Municipal

Un Pleno insulso se 'aliña' con la hora de comer de Sebastián Pérez y la bronca por Cataluña

  • En una hora y 17 minutos ya se habían tratado todos los puntos de gestión y se abría la segunda parte de mociones y preguntas

Un Pleno insulso se 'aliña' con la hora de comer de Sebastián Pérez y la bronca por Cataluña Un Pleno insulso  se 'aliña' con la hora de comer de Sebastián Pérez y la bronca por Cataluña

Un Pleno insulso se 'aliña' con la hora de comer de Sebastián Pérez y la bronca por Cataluña

El Ayuntamiento de Granada ha celebrado hoy un Pleno rápido e insulso aderezado con dos momentos que han sido los protagonistas de la sesión: la guasa por la hora a la que come Sebastián Pérez y la tensión y bronca por el conflicto catalán y la crisis tras la sentencia del procés.

El Pleno se intuía rápido. Sólo 39 puntos que hicieron que el PSOE tildara de "raquítica" la sesión. De hecho, a las 11:17, apenas una hora y 17 minutos después del inicio, ya se habían tratado todos los puntos de gestión y se entraba en la segunda parte de mociones y preguntas, algo poco habitual. 

Sobre gestión, el bipartito ha recibido el primer revés al no contar con mayoría absoluta para legalizar siete negocios de la Vega mediante la innovación del PGOU. Se requería esa mayoría absoluta para la aprobación provisional del expediente a instancias de la Junta, que considera que las modificaciones del plan son sustanciales, pero Podemos-IU votó en contra y PSOE y Vox se abstuvieron, por lo que los 11 votos de PP y Cs no fueron suficientes. Esto evidencia la debilidad del bipartito a la hora de conseguir mayorías absolutas sobre asuntos importantes de gestión municipal. 

Rápido y con poco debate se fueron sucediendo los puntos aprobando la nominación de una plaza para Rafael Guillén; las concesiones de la medalla de oro y de plata de la ciudad al presidente de Centro Hogar Sánchez y a la Fundación Agua de Coco, respectivamente; o varios expedientes de igualdad. 

El intercambio de posturas y debate político se inició con la modificación de la plantilla de los Equipos de Tratamiento Familiar para dar estabilidad laboral a 11 trabajadores, finalmente aprobada y en cuyo debate el concejal de Recursos Humanos anunció que paralizan las ofertas de empleo de 2017 y de 2018 tras las protestas de los interinos y que ya plantearán una OEP para 2019. 

También se ha tratado la modificación de crédito de la Agencia Albaicín para poder pagar una sentencia firme por las obras que se hicieron en la muralla de San Miguel por parte del gobierno del PP con Torrees Hurtado y en la que se realizaron trabajos fuera de contrato. Un asunto que iba a costar 120.000 euros pero que la negociación ha conseguido reducir en 20.000 euros la cantidad de pago. En este punto toda la oposición se quejó por los continuos pagos de sentencias e indemnizaciones por asuntos urbanísticos de la época de Torres Hurtado y el PSOE recordó que ellos tuvieron que pagar 30 millones "por la mala gestión del PP", criticó Raquel Ruz, que denunció que la Agencia Albaicín se quede sin presupuesto para realizar proyectos.

En este punto se enzarzaron el portavoz de Cs, Manuel Olivares, y la concejal del PSOE Raquel Ruz, con la acusación directa de Olivares al grupo municipal de "proteger a un procesado" en alusión al portavoz del grupo Paco Cuenca. También Olivares tuvo un enganchón con otro concejal socialista, Miguel Ángel Fernández Madrid, sobre la la moción socialista en defensa de la sanidad pública, que lo calificó de "desgracia de concejal", ante lo que Olivares pidió "respeto" y se armó después la bronca porque el alcalde no le dio un turno de réplica por alusiones al edil socialista.

