Estudiar en Granada

El Centro de Lenguas Modernas de la Universidad de Granada presenta un ERTE

  • Afecta a 19 personas del área de administración y servicios

  • El centro, que mantiene la docencia virtual, ha visto comprometido su funcionamiento hasta 2021

Imagen de archivo de la entrada del CLM de Granada, en el Realejo.

Imagen de archivo de la entrada del CLM de Granada, en el Realejo. / R. G.

El Centro de Lenguas Modernas (CLM), dependiente de la Universidad de Granada (UGR) ha presentado un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que afecta a 19 personas de la plantilla, compuesta por 105 trabajadores. Los 19 pertenecen al área de administración y servicios, según reconoció el gerente del CLM, Juan Sánchez Fernández.

Sánchez Fernández indicó que el proyecto del CLM se vio seriamente comprometido antes incluso del estado de alarma. La expansión del coronavirus hizo mella en la presencia de estudiantes extranjeros, fundamentalmente norteamericanos. Del total de alumnos, un 80% son foráneos. Y de este total, un 90% son estadounidenses. "Hubo una estampida generalizada".

Además de verse perjudicada la marcha de este curso, Sánchez indica que se han anulado las actividades previstas para el verano y que la situación de crisis sanitaria también afectará al primer semestre. Así, el gerente estima que será a partir de febrero de 2021 cuando se comience a "remontar".

Ante esta situación, Sánchez defiende que se aplicara un ERTE que permitirá mantener el proyecto del CLM. Indica que se mantuvieron tres reuniones con los trabajadores y se les planteó la necesidad del expediente de regulación temporal de empleo para hacer frente a la crisis. "No hubo problema con ellos", alega en respuesta a los comunicados emitidos desde varios sindicatos, como UGT, en los que se critica la medida. "No se han puesto en contacto con nosotros", añade el gerente. En su comunicado, UGT indica que han pedido una reunión con la rectora, Pilar Aranda.

"No podemos mantener la empresa sin clientes", señala Sánchez, que también reconoce que se mantiene la docencia en modo virtual y que esta modalidad ha encontrado una respuesta positiva entre los alumnos que la siguen. El gerente apunta a que el coste en nóminas es de unos 300.000 euros. "Van a ser unos meses achuchados, pero el objetivo prioritario es que la empresa siga viva".

La suspensión de la actividad docente presencial "no" pone en peligro la continuidad del Centro, señala Sánchez, que añade que este año se había conseguido entrar en beneficios e incluso se había recuperado parte de la paga extra que se dejó de abonar en la crisis y se había aumentado las nóminas después de diez años.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios