Cartelera teatral

'Trigo sucio', el #MeToo toma el escenario

  • El teatro Lope de Vega propone hasta el domingo una obra de David Mamet que recrea el escándalo protagonizado por el productor Harvey Weinstein

Nancho Novo, Eva Isanta, Fernando Ramallo y Norma Ruiz, en Sevilla. Nancho Novo, Eva Isanta, Fernando Ramallo y Norma Ruiz, en Sevilla.

Nancho Novo, Eva Isanta, Fernando Ramallo y Norma Ruiz, en Sevilla. / José Ángel García

Si por algo se caracterizan el cine y el teatro es por su conexión con la realidad con la que conviven, llevando a la pantalla o subiendo al escenario los asuntos más candentes de la actualidad. Y un fenómeno como el #MeToo no podía ser una excepción. El dramaturgo estadounidense David Mamet tampoco permaneció al margen. Durante su extensísima carrera, en cualquiera de sus múltiples facetas -recordemos que ha abordado la poesía, el ensayo, la novela, el teatro o la escritura de guiones, especialmente, y que como cineasta se ha colocado tras la cámara como director y ha ejercido de productor- Mamet siempre ha prestado una especial atención a la actualidad, como evidencian títulos tan conocidos como Veredicto final, Glengarry Glen Rose, La trama, Cortina de humo...

En esta ocasión, en un ejercicio de metaficción, David Mamet escogió un tema que ha convulsionado, y de qué manera, los cimientos de la gigantesca industria cinematográfica estadounidense. Nos referimos a las acusaciones vertidas por multitud de actrices y periodistas contra uno de los grandes magnates de Hollywood: Harvey Weinstein, productor, entre otras, de películas tan aclamadas como Pulp Fiction, Shakespeare in love, Gángsters de Nueva York o El paciente inglés.

Bitter Wheat, en versión original, se estrenó en Londres el pasado verano de la mano del siempre inquietante y enigmático John Malkovich, quien curiosamente coincidió con Weinstein durante el rodaje de Rounders en 1998. La obra llega ahora al teatro Lope de Vega renombrada como Trigo sucio y bajo la dirección de Juan Carlos Rubio, en una adaptación de texto original a cargo del sevillano Bernabé Rico, y con un elenco actoral compuesto por Nancho Novo, Eva Isanta, Norma Ruiz y Fernando Ramallo.

El propio Mamet califica su obra como "una tragedia girada 90 grados", lo que la convierte en una comedia. Con este espíritu aborda el elenco de actores la puesta en escena de Trigo sucio, tercera obra del dramaturgo que pone en pie este mismo equipo, tras La muñeca de porcelana y La culpa, por lo que se puede hablar de una especial sintonía entre esta compañía y el autor norteamericano.

Bernabé Rico se muestra orgulloso de que España sea "el primer país en el que se estrena Trigo sucio tras su puesta de largo en Londres". Califica el responsable de su versión española como "muy inteligente" la propuesta de Mamet. El sevillano reconoce no entender las críticas lanzadas por determinados sectores que hubieran preferido que Mamet optase por el registro más explícito del drama: "Según esa postura, no habrían existido El gran dictador o La vida es bella". En cuanto a la adaptación que firma, Rico confiesa que "tras varios Mamet, me he ido liberando de la presión que supone adaptar al que tal vez sea el mejor dramaturgo vivo del mundo".

Nancho Novo, al que muchos aún recuerdan por la hipnótica La ardilla roja de Julio Médem o como protagonista de la espléndida Astronautas del sevillano Santiago Amodeo, da vida en la obra a Barney Fein, un productor sin escrúpulos que no duda en utilizar su poder para alcanzar sus objetivos. Apunta el actor que su personaje "es un trasunto de Harvey Weinstein, un explotador que cae bien porque es un populista, y por eso yo reto al espectador a que le caiga mal". Reconoce Novo que "a pesar de lo que representa" su personaje, lo defiende "a capa y espada, tal y como hizo Bruno Gantz con su Hitler o Brando con su Corleone".

Indica que el villano de la función "en realidad es un hombre acomplejado que trata de paliar sus complejos usando su poder". Confiesa además Novo que no se ha sentido "condicionado por la existencia de un modelo real del personaje que interpreta". "No he intentado ver nada [sobre el caso real de Weinstein], me he querido abstraer de todo, ya que esto es teatro y he pretendido llevar a escena lo que el autor y el director me proponen", dice.

Eva Isanta interpreta al cómplice del temible productor, "una mujer que ha vendido su alma al diablo". Desde el estreno, a la actriz le sorprende "el silencio que se produce en el patio de butacas en los momentos más álgidos y duros, silencio que cortan unas carcajadas, increíbles, maravillosas y liberadoras". En este sentido, coincidiendo con lo expuesto por Rico, Isanta señala que "el humor no tapa la tragedia, la metaboliza y hace que nos la traguemos con un poquito de azúcar, como aquellas píldoras que repartía Mary Poppins".

Por su parte, Norma Ruiz, que interpreta en la obra a una actriz rusa que planta cara por fin al productor, entiende que la obra genera "un debate muy enriquecedor, ya que te provoca multitud de preguntas".

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