Emilio Franco Macías | Neurólogo "Habría que poner más medios para luchar contra el alzhéimer"

"Habría que poner más medios para luchar contra el alzhéimer" "Habría que poner más medios para luchar contra el alzhéimer"

"Habría que poner más medios para luchar contra el alzhéimer" / juan carlos muñoz

El neurólogo Emilio Franco (Antequera, 1969) dirige la Unidad de Memoria del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y coordina, a su vez, la organización de la atención a pacientes con demencia en Andalucía. Su trabajo, el estudio y la investigación centran su vida. Es discípulo de un maestro, el doctor Román Alberca. Su equipo colabora con el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS) y lo integran las neurólogas María Bernal y Silvia Rodrigo y el auxiliar de enfermería Vicente Cuquerella; y, en ensayos clínicos, participan las neuropsicólogas Andrea Luque y Ana Baquero. Es bético y adora pasear por Conil.

-El alzhéimer representa el 70% de las demencias. ¿Cómo se detecta en la sanidad andaluza?

-Con un diagnóstico clínico basado en la historia clínica y en la exploración neuropsicológica. Pero en muchos casos necesitas un diagnóstico más específico, apoyado en biomarcadores, sobre todo en pacientes más jóvenes, de menos de 65 años, o en los que la enfermedad se presenta de forma atípica, con problemas de lenguaje, orientación o conducta, en lugar de fallos de memoria.

"Hace falta más apoyo al cuidador, test específicos de memoria y aplicar biomarcadores de diagnóstico"

-¿Qué mejoras hacen para combatir con más eficacia esta enfermedad?

-El salto importante que se debe llevar a cabo en Andalucía es, primero, una mejora en el apoyo al cuidador, una persona importante en esta enfermedad. Segundo, que se generalicen los test específicos de memoria para diagnosticar la enfermedad y el uso, en casos concretos, de biomarcadores específicos cuando aún no hay demencia sino deterioro cognitivo leve, para que estos pacientes tengan acceso precoz a tratamientos, participen en ensayos clínicos y puedan organizar su vida con antelación.

-La vida del cuidador es muy dura...

-Sí. No se puede olvidar que un 75% de los cuidadores de estos pacientes padecen estrés, un 50% depresión y un 5% fallece antes que el paciente. Nos gustaría desarrollar un programa anglosajón más incisivo (Start) de ocho sesiones grupales que se ha demostrado que reduce el estrés y las depresiones en los cuidadores. Con una enfermera nuestra unidad podría impartirlo.

-Su equipo ofrece talleres para los cuidadores en el Virgen del Rocío ...

-En los últimos dos años organizamos, una tarde al mes, en colaboración con la Asociación de Familiares con Alzhéimer (AFA) del Aljarafe, un taller para familiares con información de la enfermedad, aspectos psicológicos de cómo les repercute, cómo deben tratar y hablar al paciente, qué hacer ante una situación de agresividad o delirio. Enseñamos también cómo tramitar la ley de la dependencia, la tarjeta más cuidados... Otro taller es de iniciación a la estimulación cognitiva para aplicar en casa con el paciente. Necesitamos un convenio del hospital con las asociaciones de familiares con alzhéimer para que se le dé carácter formal a estos talleres.

-¿Qué hay que mejorar en los test de memoria?

-En nuestra unidad desarrollamos una investigación propia sobre los test de memoria porque necesitamos herramientas nuevas para pacientes mayores con nivel educativo bajo, que no pudieron ir al colegio, a los que resulta de poco valor explorarles la memoria intentando que memoricen listas de palabras. Los test que estamos investigando se basan en imágenes sencillas que tienen que asociar. El año pasado hicimos un estudio de validación de esta investigación que se ha publicado en una revista americana.

-Otra investigación de su equipo se centra en los biomarcadores de diagnóstico del alzhéimer.

-Estos biomarcadores son muy necesarios para alcanzar un diagnóstico más específico, sobre todo en personas jóvenes, o que tienen un curso atípico de la enfermedad. Hay dos tipos de biomarcadores: uno se aplica en el líquido cefalorraquideo buscando las proteínas amiloide y Tau, y otro mediante una prueba de PET (pet amiloide). Llevamos dos años trabajando con el líquido cefalorraquídeo y los resultados son buenos. Tengo la esperanza de que en breve el hospital pueda incorporarlos en su cartera de servicios. Nosotros los necesitamos.

-¿Esos biomarcadores no se aplican en la sanidad pública?

-No, no los tenemos en la cartera de servicios.

-¿Los fármacos actuales frenan el avance de la enfermedad?

-Sirven pero su efectividad es muy pequeña. Pueden retrasar la evolución de la enfermedad uno o dos años, si bien el efecto muchas veces es poco perceptible para pacientes, familias y médicos. Esto nos obliga a participar en ensayos clínicos de tratamientos nuevos.

-¿Qué ensayos clínicos desarrolla con su equipo?

-Dos: uno en fase 3 que es un fármaco antiamiloide y otro en fase 2, más novedoso, basado en una estrategia de moléculas pequeñas que busca una diana común a diferentes patogenias de la enfermedad. Con este segundo nos hemos convertido en referencia en Europa. Llevamos año y medio con estos ensayos con muchos pacientes y sus familias.

-El alzhéimer afecta a miles de familias, ¿es una prioridad para la administración?

-En España hay 800.000 pacientes, la prevalencia de la enfermedad es del 8% de la población y llegará al 13% en 2040. Con cuidadores y familiares son 3,5 millones los afectados. En Andalucía hay 115.000 pacientes. No afecta sólo a población mayor. Tenemos ya muchos enfermos con menos de 65 años, que tienen un diagnóstico más complejo. Habría que poner más medios para luchar contra el alzhéimer.

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