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Hacer posible lo imposible

  • El Raca arrolla a uno de los favoritos del grupo

Marina Gea aportó la friolera de 24 puntos. Marina Gea aportó la friolera de 24 puntos.

Marina Gea aportó la friolera de 24 puntos. / carlos gil

Por arriba y por abajo, por fuera y por dentro, en la pista delantera y en la propia, en el tiro y el rebote. Y además, con más casta y coraje. El Grupo Hafesa protagonizó su mejor partido desde que subió a la Liga Femenina 2 para pasar por encima de uno de los favoritos de la categoría. El equipo de Quique Gutiérrez se dio un homenaje en un encuentro casi perfecto ante el que nada pudo hacer la escuadra canaria. Además, el segundo entrenador del equipo, Julio Molina, recibió con cariño la dedicatoria que le dedicaron sus 'niñas'.

El conjunto granadino salió como un tiro a la cancha, anotando desde todas las posiciones y muy atento al rebote, con una Sydnor impresionante. En poco más de cuatro minutos, obligaron al técnico visitante a pedir tiempo muerto tras un triple de Gea. La razón se llamaba 14-4. En la vuelta a la cancha, las de Gutiérrez mantuvieron la concentración a pesar de que las insulares apretaron más. Una canasta a aro pasado de Gea, la mejor del partido, puso la guinda a un cuarto de ensueño: 23-13.

El segundo acto comenzó con los mismos derroteros. Las jugadoras del Raca, intensas en todas las facetas del juego, en esta ocasión tardaron tres minutos y medio en obligar al rival a pedir tiempo muerto (31-16, a 6'19'' para el descanso). La borrasca siguió instalada sobre las jugadoras canarias, que no encontraban ni un mísero paraguas para protegerse. Una canasta de Patri Fernández puso la máxima diferencia (38-20, a 2'43'' del intermedio). Al vestuario, las granadinas se fueron con una renta de 16 puntos: 43-27.

En la reanudación, entre Natabou y Laura Arrojo llevaron la ventaja local hasta los 20 puntos (54-34). Habían pasado poco menos de cuatro minutos y se volvió a repetir el guión cuando el técnico insular pidió tiempo muerto. Pero la película había cogido una inercia difícil de parar. El tiempo empezó a correr en contra de las locales, que intentaron contemporizar un poco sin dejar de mirar el aro rival ni levantar el pie del acelerador. Y aguantaron los arreones de las visitantes.

Con 66-51 comenzó el último acto. Y con dos triples consecutivos de las visitantes que comprimieron los guarismos (66-57, a 8'30'' del final). Gea rompió la sequía y el Raca volvió a carburar. Pero tocaba sufrir porque el decorado podía cambiar en un minuto. Cada ataque valía un mundo. Y en esta faceta Gea y Arrojo tiraron del carro. Un 2+1 de Sydnor a falta de dos minutos sentenció. Y Gea, en la siguiente acción, hizo que las canarias arrojaron la toalla.

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