20 años del Mundial de Baloncesto de Lisboa El día que el baloncesto en España empezó su edad de oro

  • Se cumplen dos décadas de la victoria de España sobre Estados Unidos en la final del Mundial júnior de Lisboa, un hito histórico que fue la piedra angular de la Edad de Oro del Baloncesto Español

Un instante de la celebración del oro de Lisboa 99. Un instante de la celebración del oro de Lisboa 99.

Un instante de la celebración del oro de Lisboa 99.

"Fue el triple más importante de mi carrera". Así de rotundo se muestra un veterano como Carlos Cabezas cuando rememora el tiro que sentenció un partido, una final, un oro histórico y, de paso, colocó las primeras baldosas amarillas de un sendero mágico con paradas legendarias en Europeos, Juegos Olímpicos y el Mundial de Japón, el resultado más lustroso de aquella siembra del 25 de julio de 1999.

Han pasado 20 años entre bombas de Navarro, rebotes rocosos de Felipe, defensas duras de Berni y canastas de todos los colores y sabores de Pau Gasol, que en esa época era suplente debido a su físico de Pantera Rosa, pero que al poco tiempo se convirtió en el bambú dorado de toda una generación.

España ya sabía lo que era ganarle a Estados Unidos. Fue en el Mundial oficioso sub-18 de Mannheim, en 1998, con una entrada fulgurante de Cabezas en el último segundo. Ese descaro inédito en el basket español salvo por alguna que otra raya en el agua (victoria sobre la URSS con canasta final de Epi en las semifinales de Nantes 83 y poco más), esa convicción de querer ganar y soportar la presión mientras se avanza, ha hecho de esta generación algo único, un referente a la altura de las míticas Unión Soviética de Sabonis y la Yugoeslavia de Petrovic, Divac y Kukoc.

Raúl, Felipe y Gasol se abrazan tras ganar un partido del Mundial de Lisboa 99. Raúl, Felipe y Gasol se abrazan tras ganar un partido del Mundial de Lisboa 99.

Raúl, Felipe y Gasol se abrazan tras ganar un partido del Mundial de Lisboa 99.

Jugadores que llegaron después como Rudy, Marc Gasol, Llull o los Hernángomez vivieron ese oro de Lisboa como niños o adolescentes y, como en el fútbol, no se plantean que España pueda perder en cuartos de final, algo que fue demasiado habitual en el pasado.

Tras la machada de Mannheim llegó el oro del Eurobasket júnior de Varna. Y, tras una fase previa sólida a pesar de la derrota contra Grecia, los chicos de Charly Sainz de Aja se plantaron en semifinales ante Argentina, que planteó un partido hardcore. "Me dieron por todos lados, pero conservé la calma y pude sacar faltas", recuerda Navarro, el gran líder de aquella selección junto a Raúl López.

Y llegó otra demostración más de carácter: perdiendo de un punto y quedando tres segundos, Raúl se juega un tiro de cinco metros que falla... pero el árbitro pita una personal dudosa. "Sabíamos que ya estábamos en la final", admite Souleymane Drame en el Informe Robinson que estrenó Movistar+ en el pasado mes de diciembre dedicado por entero a los júniors de oro. Así fue. A López no le tembló la muñeca y España ganó por un punto (81-80).

Final Mundial júnior Lisboa 99 (España-Estados Unidos)

En la final, los chavales demostraron saber pelear en el fango, aguantaron todos los golpes del rival y esperaron, agazapados, su momento. Tras una actuación estelar de Navarro y de Raúl, el tiro de gracia lo protagonizó un malagueño cuyo padre también jugó al baloncesto profesional. Al final, 94-87 y el balón de recuerdo para Germán Gabriel.

