Ayuntamiento de Granada

Manuel Olivares exige al alcalde de Granada que “pida perdón por la falta de respeto mostrada" hacia la concejal de Vox

  • El edil no adscrito pide a Francisco Cuenca que se “disculpe ante un acto deleznable e impropio de un alcalde que debe representar a toda la ciudad y no a sí mismo”

Manuel Olivares exige al alcalde de Granada que “pida perdón por la falta de respeto mostrada hacia una compañera de corporación”

Manuel Olivares exige al alcalde de Granada que “pida perdón por la falta de respeto mostrada hacia una compañera de corporación” / Antonio L. Juárez (Photographerssports)

El concejal de Granada Manuel Olivares exige al alcalde de la ciudad, Francisco Cuenca que se disculpe ante una compañera de corporación, la edil del grupo municipal de Vox Mónica Rodríguez, tras calificarla de manera peyorativa durante el transcurso del Pleno municipal en el día de ayer.

En palabras de Olivares, “no alcanzo a entender cómo se puede tener esa doble moral de ponerse el primero en las pancartas contra la violencia de género y, a la vez, faltarle el respeto a una compañera de corporación”.  El edil no adscrito añadió que “parece que para Paco Cuenca existen dos tipos de mujeres, las que piensan como él y las que no, a las que parece que no solo no hay que proteger, sino que las descalifica”.

Durante el transcurso del pleno de noviembre, y en el debate de una moción sobre la violencia hacia la mujer, Mónica Rodríguez fue la encargada de exponer el sentido del voto de su formación sobre el texto que se debatía.

Según Manuel Olivares, al finalizar la exposición, Francisco Cuenca las calificó de “barbaridades” y algunos miembros de la corporación escucharon como le insultaba a decirle que “está como una chota”.

Olivares resalta que “es lamentable como Paco Cuenca trata con desprecio a todo aquel que no piensa como él o no le da la razón y es encantador con quien comparte sus intereses”.

El edil no adscrito señala que “hemos visto cómo cambia de actitud con Luis Salvador, de insultarse mutuamente ambos, a adorarse y montarle chiringuitos, con el único fin de alargar su vida política y vivir de la ciudadanía hasta la jubilación”.

Olivares recuerda que “existe un código de buenas prácticas y que se incumplen de manera constante en el Consistorio”, puesto que “las interrupciones, que son permanentes y las muecas o gestos que van a más, son una muestra de la falta de vocación pública de muchos corporativos que nunca han visto una nómina que no sea pública, o de su partido”.

“La imagen que estamos trasladando a la ciudadanía es de auténtica repulsa y el rechazo es mayoritario como consecuencia de estos actos”, subrayó el concejal no adscrito, quien agregó que “si entre nosotros no nos respetamos, aunque pensemos diferente, difícilmente se podrán dar lecciones políticas de consenso”. El edil recordó su buena relación con varios corporativos de diferente signo político, “es conocida mi excelente relación con Paco Puentedura, pese a que estamos en las antípodas ideológicas, pero el respeto es mutuo”.

El concejal concluyó con una advertencia,“seguramente Paco Cuenca no pida perdón y ese será el inicio de su decadencia en Granada, por fin la gente está viendo lo que se esconde detrás de una gran sonrisa, unos fuertes abrazos y un discurso aprendido pero no sentido”.

 

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