Economía

Una cuesta de enero más empinada que nunca

  • Sube el precio de la luz, el butano, el gas, los transportes, las hipotecas y hasta el sello de Correos.

El Nuevo Año llega a España con subidas, muchas subidas. Luz, gas butano, transportes... Y mientras los españoles afrontan la cuesta de enero más empinada de los últimos tiempos en un país que continuará inmerso en la crisis económica, Gobierno y empresas siguen apelando a la moderación salarial como receta para hacer frente al ajuste. Un ajuste que, por cierto, ya sufren los funcionarios en sus carnes, con la reducción de su salario en 5% de media y la congelación de las pensiones con la entrada de 2011.

El billete de autobús interurbano será un 1,7 por ciento más caro, el de Cercanías, un 3,1 por ciento, y el del AVE, un 2,3 por ciento. A esto se añade la factura de la luz, que se incrementa un 9,8 por ciento, y los peajes que dependen de la Administración Central del Estado, que serán encarecidos en alrededor de un 1,44 por ciento. Por si fuera poco, el butano se sube al carro. Cada bombona costará 13,19 euros, 40 céntimos más que ahora, lo que supone un acrecentamiento del 3,13 por ciento.

Tras aplicar la revisión automática de costes e integrar la evolución del precio de las materias primas, el importe de la bombona media pasa a ser de 13,19 euros con el Año Nuevo. Esos 40 céntimos más que van a tener que pagar por bombona los entre 8 y 10 millones de españoles que utilizan el gas butano, implican un incremento del 3,13 por ciento.

El 2010 tampoco ha sido un año benevolente para esta materia. Con la subida del 2,81 por ciento que el Gobierno aplicó sobre el valor de este combustible en la última revisión trimestral, el pasado mes de octubre, el encarecimiento acumulado del butano durante el año se situó en un 16,6 por ciento. Además, a ello se une el incremento del IVA, desde el 16 hasta el 18 por ciento, que se produjo en julio.

El billete de interurbano, un 1,7% más caro

La Comisión Delegada para Asuntos Económicos del Gobiernos aprobó un acrecentamiento del 1,7 por ciento en el precio del billete de autobús interurbano, una subida que es inferior a la inflación (del 2,3 por ciento). El encarecimiento afecta a las concesiones de este tipo de líneas regulares que dependen del Ministerio de Fomento y se aplica en enero, a pesar de que es abril el mes en el que el sector realiza, tradicionalmente, su anual actualización de tarifas.

El Ejecutivo pretende responder, así, a la subida de precios solicitada por las empresas de este sector del transporte para compensar el aumento de costes y el descenso de la demanda de viajeros que la crisis ha traído consigo. Aun así, esta respuesta es parcial, ya que las empresas reclamaban una subida mayor y con carácter extraordinario, es decir, que no se tratase de un adelanto de la actualización de precios de abril.

Renfe protagoniza el mayor incremento de precios de transportes

El tren no se queda corto. Se suma a la moda de subida de tarifas y, además, lo hace por todo lo alto. Algo antes de que se conociese la noticia que afecta a los interurbanos, Renfe ya había anunciado que los billetes de Cercanías, considerados de servicio público, serán, en 2011, un 3,1 por ciento más caros y los de AVE, un 2,3 por ciento. 

Hay, sin embargo, una excepción: el tren de alta velocidad que une Madrid y Valencia, inaugurado el 19 de diciembre, queda eximido de la subida. El truco, que ya estaba prevista cuando se estableció el precio de los billetes.

Los mayores afectados, en este sentido, serán los viajeros de AVE Media Distancia, ya que este servicio de lanzaderas denominadas Avant registrará el incremento más alto, del 4,8 por ciento en billetes individuales. En cambio, la fidelidad de los usuarios habituales será premiada, ya que la subida de los abonos será un 2,5 por ciento menor, es decir, que aumentarán sólo un 2,3 por ciento.