Fue inolvidable. Pedro Barthe estaba exultante. Los españoles que estaban frente al televisor y los que se habían desplazado al Pabellón Multiusos de Lisboa nunca habían visto nada igual. Era el comienzo de una era gloriosa, un soplo de aire fresco para esa década oscura que fueron los años 90 para el baloncesto nacional. Atrás quedaron la falta de carácter y de calidad de los Santi Aldama, Silvano Bustos, Quique Andreu, Galilea... Fue la reanimación más heavy que había sufrido nunca un deporte que, de la noche a la mañana, había amanecido hacia un horizonte de éxitos sin parangón.

Pero no todos los júniors de oro de aquel partido llegaron a la cima después. No todos pudieron probar el regusto de la ACB ni de la Euroliga ni de la selección absoluta. El darwinismo se impuso y solo tocaron el cielo los que tenían más talento mezclado con capacidad de mejora, disciplina, trabajo constante y adaptación al medio. El tiempo pasa inexorable y el próximo Mundial de China será el primer torneo sin ningún júnior de oro desde Sidney 2000. A continuación, se repasa qué ha sido de los 12 elegidos para la gloria de Lisboa:

Pau Gasol, simplemente el mejor

Por palmarés, números y liderazgo, todos los expertos apuntan a Pau Gasol como el mejor jugador de la historia del basket español y uno de los cinco mejores de la historia del baloncesto europeo junto con Arvydas Sabonis, Drazen Petrovic, Dirk Nowitzki y Tony Parker. Es, junto a Felipe Reyes y Carlos Cabezas, el único júnior de oro que sigue en activo.

Pau Gasol celebra el bronce del Eurobasket 2017. Pau Gasol celebra el bronce del Eurobasket 2017.

Pau Gasol celebra el bronce del Eurobasket 2017.

Además de las 11 medallas con España , cuatro de ellas de oro, Pau Gasol es un jugador legendario también por lo que ha conseguido en la NBA en 17 temporadas y media: ha jugado 1.223 partidos (1.150 como titular), en los que ha promediado 17 puntos, 9 rebotes y 3 asistencias por encuentro y pertenece a una super elite de 18 jugadores en toda la historia que han logrado más de 20.000 puntos y más de 10.000 rebotes a lo largo de su carrera.

Además, ha jugado 136 partidos de playoffs. Sus dos anillos con los Lakers son su mayor aval. Asimismo, lidera, junto a Tony Parker y Dirk Nowitzki, todas las estadísticas de jugadores europeos en la NBA (es primero en Tapones, con 1.939, por delante de Vlade Divac). Y subiendo. Sin olvidar que es el máximo taponador, segundo reboteador y tercer anotador de la historia de los Juegos Olímpicos. Actualmente, se recupera de una lesión en el pie, pero se espera que vuelva a jugar con su nuevo equipo, Portland Trail Blazers, desde el comienzo de la temporada que viene.

Navarro, el mejor libra por libra

Rapidez, aceleración, elasticidad, puntería, instinto asesino, compañerismo, humildad, capacidad de soportar el dolor, magia innata... Todo esto y más ha sido para el baloncesto Juan Carlos Navarro alias la Bomba. Su palmarés merecería un artículo aparte: 10 medallas con la selección (incluida aquella plata olímpica ante Estados Unidos en Londres 2012 en la que metió 19 puntos en solo dos cuartos defendido por Kobe Bryant), 8 Ligas ACB, 7 Copas del Rey y 2 Euroligas, solo por nombrar los más importantes.

Navarro botando ante dos jugadores croatas en un partido de Río 2016. Navarro botando ante dos jugadores croatas en un partido de Río 2016.

Navarro botando ante dos jugadores croatas en un partido de Río 2016.

Si se decía que Allen Iverson es el mejor jugador de la historia libra por libra, lo mismo podría decirse de Navarro con respecto al basket patrio. Su último servicio con España fue en el Eurobasket de 2017, torneo del que pudo arañar un bronce. Tras resistirse a la retirada, al final decidió colgar las botas en la campaña 2017/18 y ahora es director de cantera del FC Barcelona.

