Cataluña

La Generalitat insta a La Moncloa a reabrir el diálogo

  • La portavoz del 'Govern' defiende una reunión bilateral entre los ejecutivos catalán y estatal

  • Iceta rechaza conceder a ERC la llave de la "estabilidad" por su papel en la declaración ilegal de independencia

Quim Torra, ayer, con el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, y la 'consellera' de la Presidencia y portavoz del 'Govern', Meritxell Budó. Quim Torra, ayer, con el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, y la 'consellera' de la Presidencia y portavoz del 'Govern', Meritxell Budó.

Quim Torra, ayer, con el vicepresidente catalán, Pere Aragonès, y la 'consellera' de la Presidencia y portavoz del 'Govern', Meritxell Budó. / Toni Albir / efe

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El candidato socialista y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, apeló al diálogo y su número dos, José Luis Ábalos, habló el lunes de resaca electoral de "tender la mano". Siempre dentro de la Constitución. El guiño era a varios niveles, pero en Cataluña hay quien ya ha recogido el guante. La consellera de Presidencia y portavoz del Ejecutivo regional, Meritxell Budó, pidió "reabrir" el diálogo con La Moncloa y lanzó su respuesta al líder socialista, a quien recomendó que no gobierne "dando la espalda" a Cataluña.

Tras la reunión semanal del Govern, Budó insistió en su idea de que es "imposible" que el futuro Ejecutivo que emane de las urnas gobierne "dando la espalda" a Cataluña y "cerrando la puerta al diálogo", por lo que reiteró su intención de "reabrirlo" sin que haya "condiciones" para el mismo. El deseo de la Generalitat es sentarse "en la mesa, de gobierno a gobierno, para hablar de lo que sea necesario y sin condiciones por ninguna de las partes", explicó la consellera catalana.

JxCat y ERC aseguran que la victoria de los republicanos el 28-A no erosiona su pacto

Después de una campaña electoral de las generales en las que, a su juicio, Cataluña ha sido el "eje central", Budó remarcó que no tendría "ningún sentido que Cataluña y España gobiernen de espaldas, una respecto a la otra". Así que "tenemos que restablecer los puntos de diálogo; esta es la voluntad del Gobierno de Cataluña y les pedimos que también sea la del Gobierno del Estado".

En cuanto a la victoria de ERC con 15 diputados en el Congreso, muy por encima de los siete obtenidos por JxCat, la consellera de Presidencia garantizó que "no afecta a la correlación de fuerzas" dentro del Govern, que comparten ambas formaciones. Budó, que pertenece a las filas ex convergentes de Joaquim Torra y es muy cercana a Carles Puigdemont, subrayó que el Ejecutivo catalán emana del resultado de las elecciones al Parlament del 21 de diciembre de 2017, en las que JxCat superó a ERC. El domingo ocurrió lo contrario, ya que la ciudadanía "decidió dar más a apoyo a ERC que a JxCat", algo que Budó dijo respetar, pero que no se traducirá, insistió, en cambios en el Govern, por lo que garantizó que Torra seguirá siendo el presidente de la Generalitat.

En unas elecciones con una "altísima participación por parte del pueblo de Cataluña", Budó interpretó de los resultados electorales que ha habido una expresión ciudadana "en contra de la represión" y a favor "del derecho a la autodeterminación". "El tema central ha sido Cataluña y Cataluña ha respondido votando y ha dicho que la ultraderecha no nos representa", sentenció en alusión a los resultados de Vox, que ha logrado un escaño en Cataluña.

El punto de mira está puesto precisamente en las fuerzas independentistas, de cuyo concurso puede depender el éxito de la investidura de Pedro Sánchez si, como parece, Ciudadanos mantiene el bloqueo y sólo deja la opción de las izquierdas y los regionalistas, con la abstención de alguno de los partidos independentistas vascos o catalanes.

Ante este escenario, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, opinó que "no se dan las condiciones" para otorgar la llave de la "estabilidad" de España a ERC y otros partidos independentistas, y cree que los resultados de las elecciones generales del domingo son un "aval" al diálogo. El dirigente socialista alabó la opción de un "pacto a la portuguesa" frente a un Gobierno de coalición; es decir, la de un Ejecutivo socialista con apoyos externos que garanticen la estabilidad de España con partidos como Podemos o el PNV.

Preguntado, en este contexto, si incluiría a ERC en ese pacto, el líder de los socialistas catalanes reconoció los problemas que pueden resultar de dar protagonismo a un partido independentista como ERC que, a la hora de la verdad, opta por el "camino duro", como con la declaración de independencia o con su rechazo a los Presupuestos Generales del Estado.

Desde la formación republicana fue Roger Torrent, presidente del Parlamento catalán, quien aludió a las posibilidades de negociación entre su formación y los socialistas. Según Torrent, "es el PSOE quien tiene que responder la pregunta de si desea contar con el apoyo de ERC", y recordó el compromiso de la formación independentista pasa por "no dar un cheque en blanco", como, en su opinión, hicieron en la moción de censura.

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