Quienes opten por la opción del coche, también se encontrarán con costes más elevados, ya que los peajes de las autopistas que dependen de la Administración Central del Estado son ya alrededor de un 1,44 por ciento más altos. La medida ha sido tomada tras la congelación de precios de 2010 y, a pesar de todo, será una de las subidas más moderadas desde 2002.

La energía convierte al año nuevo en el 'temido 2011'

La subida de la energía también es ya una realidad. La Tarifa del Último Recurso (TUR) de la luz tiene alrededor de 17 millones de usuarios, que se han convertido, con la llegada del 2011, en víctimas de un aumento de casi el 10 por ciento. Para ser exactos, un 9,8. Las facturas, por tanto, sufrirán un acrecentamiento medio de 38,4 euros al año. Les sigue el gas, cuyo incremento medio quedó fijado en un 3,9 por ciento.

La subida de la luz (del 9,8 por ciento) es el resultado de la congelación de la tarifa de acceso realizada por el Gobierno. Dicha tarifa tiene un peso cercano al 50 por ciento en la TUR y recoge, tanto los costes regulados del sistema, como la traslación a la tarifa final del precio de la energía en los mercados internacionales.

La Unión de Consumidores de España (UCE) calculó el impacto que este incremento tendrá en las facturas de las familias. Se trata de una media de 4,5 euros mensuales, 38,4 euros anuales. Con ello, por un lado, se obtendrán 1.600 millones adicionales y, por otro, el recibo de la luz habrá subido casi un 50 por ciento desde 2008. 

En cuanto al 3,9 por ciento de incremento medio del gas, supone una subida media de 0,56 euros mensuales para los consumidores de T1 (habitualmente relacionado con hogares que no utilizan calefacción) y un 3,87 por ciento para los de T2 (los usuarios que más consumen).

Se libran, hasta 2013, los consumidores acogidos al bono social, aquéllos con potencias inferiores a 3 kilovatios, las familias numerosas, las familias con todos los miembros en paro y quienes cobran pensiones mínimas. Sus facturas no experimentarán cambios hasta dentro de dos años.

También suben las hipotecas

Y por si fuera poco, el Euríbor ha cerrado el año en el entorno del 1,52%, 0,28 puntos por encima del nivel de 2009, lo que supone una nueva subida de las hipotecas que las encarecerá en más de 200 euros al año.

Estos aumentos se suman a los incrementos aprobados por grandes tabaqueras en el mes de diciembre después de que el Gobierno elevara los tributos especiales al tabaco. Así, subieron entre 35 y 40 céntimos por cajetilla sus principales marcas de cigarrillos y hasta en un 45% la picadura de liar.

Por su parte, el precio del sello de Correos para el envío nacional de cartas y tarjetas postales normalizadas y de hasta 20 gramos de peso sube un 2,94% y pasa a costar 0,35 euros. El franqueo para cartas de entre 21 y 50 gramos sube un 11,1%, hasta 0,50 euros. 

En cuanto a envíos internacionales, el sello para mandar una carta normalizada de hasta 20 gramos a Europa se encarece un 1,56% y se sitúa en 0,65 euros, y el correspondiente a otros destinos internacionales sube un 2,56%, hasta 0,80 euros.

Moderación salarial y congelación de pensiones

Y mientras los precios de estos principales servicios no paran de subir las rentas de los ciudadanos se mantienen estancadas. Así, tanto las empresas como el propio Gobierno siguen pidiendo moderación salarial para superar la crisis. De hecho, el Ejecutivo ha rebajado el sueldo a los empleados públicos un 5% de media y ha congelado las pensiones para el 2011.

Así, las pensiones sólo registrarán el año que viene el aumento que les corresponde por la revalorización que se hace en función del IPC (1,3%) y sólo las pensiones mínimas y las no contributivas crecerán un 2,3%. 

En esta misma línea, el Ejecutivo elevará en un 1,3% el Salario Mínimo Interprofesional y lo situará en 641,40 euros mensuales, muy lejos del objetivo de 800 euros que se había marcado el Partido Socialista para el año 2012 antes de acceder al poder.

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