Felipe Reyes, el rey del rebote

Andrés Montes le llamaba Espartaco porque nadie como él (quizá Fernando Martín haya sido el que más se le acercó) ha peleado tan fuerte bajo tableros con la camiseta de la selección. "¡Qué bemoles tienes, Felipe!", gritaba el fenecido Montes en aquel glorioso Eurobasket de 2009.

Aparte de un tren superior colosal con unos hombros dignos de un boxeador de pesos pesados, mucha parte de culpa del desarrollo excepcional de Felipe la tiene su hermano mayor Alfonso, que también fue internacional con España y supo transmitirle tres valores esenciales: la colocación en el rebote lo es todo; no te arrugues ante nadie por muy alto o fuerte que sea; y el compromiso incondicional con la selección, un sentimiento común al resto de júniors de oro, que siempre han mostrado una disponibilidad enorme a vestir la roja.

En contraposición, nacionalizados como Mirotic o Ibaka han renunciado ya varias veces a jugar con España, la última hace pocos días sin un motivo de peso. Demasiado egocéntricos y cortos de miras para ver la proyección que tiene jugar con la selección. Nada que ver con jugadores históricos como Brabender, Garbajosa, Epi, Villacampa, Andrés Jiménez, Fernando Martín, Pau, Navarro o el propio Felipe, que han llegado a arriesgar su físico por estar cada verano con la selección. Felipe y Alfonso fueron siempre ejemplos de virtud en ese aspecto.

Felipe fue internacional absoluto con la selección española entre 2001 y 2016, totalizando 236 partidos, que le convierten en el tercer baloncestista con más internacionalidades de la historia de España. Con ella, conquistó 10 medallas entre los tres grandes campeonatos, habiéndose proclamado campeón del mundo en 2006, tricampeón de Europa en 2009, 2011 y 2015, y doble subcampeón olímpico en Pekín 2008 y Londres 2012, entre otros éxitos.

Felipe Reyes. Felipe Reyes.

Felipe Reyes.

Felipe sigue en activo en las filas del Real Madrid, con el que ha ganado nada más y nada menos que 7 Ligas ACB, 5 Copas del Rey y 2 Euroligas, entre otros muchos títulos. Además, es el hombre récord del baloncesto nacional: máximo reboteador y más partidos disputados tanto en la historia de la ACB como en la de la Euroliga. "Seguiré jugando mientras me sienta bien física y, sobre todo, mentalmente", admite.

Carlos Cabezas, un base roqueño

Cabezas vivió un sueño cuando ganó la Liga con el equipo de su vida, el Unicaja, en 2006. El base malagueño ha hecho una carrera muy longeva en el basket y acaba de firmar por dos temporadas con el Nacional de Montevideo para continuar su carrera más allá de los 40 años. Uruguay es la cuna de toda la familia paterna del base malagueño. Su abuelo, Nelson, el patriarca deportivo de la familia. Su padre, Carlos, baloncestista e inspirador que hizo carrera en Málaga, Córdoba y Granada.

Carlos Cabezas entra a canasta en un partido del Mundial 2006. Carlos Cabezas entra a canasta en un partido del Mundial 2006.

Carlos Cabezas entra a canasta en un partido del Mundial 2006.

Con la selección, Cabezas logró el oro de Saitama 2006, la penosa plata de Madrid 2007, el palo de no ser convocado por Aíto para Pekín 2008 y, por fin, el oro europeo de Polonia 2009. Su habilidad con el balón también provocó aplausos en Kimkhi, Zaragoza, Baskonia, Murcia y Fuenlabrada, entre otros.

Berni Rodríguez, talento y simpatía

Escolta de gran talento tanto defensivo como ofensivo, Berni logró hacerse un hueco en la selección absoluta, con la que ganó tres medallas: el oro de Saitama, la plata de Madrid y la plata de Pekín. Con el Unicaja, tocó la gloria tanto en 2005 (Copa del Rey) como en 2006 (Liga), además de ganar una Korac en 2001 y convertirse en el jugador que más partidos ha disputado con la camiseta malagueña (671).

Berni Rodríguez penetra al aro contra un jugador de Panamá en un partido del Mundial de 2006. Berni Rodríguez penetra al aro contra un jugador de Panamá en un partido del Mundial de 2006.

Berni Rodríguez penetra al aro contra un jugador de Panamá en un partido del Mundial de 2006.

También jugó en Murcia y en el Club Baloncesto Sevilla, en el que fracasó como director deportivo en la temporada 2017/18, en la que el ya denominado Betis bajó a la Liga LEB por primera vez en su historia. Actualmente, Rodríguez ejerce como presidente del Club Deportivo Baloncesto 675, un proyecto para apoyar el baloncesto de cantera, el femenino de más de 35 años y el de jóvenes con diversidad funcional cognitiva con la ayuda de la Fundación Unicaja.

Julio Alberto González, el hombre LEB

Julio Alberto González, uno de los chicos de oro que ganaron el Mundial júnior en el 99 (eso sí, con escasa participación en la cancha), sólo llegó a jugar tres partidos en la Liga ACB. Pero se siente satisfecho con su récord en la segunda categoría del basket nacional: es el tercero que más encuentros (473) ha disputado en la LEB y el segundo, tras Ricardo Guillén, que más puntos (4.241) ha anotado en la segunda competición española.

Julio González, con la camiseta del récord y acompañado por sus dos hijos. Julio González, con la camiseta del récord y acompañado por sus dos hijos.

Julio González, con la camiseta del récord y acompañado por sus dos hijos.

El alero asturiano militó en CB León (1998-2004); CB Villa de los Barrios (2004-2007); Tenerife Club de Baloncesto (2007-2010); CB León (2010-2012); y Club Ourense Baloncesto (2012-2014). Actualmente, ejerce de entrenador en León, su segunda casa.

Félix Herráiz, el maestro

Sus fuertes dolores de espalda le impidieron triunfar en el Pamesa Valencia, pero supo reinventarse para estudiar Magisterio de Educación Física y enfilar su trabajo hacia el baloncesto en el colegio Engeba, de Valencia. "No pude jugar en la elite, pero aprobé todos los exámenes de la carrera a la primera", cuenta con cierta sorna Herráiz.

Félix Herráiz. Félix Herráiz.

Félix Herráiz.

Este gregario de los chicos de oro espeta: "Juanqui era un genio y Raúl López, el líder". Todo un ejemplo de superación ante una lacra que ha truncado muchas carreras como son las lesiones. Su espíritu competitivo de pívot fajador le impide jugar una pachanga a medio gas, así que prefiere decir no cuando le proponen un 3 contra 3. Siempre le quedarán Mannheim, Varna... y Lisboa.

Francesc Cabeza hace honor a su apellido

Era el más joven de todos los júnior de oro y Charly Sainz de Aja tuvo el detallazo de sacarlo de titular en la gran final. "Pensé que bromeaba, pero no. Nunca olvidaré aquel gesto de Charly que, con el paso del tiempo, valoro más y más", afirmó Francesc. "Quise premiar así su trabajo en la sombra", dijo Sainz de Aja en Informe Robinson.

Francesc Cabeza. Francesc Cabeza.

Francesc Cabeza.

Este canterano del colegio San Nicolau de Sabadell tardó mucho en dar el salto a la ACB mientras jugaba durante varias temporadas entre LEB y EBA siempre en equipos catalanes. Fue el Lagun Aro Bilbao el que lo fichó por dos temporadas (2005-2007) y así pudo quitarse la espina de no haberse codeado con los mejores. Hoy día Cabeza despliega todo su conocimiento como representante de baloncestistas.

Souley Drame, el jefe de Recursos Humanos

Actualmente, Souleymane Drame Kamara (nacido en Ibadan, Nigeria) vive en Londres y se ha convertido en un coach, en un talent manager que busca empleo a personas cualificadas y facilita a las empresas la contratación de trabajadores que se ajustan a los perfiles requeridos.

Souley Drame, primero por la derecha, tras teñirse el pelo de rubio por haber ganado el Mundial de 1999. Souley Drame, primero por la derecha, tras teñirse el pelo de rubio por haber ganado el Mundial de 1999.

Souley Drame, primero por la derecha, tras teñirse el pelo de rubio por haber ganado el Mundial de 1999.

Antes de ello, tuvo una carrera de más de una década en el basket profesional, aunque solo jugó en la ACB tres temporadas con el Joventut, club donde se crió baloncestísticamente hablando. El resto de su trayectoria fue en Liga LEB en equipos como el Ciudad de Huelva, Andorra o Melilla, entre otros.

La caída casi mortal de Antonio Bueno

El pívot madrileño atesora en su palmarés la Liga ACB 2004-05 lograda con el Real Madrid, la medalla de plata con la selección española en el Eurobasket de Suecia 2003, la medalla de bronce con la selección española joven en el Europeo de Ohrid 2000, y las medallas de oro con la selección española júnior en el Mundial de Lisboa 1999 y el Europeo de Varna 1998.

Antonio Bueno. Antonio Bueno.

Antonio Bueno.

En el año 2010 tuvo un accidente doméstico, que propició su retirada del mundo del baloncesto. Se cayó desde un tercer piso y se temió por su vida. Pero salió adelante con mucha fuerza de voluntad. En declaraciones del año 2012, confesó: "Tengo hierros en la espalda y es muy complicado el tema del deporte profesional. El ejercicio físico que hago es natación y el mantenimiento de la musculatura. Añoro el baloncesto, pero he cerrado una etapa de la vida y ahora disfruto de construir un nuevo futuro", apuntó.

Entre sus proyectos estaba "acabar la carrera de Informática y crear una escuela de baloncesto e inglés en Benalmádena". No se han publicado fotos suyas después de lo sucedido. 

Raúl López, un Corbalán 3.0

Raúl López Molist (Vich, Barcelona, 15 de abril de 1980) fue el tercer jugador español en debutar en la NBA, tras Fernando Martín y Pau Gasol. Como internacional español, fue el líder de los Júniors de Oro. Fue internacional absoluto con la selección española entre 2000 y 2010, totalizando 72 partidos. Se proclamó subcampeón olímpico en 2008 y campeón continental en 2009.

Raúl López dribla a Pau Gasol en un partido histórico entre españoles en la NBA. Raúl López dribla a Pau Gasol en un partido histórico entre españoles en la NBA.

Raúl López dribla a Pau Gasol en un partido histórico entre españoles en la NBA.

Esta perla de la cantera del Joventut estaba llamado a ser el sustituto de una leyenda como John Stockton en Utah Jazz, pero una grave lesión truncó su carrera americana. Tras recuperarse, recaló en el Madrid y acabó sus días deportivos en el Bilbao. Hoy por hoy, es asesor de tiro de Ricky Rubio, que le admiraba de pequeño. De hecho, la mecánica de tiro de Raúl era casi perfecta, con ese toque final de dedos que hacía que la bola girase mucho hasta penetrar el aro sin remisión.

Germán, finura y elegancia

Aunque Garbajosa es el principal pívot tirador que ha habido en la selección junto con Pau, Germán Gabriel siempre demostró una muy buena mano desde el perímetro. Su físico le condicionó y solo pudo ir con la selección el verano de 2013 (Eurobasket de Eslovenia), en el que logró el bronce.

Germán Gabriel. Germán Gabriel.

Germán Gabriel.

Hizo una muy buena carrera en Estudiantes y Unicaja. Actualmente. es director de cantera del Unicaja, precisamente, además de ser el entrenador del júnior del club malagueño. "Ha llegado el momento de transmitir todos mis conocimientos", asegura.

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