Con Cuchillo y Tenedor

Casa Ricardo

Casa Ricardo Casa Ricardo

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Sevilla vive en la calle. La alegría de su gente, el clima y el buen hacer entre fogones, hacen que el sevillano pase el mayor tiempo del día paseando por los rincones más sublimes de la capital andaluza. En cada revirá esta ciudad esconde la barra de un bar, de un templo al que las personas acuden como fervientes creyentes del buen comer.

Casa Ricardo. Casa Ricardo.

Casa Ricardo.

Abrazado por la Hermandad del Valle y cobijado por la sombra del imponente Metropol Parasol, se encuentra Casa Ricardo, El Buen Punto.

Su magnífica terraza deslumbra con los primeros rayos de sol a los viandantes que primorosos buscan empezar bien el día. Casa Ricardo es un sitio ideal para desayunar como auténticos reyes; tostadas de jamón con salmorejo, chorizo, caña de lomo, o aceite con queso fresco para los amantes de la dieta. Además, propone menús, desde ocho euros, para deleitarse con unos almuerzos de categoría.

Casa Ricardo. Casa Ricardo.

Casa Ricardo.

Con un interior tradicional que rezuma clasicismo por los cuatro costados, El Buen Punto es un lugar hecho para disfrutar con la familia o alargar los días de amistad rodeados de cervezas heladas y unas tapas que atestiguan la buena gastronomía que hay en Andalucía.

Desde el número tres de la calle José Luis Luque, los amantes del arte culinario podrán degustar todo tipo de manjares. Para empezar, un poco de picoteo con las papas bravas, carrillada ibérica en salsa, pechuguita carbonara, un guiso como el pisto con huevo o la ventresca de atún.

Casa Ricardo Casa Ricardo

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La cosa prosigue con chacinas de calidad como el jamón ibérico de bellota o la caña de lomo. Más tarde, los panes y los pescados: Por un lado, la tosta de solomillo ibérico con chedar, la de bacalao y salmorejo o la de filadelfia y salmón.

Casa Ricardo. Casa Ricardo.

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Por otro, de las costas andaluzas, un buenos chocos fritos, adobo sevillano, pavía de bacalao o el inconfundible chipirón plancha. Para los valientes, el remate final está en la tapa por excelencia del sevillano más castizo, el montadito; de pollo con jamón, pringá casera, chorizo picante o melva con morrón, todo regado con vinos de la tierra.

Casa Ricardo. Casa Ricardo.

Casa Ricardo.

En tiempos donde el minimalismo parece estar ganando la batalla a la cocina de toda la vida, aun quedan en esta urbe antiguos guerreros como Casa Ricardo. El Buen Punto que, con su cocina de calidad, trato familiar y ensalzamiento de las costumbres más arraigadas, hace que la Sevilla profunda no pierda la esencia de lo que fue y debe seguir siendo.