GRANADA HOY En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Dimisión en Ciudadanos José Manuel Villegas engrosa la desbandada en Ciudadanos

  • El arquitecto de la transformación del partido naranja desde el ámbito catalán a la dimensión nacional se suma a Rivera, Girauta, Roldán, Nart, De la Torre...

  • Fernando de Páramo, responsable de Comunicación, también se marcha  

El hasta este jueves secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, durante una reciente rueda de prensa. El hasta este jueves secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, durante una reciente rueda de prensa.

El hasta este jueves secretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, durante una reciente rueda de prensa. / Fernando Alvarado (EFE)

Albert Rivera tiró la toalla después de que Ciudadanos se desplomara en las elecciones generales del 10 de noviembre, en las que perdió 2,51 millones de votos respecto a los 4,15 millones que cosechó en los comicios del 28 de abril. Traducido a escaños, de 57 a 10 diputados, un descalabro sólo  superado por el de UCD en 1982, que cayó de 157 en junio de 1979 a 11 en octubre de 1982. El rey se marchó tras el jaque de las urnas a la mismísima supervivencia de la formación naranja, una bisagra que se ha quedado en tierra de nadie y sin más puerta que la de salida, por la que van desfilando los peones y demás pìezas de máxima confianza del desterrado.   

Ciudadanos se está quedando a oscuras y el último que apague la luz. Al día siguiente de que Rivera anunciara su marcha, el ex portavoz parlamentario de Cs Juan Carlos Girauta, que no había logrado revalidar su escaño por Toledo, también entonaba un adiós compungido: "Se ha aplastado a un hombre bueno y yo no quiero estar ahí después de eso". 

Pues este jueves nos desayunamos con que otro histórico de Ciudadanos, nada menos que el secretario general, José Manuel Villegas, tampoco quiere estar ahí, no más allá de la travesía del desierto que le espera a los naranjas hasta que el congreso extraordinario de marzo encumbre al frente del partido a Inés Arrimadas, que no se da por aludida en este proceso de catarsis colectiva. 

Villegas era una pieza esencial del andamiaje del partido, el arquitecto en la sombra de la operación lanzada en el 2015 para transformar a un partido estrictamente catalán en uno de dimensión nacional, siempre codo con codo con Rivera, del que fue su hombre de mayor confianza en los trece años que estuvo al frente del partido.

"Yo no voy a optar a ser de nuevo el secretario general, ni estaré en ninguna de las listas. Estoy a disposición del partido para ayudar a hacer esa transición hasta el congreso", ha reconocido Villegas esta mañana en Telemadrid.

Doble adiós

Una mañana con las toallas por los suelos en la sede naranja de la calle de Alcalá: otro hombre fuerte de Rivera, Fernando de Páramo, secretario de Comunicación de Cs, también lo deja. "Después de cinco años apasionantes y llenos de intensidad he decidido cerrar una etapa", ha asegurado  el dirigente catalán, de 32 años, en una carta abierta a la militancia de Ciudadanos.

La desbandada la están protagonizando estos días los afectos a Rivera, pero se inició enfrente. La abrió el pasado 24 de junio su pupilo Toni Roldán, el responsable económico, quien renunció a sus cargos orgánicos, a su acta de diputado en el Congreso e, incluso, a su condición de militante. "Una estrategia que va contra los intereses de España no es viable", decía, en alusión a la negativa del líder caído en la desgracia del 10-N a abrirse a pactar con el PSOE para acabar con ese bloqueo que cinco meses después sigue en carne viva.

Otro de los críticos, el diputado Francisco de la Torre, renunciaba en septiembre a su escaño tras abandonar la dirección del partido en julio. Fue una marcha triste, hasta lo insoportable. Rivera le reprochó que lo acusara de ni haberle dado el pésame por la muerte de su padre tras romper con Ciudadanos. "No vale todo en política", le replicó recordándole que incluso mandó una corona de flores al entierro.

Marchas con polémica

Otro peso pesado, Javier Nart, también levantó cierta polvareda al dar la espalda a Rivera negándose a renunciar a su escaño en el Parlamento Europeo, aunque ha abandonado la delegación de Ciudadanos en Bruselas. "Soy eurodiputado y como tal seguiré, lamentando el inútil ruido creado, ciertamente no por mí", indicó Nart en un comunicado. 

Lo que mal empieza, mal acaba. La Fiscalía de Valladolid investiga todavía el presunto pucherazo en las primarias de Castilla y León en la precampaña del pasado marzo que dieron una falsa victoria a Silvia Clemente, ex presidenta de las Cortes regionales por el PP y candidata del aparato, en detrimento de Francisco Igea, quien fue proclamado ganador tras la revisión de los votos telemáticos y candidato autonómico.

Pero el mal ya estaba hecho y empezó a cundir la sospecha de que no todo era limpio en la nueva política que pregonaba Rivera. Su sucesora en ciernes, Arrimadas, ha declarado esta mañana en Telecinco que quiere abrir una nueva etapa en el partido "que es necesaria" para levantar el proyecto.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios