LEB Oro | Covirán Granada

El Covirán Granada afronta un descanso más que merecido con un balance de 7-2

  • El conjunto de Pablo demuestra ante Lleida que dará muchas alegrías a su afición esta temporada

Lluís Costa lideró al Covirán Granada ante Lleida.

Lluís Costa lideró al Covirán Granada ante Lleida. / Jesús Jiménez / PHOTOGRAPHERSSPORTS (Granada)

El Covirán Granada se ha ganado tener un fin de semana libre tras su buen arranque de competición en la LEB Oro. El parón provocado por las Ventanas FIBA va a hacer que el conjunto de Pablo Pin vaya a disponer de unos días de descanso bien merecidos. El triunfo ante el Força Lleida permite a los rojinegros seguir la estela del líder, Estudiantes, y empatar a victorias y derrotas con Palencia y Oviedo. Pero más allá de ese balance, la sensación que queda tras la disputa del primer cuarto de liga es que la afición va a disfrutar tanto o más a como lo hizo el pasado sábado en el Palacio de Deportes.

Ante sus seguidores, los nazaríes tan sólo han perdido un encuentro, ante Coruña en la tercera jornada. Desde entonces ha vencido ofreciendo espectáculo y ganándose el respeto de sus rivales. No hay más que comprobar que cada vez que un técnico contrario se sienta en la sala de prensa de la instalación del Zaidín ensalza el juego de los de Pin, además de a su afición. Un respeto que se han ganado venciendo partidos con hasta tres lesionados, siendo un duro contrincante a domicilio pese a los largos viajes que se tienen que meter cada quince días (y a veces menos) entre pecho y espalda y compitiendo siempre.

Exigencia

Quizá por esa capacidad competitiva que tiene el Covirán, al técnico granadino no le gusta ni un pelo que sus jugadores se relajen aunque vayan venciendo claramente. Algo similar ocurrió el pasado sábado. El arranque de partido fue extraordinario con un excelso Lluís Costa.

Se anotaron siete triples que permitieron anotar 31 puntos en los diez primeros minutos. Pero la anécdota ocurrió cuando, tras el tercer triple del base catalán que puso el 16-7 en el electrónico, en vez de bajar a defender con rapidez, sus pupilos celebraron la canasta. Eso lo aprovechó Ignacio Rosa para anotar fácil. Una acción que enervó a Pablo Pin, que ordenó inmediatamente la salida de la cancha de David Iriarte para que entrara Jacobo Díaz.

Pablo Pin salió en defensa de David Iriarte por las decisiones arbitrales sobre él. Pablo Pin salió en defensa de David Iriarte por las decisiones arbitrales sobre él.

Pablo Pin salió en defensa de David Iriarte por las decisiones arbitrales sobre él. / Jesús Jiménez / PHOTOGRAPHERSSPORTS (Granada)

Algo más tranquilo y ante los medios de comunicación, el preparador señaló que “la concentración siempre tiene que estar ahí y no puede depender del acierto o del fallo o de si estamos más o menos felices”. Y lo argumentó señalando que “en este deporte una canasta te da mucho. De hecho, subimos de LEB Plata a Oro por el average, por lo que tenemos que estar al máximo nivel siempre porque eso es lo que nos está permitiendo estar arriba”. Un nivel de exigencia que hasta el momento está dando un gran rédito.

Otra vez

Pero, como siempre, hay aspectos que mejorar. Al margen del ya manido problema en el rebote defensivo que es ya una costumbre y que no es un tema baladí, el duelo ante los ilerdenses dejó un aspecto que no se debería repetir más pero que no es la primera vez que ocurre. En Palencia, los rojinegros llegaron a ir venciendo de 20 puntos y sufrieron para vencer. Y el sábado volvió a ocurrir. De poder haber llegado a la recta final holgadamente, se tuvieron que remangar y ponerse el mono de trabajo en el último cuarto para no dejar escapar un triunfo que estaba encarrilado desde la primera mitad. Pin reconoció que no se esperaban obtener esa renta ante un equipo tan complicado como el catalán, pero hay que aprender a administrar ventajas tan sustanciosas para cerrar los partidos antes.

La queja

En lo que sí fue claro el técnico del Covirán fue en criticar las últimas actuaciones arbitrales que ha sufrido su equipo. Si en Oviedo se quejó de varias acciones polémicas, el pasado sábado salió en defensa de David Iriarte, del que dijo que “se le está tratando con muy poco respeto y no se está siendo justo con él”. En concreto, se refiere a las faltas personales que les señalan y que está provocando que juegue menos minutos de los que el cuerpo técnico quisiera y con la intensidad que le caracteriza. Pero el ala-pívot balear tiene que aprender también a controlar sus impulsos y no ir siempre al 100% porque los colegiados ya le han tomado la matrícula.

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