'Espacio' de Juan Ramón Jiménez Un poema sostenido por la luz

  • El editor Pedro Tabernero recupera 'Espacio', uno de los textos finales de Juan Ramón Jiménez, culminación de la constante apuesta por la renovación y la búsqueda del Nobel

Una de las ilustraciones de Juan Gómez Macías para 'Espacio'. Una de las ilustraciones de Juan Gómez Macías para 'Espacio'.

Una de las ilustraciones de Juan Gómez Macías para 'Espacio'.

"Toda mi vida he acariciado la idea de un poema seguido (¿cuántos milímetros, metros, kilómetros?) sin asunto concreto, sostenido sólo por la sorpresa, el ritmo, el hallazgo, la luz, la ilusión sucesivas, es decir, por sus elementos intrínsecos, por su esencia. Un poema escrito que sea a lo demás versificado, como es, por ejemplo, la música de Mozart o de Prokofief, a la demás música, sucesión de hermosura más o menos inesplicable y deleitosa", escribía Juan Ramón Jiménez en el prólogo de Espacio, obra de madurez en la trayectoria del Premio Nobel y uno de los textos más libres y sugerentes que firmó el moguereño.

Escrita entre 1941 y 1954, entre La Florida, paisaje que al poeta le recordaba a su tierra y que le devolvió la inspiración, y Puerto Rico, Espacio es una de esas piezas complejas y cargadas de tal profundidad –el diálogo de un Juan Ramón embriagado por la belleza que dialoga con un dios inmanente– que nunca agota sus lecturas y siempre reserva nuevos significados y preguntas.

La portada del libro. La portada del libro.

La portada del libro.

Ahora, esta creación cumbre del poeta reaparece en edición de Pedro Tabernero que se complementa con las ilustraciones del pintor y poeta Juan Gómez Macías, un volumen que inaugura la colección Un gozo en mi pozo, una nueva línea que busca enlazar "la creación de grandes autores con algunos de los mejores ilustradores y diseñadores de nuestro tiempo".

Para el especialista Alfonso Alegre, reciente ganador del Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías por Días como aquellos, un ensayo sobre la visita a Granada que Juan Ramón y Zenobia compartieron con la familia García Lorca y Manuel de Falla, Espacio es la prueba de la renovación y búsqueda constantes que experimentó la poesía del autor onubense. "Una de las divisas fundamentales a las que Juan Ramón Jiménez permaneció fiel a lo largo de toda su vida fue la de no anclarse en lo alcanzado, la de ir siempre más allá", sostiene el investigador, que entre otros trabajos recogió la poesía última de Juan Ramón en Lírica de una Atlántida.

Juan Ramón Jiménez Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez

Alegre, que como Octavio Paz sitúa Espacio a la altura de los grandes poemas de Whitman o Eliot, considera estos textos finales "la culminación de ese proceso de cambio continuo, de esa obra en sucesión, y de un compromiso con la palabra que el poeta mantuvo radical y fielmente hasta el final".

Jaime Siles, que también participa en esta nueva edición, asegura que Espacio "sigue siendo en muchos aspectos un enigma como lo fue para su autor" y recuerda entre otros testimonios la visión del libro de Eugenio Florit, que lo denomina "un grito de afirmación", "una nueva oda a la alegría de estar, de ser en el mundo, y dentro del amor" en la que lucha tanto "contra la temporalidad" como "contra la anécdota".

Juan Ramón contó a Cernuda, como evoca José Manuel Caballero Bonald en otro prólogo, que con Espacio había compuesto "un poema nuevo, sin asunto, añadiendo que el asunto es la retórica; lo que queda, la poesía". El Premio Cervantes defiende que "resulta llamativo constatar que el poema data de hace dos tercios de siglo, ya que su vigencia no ha mermado en ningún sentido hasta hoy mismo". Quizás porque un conmovido Juan Ramón desplegó ahí una conciencia sin tiempo: "¡Qué regalo de mundo, qué universo májico, y todo para todos, para mí, yo! ¡Yo, universo inmenso, dentro, fuera de ti, segura inmensidad! ¡Imájenes de amor en la presencia concreta (...)! ¡Vosotras, yo, podemos crear la eternidad una y mil veces, cuando queramos!".

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