Tenis l Torneo de Wimbledon

Gloria para Serena

  • La hermana pequeña de las Williams rompe los pronósticos al vencer en dos sets a Venus y sellar su tercer título en Londres

La estadounidense Serena Williams se vengó de la derrota que cosechó hace un año justo en la misma pista, el mismo torneo y ante la misma rival que ayer, y derrotó a su hermana en dos sets en un partido de puntos cortos, marcado por la fortaleza de los respectivos servicios y que sólo se animó en la primera manga. La menor de las hermanas Williams se impuso, por 7-6 (3) y 6-2, a Venus, quien llegaba a este duelo jugando mejor que su contrincante y sin ceder un set.

Después de un inicio tranquilo, Serena comenzó a competir también con su hermana en gritos a mediados del primer set, después de que en los primeros juegos se mostrara muy silenciosa, algo que Venus no dejó de hacer desde el primer instante del duelo. Sin ningún break registrado -ni siquiera hubo posibilidad de ello- en los primeros siete juegos, Venus tuvo su primera oportunidad en el octavo, cuando con 4-3 a su favor dispuso de dos bolas para romper el saque de Serena que desaprovechó.

En el deuce su hermana se apuntó dos aces para cerrar con autoridad su remontada, aunque la mayor de las hermanas Williams no pareció tocada por ello y venció de nuevo sin problemas su saque.

Las estadounidenses, que se conocen al milímetro, no dejaron ni el más mínimo resquicio a su contrincante, sabedoras de que cualquier error podría ser fatal para sus respectivos intereses. Las dos se concentraron en conservar su servicio, algo vital en una superficie como la hierba, donde un buen saque, tal y como ellas mismas han demostrado durante los dos últimos años, otorga una ventaja difícilmente superable.

El partido siguió exactamente por los mismos derroteros hasta el undécimo juego, cuando con 5-5 Serena forzó un deuce que tampoco le sirvió para ponerse por delante. Pero ni siquiera la presión de perder el set hizo amilanarse a la menor de las hermanas Williams, que tanto con el 5-4 y el 6-5 en contra fue capaz de ganar sin problemas su servicio y forzar el tie-break.

Y ahí se disparó la adrenalina. Serena consiguió por fin romper el saque de su hermana y se puso 6-2 por delante en uno de los pocos puntos largos del primer set, y que ganó gracias a mover a su hermana de uno a otro lado de la pista.

Venus acabó de rodillas tras este punto, una premonición de lo que ocurriría justo después, cuando tras salvar la primera pelota de set -gracias al uso del ojo de halcón- perdió el primer set en otro punto largo y lleno de emoción que acabó con un perfecto globo de Serena para ponerse con ventaja.

El guión del partido no varió ni un milímetro durante los cinco primeros juegos del segundo set, hasta que en el sexto Serena confirmó que estaba dispuesta a no volver a tropezar en la misma piedra que en 2008 y le hizo un break a su hermana. La cara de Venus hizo entonces una mueca de disgusto que fue clarificadora, ya que, desconcentrada, fue incapaz de intentar devolverle la jugada a su hermana y perdió el siguiente juego tras golpear con la caña de la raqueta la bola que decidía el punto definitivo.

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