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Dorsales con su propia historia

  • La plantilla elige los números de sus camisetas para el nuevo curso

El buen ambiente sigue siendo un elemento destacado en el Covirán. El buen ambiente sigue siendo un elemento destacado en el Covirán.

El buen ambiente sigue siendo un elemento destacado en el Covirán. / álex cámara

A falta de un mes exacto para el inicio de la temporada, y tras la presentación de las camisetas el pasado martes, el Covirán Granada ya tiene definidos sus dorsales para el nuevo curso. Unos números que en cada jugador tienen su historia, algunas de ellas curiosas y otras muchas relacionadas con aspectos personales. Los ocho jugadores que continúan de la pasada campaña mantienen sus dorsales pero cada uno por un aspecto concreto. El capitán Eloy Almazán seguirá con el 3 porque le da suerte y es "el número de mujeres que hay en mi casa y mi aniversario". Corts volverá a tener el 5 por costumbre al igual que Manu Rodríguez el 11. Otros como Bortolussi, al margen de la fortuna que le da el 7, lo usa en homenaje a Fabricio Oberto.

Por su parte Iriarte no puede tener el que quería (el 12 al estar ocupado) y buscó como alternativa el 21 que es lo más parecido. El 12 seguirá siendo de Devin Wright que es el día en que nació su primer hijo. La mala suerte que suele llevar asociado el 13 no parece que le afecte a Alo Marín, que apuesta por repetir "porque mi madre siempre lo ha tenido". Por último, entre los renovados, el 26 será el número que luzca Carlos de Cobos, que lo emplea porque le gusta a su mujer al ser la fecha de su aniversario. Y es que como indica el base hispano-brasileño, "mi chirigota favorita es la del Selu: 'Lo que diga mi mujer'". Más claro...

En cuanto a los fichajes, Guillem Rubio utiliza el 15, que es el que siempre ha llevado en su carrera. Situación similar a Josep Pérez con el 10, que le transmite "responsabilidad". A su vez, Joan Pardina, al no poder contar ni con el 7 ni con el 11, ha hecho algo similar a Iriarte y ha elegido el 17. Por último, Sergio Olmos tendrá el 41 como consecuencia de una situación personal: "Yo antes llevaba el 14, pero mi segundo año en la universidad en Estados Unidos no me salió muy bien y decidí invertirlo. Desde entonces uso el 41".

Los números ya están definidos. Ahora sólo queda determinar los roles de cada uno en el equipo. Y ahí Pin tiene la última palabra.

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