atletismo mundial

Cero histórico en el medallero

  • El presidente de la Española, Raúl Chapado, lamenta la nula cosecha de Londres pero resalta el número de finalistas y las marcas registradas

Mechaal, la opción de medalla más clara para España en el reciente Mundial. Mechaal, la opción de medalla más clara para España en el reciente Mundial.

Mechaal, la opción de medalla más clara para España en el reciente Mundial. / lavandeira jr. / efe

Ningún oro, ninguna plata, ningún bronce. El medallero de España en los Mundiales de atletismo que se cerraron el domingo en Londres quedó por primera vez en la historia a cero. Las figuras no se subieron al podio y la "clase media" avanzó a medias. ¿Cotiza a la baja el atletismo español? Eso parece, si se mira el medallero de otros países europeos -Reino Unido, seis; Francia, cinco- y al pasado reciente.

De los Juegos Olímpicos de Río 2016, España salió con el oro de Ruth Beitia en salto de altura y la plata de Orlando Ortega en los 110 vallas. Del Mundial de Pekín 2015, el anterior, con el oro de Miguel Ángel López en 20 kilómetros marcha. Siempre, desde que se inauguró la cita planetaria en 1983, al menos un metal había lucido en el expediente español.

"Hemos terminado sin medallas y eso es una mala noticia. Sin medallas no se puede decir que haya sido un buen Mundial", asumió Raúl Chapado, presidente de la Federación española de atletismo, tras el cierre de los campeonatos de Londres.

"Pero tenemos que tener en cuenta otros aspectos que no son las medallas", añadió el mandatario, aún en el Estadio Olímpico de Londres, justo después de que el relevo 4x400 español batiera la plusmarca nacional en la prueba que clausuró el evento.

Todo depende de cómo se interpreten los resultados globales de la delegación española más numerosa desde el Mundial de Sevilla 1999.

Porque, pese al amplio número de atletas (56), sólo uno de ellos llegó a Londres entre los ocho primeros del ranking mundial de su especialidad. Todos los demás, incluso las estrellas como Beitia y Ortega, estaban fuera de los puestos punteros.

Tras su éxito en los Juegos de Río, las lesiones los apartaron de la primera línea en los meses previos al Mundial. En Londres, alcanzaron la final de sus respectivas pruebas, pero acabaron perdidos en la clasificación: séptimo -de ocho- el vallista de origen cubano; última -de 12- la campeona olímpica.

Algo similar le sucedió a Miguel Ángel López, el único atleta español que defendía título mundial en Londres. Llegó con dudas tras su mala actuación en Río 2016 y acabó décimo en los 20 kilómetros marcha.

"Física y psicológicamente, me faltó un poquito más de confianza en la parte final de la prueba", señaló López tras ceder el oro.

En su prueba, España sumó uno de los cinco finalistas -quienes acaban entre los ocho primeros de su final- que al presidente de la Federación le hacen mantener cierto optimismo. Fue Álvaro Martín y se añadió a Ortega, a la saltadora Ana Peleteiro, al relevo 4x400 y a Adel Mechaal, el español que se quedó más cerca del podio con su cuarto puesto en los 1.500 metros.

"En este Mundial tuvimos cinco finalistas, más que en Río y que en Pekín 2015. Y además, 12 atletas entre los 12 primeros. Y 12 que mejoraron su mejor marca. Y tres récords de España", enumeró Chapado, en su intento de poner de relieve el relativo avance de la llamada "clase media" del atletismo.

Además de estrellas que compitan por el podio, la Federación quiere muchos más atletas capaces de, al menos, alcanzar la final y de subir el nivel medio.

En Pekín, hace dos años, ningún atleta español mejoró su marca y tampoco se batieron récords nacionales.

Hay, pues, ciertos mimbres para creer que el atletismo español puede lograr buenos resultados en pruebas donde se habían dejado de obtener o donde nunca se tuvieron.

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