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Amargo paso de gigante (1-0)

  • El Granada tutea al Valencia y merece puntuar, pero paga su mal arranque tras recibir el gol en el minuto 3. Íñigo López manda un balón al larguero en una sensacional segunda parte

El Granada perdió en Valencia,algo completamente lógico, pero creció una barbaridad como equipo y hay que pensar que lo de ayer, más allá del cabreo y la impotencia por haber tuteado al Valencia para obtener cero puntos, va a servir de mucho. Llegó tarde, un cuarto de hora tarde al partido el cuadro rojiblanco, y lo pagó muy caro. Los 75 minutos restantes, especialmente el segundo tiempo, sirven para pensar que, de verdad, este Granada puede competir al máximo nivel.  Lástima que Íñigo López apuntara al larguero, o que no entrara ninguna otra de las varias claras que hubo.

 

Había avisado Emery de que le concedía la máxima importancia al duelo, sin duda impulsado por el gran arranque de su equipo, uno de los culpables de quitarle la razón a Del Nido con aquello de la porquería de Liga. Pero para mantener ese estatus era imprescindible ganar y Unai tiró de su artillería más lustrosa, obviando el cansancio heredado de la Champions. En cuantoa Fabri, éste también despejó una duda, la de si sería capaz de mantener su apuesta de la semanas, que significaba cambiar hasta cinco hombres de la alineación empleada en los tres últimos partidos. Ylo hizo. Modificaciones en todas las líneas, oxígeno para el grupo y, al fin, la opción de ver una nueva versión del equipo.

 

Pero, como ocurrió en Málaga, el temblor de piernas inicial fue demasiado intenso. El equipo ni siquiera se dio la oportunidad a sí mismo de situarse en tan magno escenario cuando ya le veía la matrícula trasera a su oponente. Minuto 4, segunda posesión larga local, toque, toque y Canales desde la frontal, como si no hubiera defensas ni portero, la clava. Demasiado fácil ante tan poca resistencia.

 

El Granada ni se enteró del primer cuarto de hora, que se jugó casi al completo en su parcela. Los locales tocaban hasta la desesperación y acababan todas las jugadas. Por contra, cuando el Granada conseguía robar, el cuero apenas le duraba tres pases en su poder. Por furtuna la sangría no se amplió, aunque estuvo a punto en el 12', cuando Soldado obligó a Roberto a meter una mano de crack. El arquero estuvo sensacional todo el partido.

 

Al cuarto de hora, como el hipnotizado que despierta, el Granada entró, o volvió, al partido. Con Yebda como líder en una amplia parcela de la medular, los de Fabri comenzaron a acercarse tímidamente, capitalizando todos sus ataques a través de Benítez.

 

Se igualaron las tornas. No obstante, los de Emery se mostraban peligrosísimos cada vez que llegaban a tres cuartos, capaces de desbordar, chutar desde lejos (intentos de Canales, Banega...) o asociarse en el área. Roberto intervino por partida doble en el 26' y el choque se abrió más. Hasta Iturralde ayudó cortando en clara falta un ataque, para enfado de la grada. Se animó el Granada, pero un córner a favor estuvo cerca de convertirse en el 2-0, cuando Canales se recorrió 50 metros 'acompañado' por Siqueira y Nyom, que lo dejarontirar de forma incomprensible.

 

La grada se irrió en los últimos minutos del acto, cuando percibió un bajón en su equipo, que se volvió fallón e impreciso. El Granada estuvo cerca de aprovecharlo con varias escaramuzas. Yebda protagonizó una en el área (36') y luego Mollo, en la más clara, chutó al lateral de la red (40').

 

Siguió irritada con su equipo tras el descanso, pues pese a que los locales comparecieron fuertes y con varios acercamientos peligrosos, fue el Granada el dueño y señor hasta el final, lo que provocó una importante y continuada música de viento en la exigente grada ché.

 

El Granada sacó personalidad y comenzó a jugar con criterio, con un Mikel inmenso y mucho descaro. Tenían que llegar las gordas, no cabía otra. Llegó en la cabeza de Íñigo López, en un córner. El '8', con todo a su favor, cabeceó el cuero al larguero (20'). Pudo marcar el Valencia en un arranque de orgullo en la siguiente jugada, pero Soldado llegó muy forzado y la tiró fuera pese a estar solo. Era el momento de pescar en río revuelto y nuevamente los de Fabri rozaron el empate con otras dos apariciones de Geijo en el área. En el 26' el ariete lo hizo perfecto todo menos el disparo, que se le fue fuera. Y más pitos.

 

El Valencia se descompuso en el medio y veía peligrar el resultado. Emery intentó frenar la sangría con Albelda, y Fabri oxigenó con Martins y Uche, que nada más salir protagonizaron otra de extremo peligro, que Guaita detuvo ante el luso. Después, Martins caería junto al área, pero Iturralde no quiso mojarse. Parecía falta, pero fuera.

El tiempo se le echó encima al equipo, aunque hubo tiempo para que Roberto salvara el segundo en un mano a mano con Jonas y para que Geijo, en la última, cabeceara fuera. No se puede caer en Mestalla con mayor dignidad.

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