Granada c.f.

Dos entrenadores, una idea

  • Paco y Lopetegui tienen muchos puntos en común pero distinta aceptación por parte de la hinchada.

Toda vez que, salvo giro dramático de los acontecimientos, parece que Jorge Sampaoli no será entrenador del Granada, dos hombres se disputan el puesto del único banquillo que queda libre en toda la Primera División: Paco Jémez y Julen Lopetegui. Dos técnicos con una idea de juego similar, de gusto por el balón y que encaja en la nueva filosofía de club que quiere implantar Pere Guardiola en la entidad rojiblanca. Pero, ¿cuáles son los pros y los contras de cada uno de ellos con respecto al Granada?

Los pros de Jémez

Es uno de los favoritos de la afición, sobre todo porque le conocen de todas estas temporadas en las que han coincidido en Primera los rojiblancos con el Rayo Vallecano. Su filosofía es clara y no difiere en absoluto de la de Lopetegui. Tener el balón, jugarlo y fabricar espacios. Una única forma de hacer fútbol que para el cordobés, aunque canario de nacimiento, es innegociable. De esa forma se ha ganado más admiración que críticas en todo el territorio nacional. Tantas que incluso su nombre salta de forma recurrente en los debates sobre el futuro seleccionador nacional cuando Del Bosque finalice su etapa. Por eso, que un aspirante a entrenador de España entrene al Granada es un evidente salto de calidad.

Los contras de Jémez

Al menos de entrada, su sistema de doble pivote en el centro del campo, con un hombre de contención y otro creativo, se entremezcla cuando la pelota se pone en marcha. Juego por dentro, apoyado por los interiores y un enganche, y los laterales de largo recorrido abiertos para generar superioridades. Atractivo, aunque en ocasiones suicida, y que al final ha acabado dando la razón a sus detractores con el descenso del Rayo Vallecano. Si Jémez aterriza en la nave granadinista, Guardiola tendrá que darle un equipo casi nuevo. Empezando por los laterales, ya que si Pozzo se lleva a Foulquier, también faltará el derecho. Y luego en la creación. El Granada de Sandoval quiso jugar de forma elaborada durante buena parte del primer sector de la temporada, similar a la de Paco, pero no funcionó entre los continuos cambios de dibujo, la fragilidad de la defensa, y la escasa conjunción arriba. Y además, Paco es un entrenador de corte demasiado personalista como para encarnar un papel protagonista a largo plazo como pretenden los nuevos dueños.

Lo bueno de Lopetegui

Con el vasco también se promete fútbol. En su sello van tres triunfos en las categorías inferiores de la selección española, entre ellos la Eurocopa sub 21 de 2013 en Israel haciendo un gran juego con la generación de Isco y Thiago Alcântara. A su favor está tener el sello que busca Pere Guardiola y haber tenido la experiencia de entrenar a un equipo grande como el Oporto, que si bien no le hizo ganar la Liga, le dejó segundo, llegó a cuartos de final en Champions y cuando fue destituido sólo había perdido un encuentro. La posesión es su línea irrebasable, la búsqueda de la presión tras pérdida y una apuesta por el 4-3-3 como sistema preferente la acercan a los gustos generales que suele tener la hinchada granadinista, aunque su posible fichaje no levante tantas loas como el de Paco. Y a diferencia de Paco, Lopetegui ha trabajado desde la cantera y sí da un perfil de hombre implicado con la base como pretende Guardiola.

Lo malo de Lopetegui

Al vasco se le achaca la falta de un currículum más extenso. Aparte, de ello, sería su primera experiencia como entrenador en Primera División. Aunque en su día fuera hasta internacional con la selección nacional, difiere mucho la época de jugador que la de entrenador. Quizás ese desconocimiento por parte de la afición pueda jugar en su contra, ya que en principio exigirá resultados y juego tras el cambio de propiedad, que se supone que ha ido a mejor. Otra contra de Lopetegui es lo que en Portugal definieron como falta de empatía con los jugadores, un punto que sí tendría a favor Paco Jémez.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios