Economía

La 'troika' critica a Grecia por su poca contundencia en los ajustes

  • Los expertos del BCE, la CE y el FMI exigen abiertamente recortes más severos antes de concluir su último informe · Merkel y Sarkozy se citan para evitar el 'crack' bancario.

El que avisa no es traidor. Miembros del grupo de expertos que examinan los ajustes de Grecia para que el país siga recibiendo asistencia financiera han criticado la falta de determinación de Atenas para aplicar los recortes, según avanzó ayer el periódico alemán Welt am Sonntag. En un artículo, miembros de la troika compuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) critican abiertamente al Gobierno heleno antes de concluir su último informe.

El responsable de la delegación del FMI en Grecia, el danés Poul Mathias Thomsen, considera que Atenas debe implementar ajustes mucho más severos de los que ya ha ejecutado. "Está claro que el programa no saldrá adelante si las autoridades no se deciden por el camino de unas reformas estructurales mucho más estrictas de lo que hemos visto hasta ahora", afirma Thomsen, que asegura que "Grecia está en la encrucijada".

Por su parte, el alemán Matthias Mors, miembro de la CE, acusó al Gobierno del primer ministro Yorgos Papandréu de no implementar la normativa que el resto de la Eurozona les exige para estabilizar financieramente el país. "Los griegos creen que basta con aprobar leyes. Pero la implementación tarda tiempo. Y muchas veces faltan las estructuras precisas, por ejemplo en la Agencia Tributaria", señala.

Se espera que la troika haga público su próximo informe sobre la situación de las cuentas públicas griegas el 24 de octubre. Una recomendación positiva serviría para que Atenas recibiese el sexto tramo del primer rescate, dotado con 8.000 millones de euros, una cantidad imprescindible para que el Gobierno heleno haga frente a sus pagos más inmediatos.

En este contexto de turbulencias, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reunirán hoy en Berlín para sentar las bases de un nuevo programa de recapitalización de la banca europea.

El enésimo encuentro de urgencia de los dos líderes desde que se desató la crisis será para esbozar un mecanismo consensuado que permita aportar fondos públicos a la banca privada europea en el caso de que Atenas se vea abocada a una quiebra controlada. El proyecto se presentará posteriormente a los países de la UE y la Eurozona en el encuentro de los días 17 y 18 de octubre en Bruselas.

El principal escollo de la cita en la Cancillería es que Berlín y París han abogado por diferentes modelos de recapitalización, cada una con los intereses de su país en mente.

Merkel ha reiterado que sólo como última opción debe recurrirse al fondo europeo de rescate (FEEF) como instrumento para recapitalizar a los bancos con problemas. La canciller ha recalcado que lo mejor sería que los propios bancos fuesen capaces de captar fondos "por su cuenta" en el mercado o, en su defecto, que los gobiernos nacionales se hiciesen cargo de sus necesidades. Sólo si fallan estos dos resortes y si se trata de un banco de "carácter sistémico", los Estados podrían recurrir al FEEF para apoyarlos, una medida que precisaría de cierta "condicionalidad" recíproca en forma de "reformas estructurales". Francia reniega de esta respuesta en tres pasos y aboga abiertamente por que se emplee en primer lugar el capital del FEEF.

Berlín teme convertir el fondo de rescate en un recurso de fácil acceso, mientras París pretende que la gran exposición de su banca a la deuda soberana griega no horade su calificación crediticia AAA.

No obstante, Merkel y Sarkozy se sienten presionados a lograr un acuerdo, aunque sea de mínimos, para conseguir un golpe de efecto ante a la opinión pública y ante la reunión de ministros de Finanzas del G20, prevista para el 14 de octubre.

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