fiscal superior de Andalucía. María José Segarra fue nombrada en Sevilla y ahora es la fiscal general del Estado. En Cádiz fue designada Ángeles Ayuso y en Huelva la teniente fiscal Isidora Solís asumió interinamente la jefatura. 

-Usted promovió un proyecto para construir la Ciudad de la Justicia de Sevilla en el puerto.

-La Ciudad de la Justicia de Sevilla es una espina que tengo clavada porque todo el equipo luchó por ella con uñas y dientes. En Sevilla había una gran dispersión y era importante concentrar espacios. La zona de Los Gordales era urbanísticamente un quebradero de cabeza. Busqué una alternativa, la Autoridad Portuaria nos abrió las puertas y nos dio todas las facilidades.

-¿Por qué no salió adelante?

-Dejé el cargo y no sé por qué no salió finalmente.

-¿Qué es más difícil: ser consejera de Justicia o consejera delegada de Cetursa?

-A los que somos exigentes con nosotros mismos todo nos parece complejo. No me gusta oír comentarios del tipo de “eso se hace con la gorra”. Todo tiene su complejidad y hay que andar siempre con un gran equilibrio. Lo más importante es que nunca te falte entusiasmo. Ante las dificultades me crezco y para mí hay algo muy importante en la gestión pública que son los equipos. Sin equipo no vas a ningún sitio.

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