granada b-córdoba b

Lo deja vivo, demasiado vivo

  • El filial rojiblanco no sabe finiquitar la eliminatoria pese a jugar su rival con dos hombres menos desde el minuto 65 El tanto de Sergio Martín puede resultar insuficiente el próximo domingo en El Arcángel

Como si fueran Hermanitas de la Caridad. Esa fue la sensación que se llevaron los aficionados que acudieron ayer al estadio de Los Cármenes a ver al filial del Granada CF. Pese a jugar con dos hombres más durante media hora, los locales apenas generaron peligro, dejando vivo a su rival de cara al choque de vuelta cuando pudo dejar la eliminatoria prácticamente sentenciada. No se finiquitó en la ida y todo hace indicar que dentro de seis días seguramente haya que sufrir en El Arcángel de manera innecesaria. Una gran oportunidad perdida aunque no es definitiva.

Joseba Aguado no dio lugar a la sorpresa y apostó por el mismo once que solventó la eliminatoria ante el Trival Valderas. Tampoco tiene mucho más, sobre todo en ataque, por lo que confió en Isco para enlazar con Pedro Conde, tirando como viene siendo habitual a Goku a banda izquierda.

El duelo comenzó con mucho respeto por parte de ambos equipos aunque fue el Córdoba B el que quiso llevar la iniciativa. Juan Guerra fue el primero que lo intentó a los ocho minutos sin problemas para Dimitrievski. El no asumir riesgos primaba sobre la búsqueda de la portería contraria y eso se notaba en el caudal de ocasiones de gol, demasiado escaso.

El filial rojiblanco apenas tenía continuidad en la medular. Adolfo y Sergio Martín tenían poca participación y eso, en un campo como Los Cármenes, donde los espacios son excelsos no aprovecharlo era casi un pecado. En esto tuvo mucho que ver el conjunto verdiblanco (ayer de negro) en el arranque, muy bien plantado sobre el terreno de juego, reduciendo los espacios con una defensa adelantada y con peligro cada vez que buscaban la portería local aunque en ocasiones abusaban del juego en largo.

Los de Aguado usaban la derecha para generar peligro. La velocidad de Nico comenzó a aparecer a la media hora y con él, los mejores acercamientos. Sin grandes alardes, el 'B' fue asumiendo el control del choque. La mayor participación de Isco en la medular beneficiaba a ello. Hasta que llegó un libre indirecto por mano de De las Heras botado por Adolfo que permitió a Sergio Martín, al primer palo, prolongar el cuero haciendo imposible la estirada de Sillero (31'). Fueron cinco minutos de dominio que bastaron para ponerse por delante. La estrategia de nuevo daba sus réditos.

El choque se ponía como le gusta al filial, por delante en el marcador y con la posibilidad de hacer daño a la contra. Así llegó una nueva oportunidad de Adolfo tras jugada de Goku que el '6' no acertó a rematar desde la frontal entre los tres palos.

Pablo Villa no estaba contento con lo que estaba viendo y optó por cambiar la dinámica de su equipo dando entrada a Guti en punta de lanza retirando al ex rojiblanco Mauro. Pero el Granada B estaba bien asentado ante un conjunto cordobesista que no parecía el de los primeros minutos.

La última ocasión de peligro llegó de nuevo a balón parado por medio de Sergio Martín, que trató de sorprender a Sillero que tuvo que enviar a córner con dificultades. Se llegaba al descanso con buenas sensaciones tras un inicio dubitativo de los granadinos.

La segunda mitad no pudo comenzar mejor. En la primera acción de ataque de los rojiblancos Nico le ganó por velocidad a De las Heras que se vio obligado a derribar al motrileño, viendo la segunda cartulina amarilla. Villa se vio obligado a reestructurar a su equipo y quitó a un hombre de ataque como Juan Guerra.

Había que tener paciencia, buscar combinaciones prolongadas y cansar físicamente a los cordobesistas. De nuevo a balón parado pudo llegar el segundo tras un saque de esquina que Fran Morante no pudo conectar de cabeza ni Pedro en el área chica (49'). Pero un minuto más tarde pudo llegar el empate tras una contra del Córdoba B que salvó Dimitrievski a bocajarro a disparo de Mane. Un susto innecesario.

La cosa se puso mejor con la expulsión de Raíllo por darle un codazo a Pedro. Segunda amarilla y el cuadro verdiblanco con nueve. Era el momento de finiquitar la eliminatoria. Joseba Aguado no quiso riesgos y cambió a Álex Carmona, el único de los locales con amarilla para evitar posibles compensaciones. Aún así, el 'B' no supo abrir el campo y aprovechar los espacios. Casi sin quererlo pudo lograr el segundo tras una llegada de Isco que sacó bajo palos un defensor visitante.

Curiosamente se jugó mucho peor con nueve hombres el rival, incluso se escucharon pitidos desde la grada. Los seguidores querían más. Aguado buscó calidad en la media punta con la entrada del juvenil Fran pero ni con esas. El que estaba desubicado era el Granada B, cuyo único acercamiento llegó en el 86' con una llegada desde atrás de Sergio Martín que salvó Sillero. Se perdió una gran ocasión que quien sabe si no se lamentará el próximo domingo. Los nervios y la poca ambición pueden pasar factura pero para ello habrá que esperar al domingo.

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