Natación | Tamara Frías

Tamara Frías: “Me da la vida que no se celebren los Juegos Olímpicos de Tokio”

  • La nadadora motrileña regresa este lunes al Centro de Tecnificación Deportiva de la Federación Andaluza de Natación en Málaga para retomar sus entrenamientos

Tamara Frías ha entrenado esta última semana en la playa. Tamara Frías ha entrenado esta última semana en la playa.

Tamara Frías ha entrenado esta última semana en la playa. / T. F.

Para muchos deportistas de élite, el no poder entrenar en el medio en el que suelen hacerlo ha sido todo un suplicio durante el confinamiento. Si lo ha sido para los atletas, que necesitan poco material para realizar su deporte, para otros como los nadadores, no poder lanzarse a la piscina durante más de dos meses hará que cuando lo vuelvan a hacer se comporten como un niño con zapatos nuevos. Porque por mucho que hayan trabajado en casa, a un nadador el agua le da la vida.

En Granada ha habido grandes especialistas en las distintas disciplinas pero es Tamara Frías la que más proyección tiene. La joven motrileña de 19 años, que ha vivido el confinamiento en casa con su familia, empezará el lunes a entrenar en el Centro de Tecnificación Deportiva de la Federación Andaluza de Natación en Málaga, donde lleva ya cuatro años. Al no ser un Centro de Alto Rendimiento como el de Sierra Nevada, abrirá sus puertas más tarde al encontrarse la provincia malagueña en la misma fase de la desescalada que Granada.

Congelada

El regreso lo espera Tamara con mucha ilusión, pese a que intentó nadar en las playas de la Costa granadina cuando el Gobierno lo autorizó. “Cuando se decidió que se podía nadar, lo intenté pero el agua estaba congelada. Me tiraba, daba un par de brazadas y me salía”, señala. Pero a grandes males, grandes remedios y el pasado lunes se hizo con un traje de neopreno que le prestaron y esta semana “he podido estar más tiempo en el agua”, destaca.

“Durante el confinamiento no he estado parada por lo que no me encuentro tal mal como me esperaba”

Frías se esperaba “estar peor físicamente”. Sobre todo porque su única referencia la tiene cuando regresa de sus vacaciones de verano cuando “sí cuesta un poco más porque no hacemos nada de deporte pero durante el confinamiento no he estado parada y eso ha hecho que no me encuentre tal mal como me esperaba”.

Tamara Frías ha podido entrenar en la Costa granadina gracias a un traje de neopreno. Tamara Frías ha podido entrenar en la Costa granadina gracias a un traje de neopreno.

Tamara Frías ha podido entrenar en la Costa granadina gracias a un traje de neopreno. / T. F.

Porque durante el Estado de Alarma no ha perdido el tiempo y ha hecho, asesorada por su entrenador, sesiones en seco con circuitos de fuerza y core, y también de cardio al disponer de material como pesas y una barra. En ese sentido, apunta que “no me ha costado mucho entrenar en casa porque habitualmente me gusta bastante hacer ejercicio fuera del agua”. Sin embargo, sí reconoce que “conforme ha ido pasando el tiempo y con el material que tenía, sí costaba más porque no se podían hacer muchas más cosas de las que he hecho con lo que disponía”.

Ahora que ha podido meterse en el agua del Mar Mediterráneo sus sesiones “han cambiado, y ya puedo hacer series de más intensidad. Cuando regrese a Málaga supongo que el trabajo será gradual e iremos poco a poco porque tampoco vamos a tener un objetivo competitivo cercano”.

Sin competir

Pero, eso sí, durante estos dos meses tuvo momentos de agobio debido a que “el Estado de Alarma cayó justo cuando se iba a celebrar el Campeonato de España absoluto en Sabadell y le iba recordando a mis padres, en las fechas en las que se iba a disputar, las distintas pruebas en las que iba a competir pero que finalmente no se celebraron”.

“Esta temporada he tenido problemas en las lumbares y no he podido entrenar al máximo de mis posibilidades”

Pero no todo han sido malas noticias para la campeona de España absoluta en 100 metros espalda en Mairena del Aljarafe durante estos últimos 70 días. Y es que el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio “me da la vida”. Y lo argumenta al señalar que “esta temporada he tenido problemas en las lumbares y no he podido entrenar al máximo de mis posibilidades, por lo que ahora tengo un año para prepararme”. Un evento al que llegaría con 20 años y con el que sueña.

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