España

Casado rompe la foto de Colón con un rotundo no a Abascal

  • Vox asegura que seguirá apoyando al Gobierno de Juanma Moreno en Andalucía, "a pesar del ataque personal contra mi"

  • "Si yo fuese como usted, el PP dejaría de gobernar mañana mismo en Andalucía y Madrid", ha contestado Abascal

Pablo Casado durante su intervención en la moción de censura. Pablo Casado durante su intervención en la moción de censura.

Pablo Casado durante su intervención en la moción de censura. / EFE

"Son ustedes la derecha que no asusta a la izquierda". "Ha cometido el mismo fraude que Sánchez". "Vox es el seguro de la victoria eterna de la izquierda". Y así, una tras otra sentencia. El líder del PP, Pablo Casado, ha roto de modo definitivo con Vox, al menos en el Congreso, y a pesar de que varios gobiernos autonómicos, entre éstos el andaluz, se apoyan en el partido de Abascal. No, el PP votará de modo negativo a la moción de censura de Vox, que concluirá con el único respaldo de sus 52 escaños.

"Esto es una mentira más de Vox para que Sánchez siga en la Moncloa", ha resumido el líder de los populares, que este jueves ha roto la fotografía de la plaza de Colón, aquella que ya le costó la carrera política a Albert Rivera. Nunca Casado había pronunciado un discurso tan rotundo contra el radicalismo de Vox, a quien ha afeado todo.

En su respuesta, Santiago Abascal se ha mostrado "perplejo" por "el ataque personal contra mi" y le ha recriminado que, al menos, debía de haberle dado las "gracias" por sostener a los gobiernos de Juanma Moreno y de Isabel Díaz Ayuso. Aun así, ha manifestado que los seguirá respaldando "por responsabilidad histórica".    

Tal como Mariano Rajoy le espetó a Pedro Sánchez en un duro debate televisivo, Pablo Casado le ha dicho a Santiago Abascal: "Hasta aquí hemos llegado". El líder de los populares, interpelado de modo personal en esta moción, ha acusado a Vox de maniobras oscuras contra su partido, tales como crear perfiles falsos en las redes, protestas ante mítines y falsedades sobre biografías. A Abascal, que fue militante del PP y que dirigió una fundación con cargo a la Comunidad de Madrid, le ha dicho que "esta moción la dirige contra el partido que le ha estado pagando durante 15 años".

No hay más fotos de Colón, ni contra Pedro Sánchez, el PP quiere ir de la mano con Vox, al menos si Abascal insiste en su objetivo de liderar a la derecha española. De un modo muy claro, ha establecido una línea roja con Vox a limitar de modo temporal la supuesta deficiencia del Gobierno de Pedro Sánchez. "Éste es el peor de los últimos 40 años". No de los últimos 80 años, el franquismo queda excluido de la comparación democrática de Casado, quien ha recordado desde la tribuna, por vez primera, que su abuelo también fue un represaliado del régimen que ganó la Guerra Civil. Fue un abogado militante de Acción Republicana y de la UGT.

La crítica ha sido tan grave que le ha afeado -"ha pisoteado"- la reivindicación de los militantes del PP asesinados por ETA. La de Casado no sólo ha sido una intervención en contra de Vox, sino la defensa del PP, como un partido reformista y autonomista. "No es que nos hayamos rendido, no es que seamos cobarde, es que no queremos ser como ustedes, no somos como ustedes, el PP no quiere ser el partido del odio", ha añadido. 

Este ruptura manifiesta podría traer consecuencias en los gobiernos andaluz, castellano y leonés, murciano y madrileño, para quienes es imprescindible el respaldo parlamentario de Vox, pero Casado también sabe que lo que no podrá hacer Abascal, porque resultaría letal, es aliarse con los socialistas de Susana Díaz o con los anticapitalistas de Teresa Rodríguez. "Si yo fuese como usted, el PP dejaría de gobernar en Andalucía", le ha advertido Abascal, pero casi de modo inmediato ha asegurado que no sería así. 

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