verano en Granada

Bañadores y mascarillas en Granada: Reabre la piscina municipal de Almanjáyar

  • El recinto abre al público con el inicio de la temporada estival y a punto de que finalice el estado de alarma por el coronavirus

Juegos en el agua municipal de Almanjáyar. Juegos en el agua municipal de Almanjáyar.

Juegos en el agua municipal de Almanjáyar. / Antonio L. Juárez / Photographerssports

La nueva normalidad aquí ha sido calcada a aquella ya casi olvidada. Sin mascarillas y con bañadores. Así han disfrutado una treintena de jóvenes esta mañana las primeras horas de la reapertura de la piscina de Almanjáyar, en la calle Pedro Machuca. Se ha reducido el aforo, no se permite que se mezclen grupos de personas que no convivan y el personal de los distintos servicios (recepción y cafetería) llevan mascarilla, pero todo lo demás es tal y como uno puede recordar un día de piscina.

Sobre su toalla Lucía se relaja mientras la embadurnan de crema solar. Es la víspera de su 17 cumpleaños y el cuerpo le pedía descansar antes de la fiesta que tiene prevista. Reconoce que ha venido “obligada, porque tenía sueño”. Juanjo, que la acompaña, hace un repaso a la normativa: “Si vienes con tus amigos no pasa nada”. Noelia, que luce una manicura cuidadísima, reconoce que había ganas de piscina.Ha cumplido a rajatabla con el confinamiento. “Mi madre no me dejaba salir”.

El recinto reabre al público con la llegada del verano. El recinto reabre al público con la llegada del verano.

El recinto reabre al público con la llegada del verano. / Antonio L. Juárez / Photographerssports

La jornada inaugural contó con la presencia del alcalde, Luis Salvador, y de parte de su equipo.En la entrada reconocen que es un día laborable y no esperan una gran afluencia de público. En el bordillo de la piscina Yolanda Ariza, socorrista, pasará su segundo verano en este espacio recreativo municipal. Para ella fue una sorpresa la noticia de que la piscina reabría tras meses de estado de alarma. Viene con la misma ilusión del pasado año y con las reglas nuevas bien aprendidas: pueden venir los grupos que hayan pasado la cuarentena juntos y no se pueden mezclar. ¿Y en el agua? “La piscina lleva cloro y eso actúa como desinfectante. Es lejía”, así que se permiten juegos, chapuzones y la actividad propia de un espacio de verano pensado para disfrutar. Yolanda es escéptica con lo relacionado con el coronavirus. “Nos tienen muy asustados, para lo que es” y un vistazo alrededor basta para, por lo menos, pensar que allí no ha pasado nada.

Sin embargo, la rutina es otra. La alfombrilla de la entrada se desinfecta, se recuerda a todo el que pasa la necesidad de echarse un poquito de gel hidroalcohólico en las manos. Las trabajadoras en la entrada están detrás de mamparas y en la cafetería todo el personal lleva mascarillas quirúrgicas. A pocos metros, cuerpos al sol y bañadores para recibir el último fin de semana en estado de alarma.

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