Barcelona-Liverpool | Previa ¿La final anticipada?

  • El Barcelona de Valverde, que ha dosificado en las últimas semanas a su columna vertebral, busca ante el Liverpool dar el primer paso hacia el Metropolitano

Messi se ejercita en las instalaciones de la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Messi se ejercita en las instalaciones de la Ciudad Deportiva Joan Gamper.

Messi se ejercita en las instalaciones de la Ciudad Deportiva Joan Gamper. / enric fontcuberta / efe

El Barcelona, en su momento más dulce de la temporada, recibe al Liverpool (21:00) con el propósito de lograr una convincente victoria en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones que le permita dar un paso más hacia la soñada final de la máxima competición continental.

El conjunto azulgrana, que ha dosificado esfuerzos las últimas semanas pensando en hacer algo grande en esta Champions, se proclamó el pasado sábado, en el Camp Nou ante el Levante, campeón de la Liga Santander. Con la final de la Copa del Rey ante el Valencia aparcada hasta dentro de un mes, ahora puede focalizar toda su energía en asegurar su presencia en la finalísima europea, algo que no hace desde 2015, cuando derrotó a la Juventus en el Olímpico de Berlín (3-1).

Salvo Rafinha, con una grave lesión de rodilla que lo ha tenido prácticamente parado todo el curso, Ernesto Valverde contará con el equipo al completo. El preparador extremeño ha ido administrando los minutos de la columna vertebral del equipo durante los últimos partidos y su Barça llega a la cita más importante del año más descansado que nunca. Empezando por su gran estrella, Messi, que en el último encuentro liguero ante el equipo valenciano empezó de nuevo en el banquillo.

Por tanto, Valverde podrá alinear ante el Liverpool su once de gala, con la única duda de quién será el tercer hombre que acompañe al argentino y a Luis Suárez en la punta de ataque: el brasileño Coutinho o el francés Dembele. Aunque parece que el primero, que solo jugó la primera parte del último partido de Liga, parte con ventaja.

En cualquier caso, el momento parece propicio para que el equipo catalán apee por fin al conjunto Red de una eliminatoria europea, algo que no hizo en las tres ocasiones precedentes (en las semifinales de la Copa de la UEFA 1975-76 y 2000-01 y en los octavos de final de la Champions 2006-07).

Lograrlo esta vez pasa, en primer lugar, para obtener un buen resultado en el Camp Nou, un escenario del que el Barça ha salido invicto en los 31 últimos partidos de la Liga de Campeones.

El Liverpool, por su parte, llega a la cita enfrascado en la lucha por la Premier League y con el sueño del doblete aún vivo. Sus opciones domésticas se reducen cada día y la posibilidad de romper la maldición que atormenta Anfield desde hace 30 años es cada vez más remota. La resistencia del Manchester City a caer lo ha dejado a dos partidos de perder el título y siempre pendiente de lo que haga su rival. Por ello, la opción de aferrarse a la Liga de Campeones cada vez suena con más fuerza en el norte de Inglaterra, aunque sea el Barcelona de Messi el que esté enfrente.

La mejor noticia para los de Jürgen Klopp es que pueden contar con todos sus efectivos. Firmino se perdió el choque ante el Huddersfield Town del fin de semana pasado por un problema muscular, pero ya parece recuperado para el envite de hoy. Incluso Oxlade-Chamberlain, que disputó ante el Huddersfield sus primeros minutos de la temporada, está ya recuperado para la causa, aunque su inclusión en el once inicial se antoja complicada.

Salah y Sadio Mane llegan a la cita enrachados, con 21 y 20 goles, respectivamente, en la Premier. Alisson Becker también está de enhorabuena después de que el triunfo por 5-0 ante el Huddersfield supusiera su encuentro número 20 imbatido en esta campaña en la Premier, lo que supone el récord de la entidad, igualando a Pepe Reina.

Después de una desastrosa fase de grupos fuera de casa en la Champions, cayendo en las tres salidas que protagonizaron ante París Saint Germain, Estrella Roja y Nápoles, el Liverpool recondujo el rumbo con triunfos holgados ante el Bayern de Múnich (1-3) y el Oporto (1-4). El Barcelona es un obstáculo mayor y nada tendrá que ver con las semifinales del año pasado ante la Roma.

La solidez defensiva que aporta el mejor jugador de la Premier, Van Dijk, reconocido por el sindicato de jugadores de Inglaterra, y el meta Alisson, confieren al vertical contraataque de Klopp la retaguardia perfecta.

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