Granada

30 Años después

  • La evolución en las infraestructuras de la provincia ha sido notable gracias a la cofinanciación de la UE

30 años han pasado ya desde que España entrara en la Unión Europea (UE). Una decisión que a Granada, como al resto de provincias del país, le ha servido para dar un paso al frente en cuanto a infraestructuras y proyectos se refiere. Tres décadas en las que se ha actuado en numerosos frentes, siempre con Bruselas como socio aliado. Por su consideración como región Objetivo 1 desde el comienzo de los marcos de financiación se han podido ejecutar cientos de actuaciones gracias a los fondos europeos.

Con denominación variada (Feoga Garantía y Orientación, Feder, Fondo Social Europeo y Fondos de Cohesión) el destino de los mismos se ha encardinado hacia subvenciones agrarias, actuaciones de interés general -infraestructuras, ayudas a pymes, fomento de I+D+I o ciclo integral del agua-, lucha contra el desempleo y la mejora del medio ambiente y el transporte.

Varios planes después Andalucía, y por ende Granada, está considerada región Transición. Este es un paso intermedio entre la región Cohesión -antiguo Objetivo 1- y la región Competitividad (máximo nivel). Y eso a pesar de que el Producto Interior Bruto (PIB) andaluz no supera el 75% de la media de la UE. Cabe destacar que el Eurostat hizo la revisión de esta cifra macro con datos de 2012, antes de la profunda crisis, cuando el PIB superaba el porcentaje indicado. Con el tiempo y el 'azote' de la depresión económica este índice cayó por debajo de la ratio marcada, por lo que realmente a Andalucía le correspondería estar en la fase Cohesión, donde se sitúan los territorios más pobres.

Este hecho se va a subsanar con un efecto corrector que se va a aplicar en mayo de este año con la referencia de 2012, 2013 y 2014. Así, Andalucía volverá a entrar en el grupo que se adapta a su situación socioeconómica. Eso conllevará la redistribución de 4.000 millones de euros entre los países miembros que se encuentran en las mismas circunstancias, como Italia, Portugal, Grecia, Irlanda o Reino Unido, entre otros.

Al margen de esta cuestión, la 'pelea' por la consecución de fondos será ardua en el horizonte 2014-2020. Y es que el factor competitividad y excelencia estarán muy presentes. No se dará financiación a cualquier precio. Más bien habrá que merecerla.

Por un lado, habrá que adaptarse a los requerimientos que ha hecho Bruselas en cuanto a líneas estratégicas se refiere (aumentar el perfil internacional de las empresas, reducir en un 10% las emisiones de carbón o garantizar el acceso de la población a las Tecnologías de la Información y la Comunicación). Además, hay una 'bolsa' conocida como H-2020 de casi 80.000 millones de euros en régimen de excelencia competitiva.

A eso hay que sumar el conocido como 'Plan Juncker' -no incompatible con la solicitud del resto de fondos- canalizado a través del Banco Europeo de Inversiones. En este caso los intereses que generan los créditos revierten en un fondo común para más proyectos.

Otra cuestión a tener en cuenta es el procedimiento a seguir para conseguir las cuantías deseadas. En primer lugar la entidad solicitante certifica el proyecto para enviarlo a la Junta. Esta lo remite a la Dirección General de Fondos Europeos -dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas- y luego pasa a Bruselas. Una vez que la UE da luz verde al asunto en cuestión, el trámite repite el mismo itinerario de manera inversa. En ese punto se encuentran ahora mismo los distintos agentes implicados ya que en próximas fechas se conocerán las iniciativas que logran la cofinanciación.

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