Entrevista José Antonio Montilla | Secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y Asuntos Constitucionales “Que Granada haya sido moneda de cambio es lo más grave que ha ocurrido aquí desde 1979”

José Antonio Montilla José Antonio Montilla

José Antonio Montilla / Alex Cámara (Granada)

–En Granada, la reciente dimisión de Sebastián Pérez en el PP ha dejado un mensaje inquietante. Se ha ido diciendo que Granada fue “vendida” por su partido...

–Eso es sin duda lo más importante de lo que ha ocurrido. Que sea el alcalde Luis Salvador o Sebastián Pérez da igual, es una agonía de tres años que quedan perdidos para esta ciudad hasta unas nuevas elecciones. Pero lo realmente importane es el reconocimiento expreso de que Granada ha sido moneda de cambio por otras ciudades. Eso es lo más grave que ha ocurrido en Granada desde 1979.

-Los partidos que hicieron aquel cambio lo pagaron muy caro, especialmente el Andalucista...

-Y yo creo que lo pagarán caro, porque la ciudadanía  acepta muchas cosas de los políticos pero que utilices tu ciudad como moneda de cambio en un cambalache con otros es un desprecio tan grande a la propia ciudad que no creo que se perdone por la ciudadanía, a ninguno de los intervinientes, Cs y PP, porque son lo mismo de responsables.

–Habla de esperar tres años. ¿No contempla el PSOE opciones de un vuelco anterior?

–La situación en la que está Granada es la que hace pensar que debería existir algún mecanismo, siquiera excepcional, para poder convocar elecciones municipales a mitad de mandato. Tiene que ser muy excepcional. En la Ley de Bases existe una posibilidad muy muy excepcional que ampliándola un poco para situaciones como la de Granada, de absoluta ingobernabilidad, a lo mejor podría valer”.

–En su partido, ¿cree que ha llegado el momento de que el PSOE andaluz abra un debate sobre renovación o la posible sucesión de Susana Díaz?

–No , creo que estamos en el momento de desarrollar políticas para la ciudadanía y no de perdernos en cuestiones internas de los partidos. No, no, no... Los procesos ya llegarán en su momento, pero eso de estar durante años hablando de nosotros mismos es un error y además la ciudadanía siempre nos lo hace pagar cuando ocurre. Ahora las políticas, en el Gobierno de España, en la oposición en Andalucía, en los ayuntamientos y en diputaciones.... Y luego, cuando lleguen los procesos congresuales, será el momento de hablar del partido.

–¿Desde Andalucía están encontrando en el Gobierno gran oposición política por parte del presidente Juanma Moreno?

–Parece que compite con Madrid por ver quién es el opositor del Gobierno de España, a diferencia de otras actitudes como las que tienen por ejemplo en Galicia o Castilla León, que son de más diálogo y de encontrar soluciones que beneficien a su ciudadanía. Moreno Bonilla ha optado por enfrentarse directamente en lugar de resolver los problemas. Ése no es el mejor camino, me parece una mala estrategia. Pero es que los planteamientos ideológicos que está desarrollando son antagónicos a los que quiere desarrollar el Gobierno progresista de España. En materia de educación, sanidad o servicios sociales se palpa que directamente no cree en ese carácter público de esos sectores y es muy difícil gestionar algo en lo que no crees. Si no crees en la educación pública, si no en que el modelo ideal es el concierto y que a través del cheque cada padre lleve a su hijo al colegio privado que prefiera, difícilmente vas a poder gestionar un sistema público. Ahí el choque ideológico, tal y como se ha configurado el Gobierno andaluz con Vox y Ciudadanos, está claro. Y si ese choque ideológico lo quieres llevar a la relación institucional entonces te encuentras con situaciones como las que estamos viviendo, que no es lo que mantienen otras Comunidades Autónomas gobernadas por el PP.

–Ni Galicia ni Castilla León tienen a Vox. ¿Cree que ésa es la clave?

–Ese elemento no lo podemos olvidar. No podemos dejar pasar la influencia de Vox en las políticas de los gobiernos del PP. Donde está Vox actúan de una manera, dígase Madrid, Andalucía o Murcia; donde no está Vox, dígase Galicia o Castilla León, actúan de otra muy distinta. Conclusión, quien marca la política de la derecha española en este momento es Vox. 

Como político procedente de la vida académica, Montilla se ha caracterizado siempre por la moderación y una gran capacidad de diálogo. En clave nacional, desde su recién renovado cargo de secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, y tras la “insatisfacción” de las últimas legislaturas, ahora apela a la valentía política para afrontar una larga lista de reformas importantes en España. Aunque es consciente de que harán falta los mayores esfuerzos para obtener las mayorías necesarias en las Cortes, el socialista es optimista ante la posibilidad de sacar los cambios adelante, aunque sea gracias a determinadas abstenciones. Como catedrático de Derecho Constitucional, reflexiona también sobre la necesidad de afrontar cambios sin que eso significa "abrir en canal" la Carta Magna.

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