Y precisamente el último punto de gestión del equipo de gobierno fue el que causó el primer punto reseñable del pleno. El debate era la modificación de horario de dos comisiones municipales, la de Movilidad que preside César Díaz y la de Contratación de Sebastián Pérez. Y aquí la cuestión era la hora a la que come Sebastián Pérez. Un debate de más de diez minutos que hizo incluso que los corporativos tildasen de vergüenza ese debate en lugar de hablar de asuntos de importancia para la ciudad. "Es que no hay otra cosa, no traen nada", aseguraban los socialistas, que se enfrascaron también en varias ocasiones con el alcalde por los turnos de palabra afeándole que no conociera el Rom. 

La oposición consideraba que el cambio de la hora de las comisiones tenía un objetivo: que Sebastián Pérez saliera a buena hora del Ayuntamiento para comer. "Yo también quiero comer a la misma hora que Sebastián Pérez", decía el portavoz de Podemos-IU, Antonio Cambril, a lo que Pérez le contestó invitándolo a ir de "convivencias" con él 15 días. "Tiene una obsesión enfermiza conmigo, pero si quieren acepto pulpo como animal de compañía y sí, la culpa es mía", dijo Pérez, que explicó que el cambio era por petición de los técnicos al alargarse más la comisión de movilidad y retrasar la suya. En este debate también entró Vox, cuyo portavoz, Onofre Miralles, dijo que Pérez es hombre de "comida y siesta como buen español". 

"Qué vergüenza de nivel de pleno estar debatiendo por esta tontería, es de vergüenza absoluta", replicaba la concejal socialista Raquel Ruz, ante lo que también el concejal de Movilidad César Díaz y portavoz del PP se mostró "perplejo y alucinado" y pidió "perdón a los granadinos" acusando a la oposición de haber generado el debate.

Después mociones, que salieron todas adelante en defensa de la sanidad pública (PSOE), sobre transparencia municipal (PSOE), el control de viviendas turísticas (PSOE), la lucha contra la pobreza infantil (Podemos-IU) y la denominación de la estación de tren como Fiscal Luis Portero (Vox).

Tras el turno de ruegos y las preguntas, el debate más agrio se produjo al final del pleno en una moción de urgencia presentada por PP, Cs y Vox en apoyo a las Fuerzas de Seguridad por la crisis del procés. Una moción que salió adelante pero que generó un debate tenso entre el portavoz del grupo Podemos-IU, Antonio Cambril, el portavoz de Cs, Manuel Olivares.

Olivares defendió la moción cuestionando a los partidos que no la apoyaran y defendiendo la labor de los agentes en Cataluña tras la sentencia del procés criticando que ni los grupos del Ayuntamiento sean capaces de ponerse de acuerdo para eso. Ante la moción Cambril les acusó de estar "instalados en la demagogia y el enfrentamiento cainita". Podemos-IU criticó duramente las formas en las que se había presentado la moción, ayer a última hora y "por la espalda" con un "texto conocido al inicio del pleno de hoy". "Eso no se hace, está feo. Quieren demonizar y convertir a todos los independentistas en violentos y eso no es verdad. Este lenguaje no lleva a ninguna parte y a Granada no le corresponde este debate", dijo Cambril.

El portavoz de Podemos-IU mostró la "firme condena a la violencia" de su grupo y el "apoyo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado pero esta moción tendría que haber sido debatida en aras de la unidad y Cs lo que pretende es sacar partido político", dijo, llegando a besar tres veces un ejemplar de la constitución española en señal de su defensa. "Estamos en un estado de derecho, no de derechas, el país no es suyo, no son más españoles que nosotros ni aman más a la patria que nosotros", criticó Cambril. 

Olivares respondió acusando a Podemos-IU de "querer cambiar la historia". "Los que queman no son de Cs, llevan la estelada, los que ponen signos como los judíos son los independentistas. Han engañado y ellos no son soberanos de su independencia". 

Por parte del PP, Sebastián Pérez intentó poner paz asegurando que "si hay un lugar en España donde debatir sobre la unidad es Granada".

Desde el PSOE no quisieron posicionarse sobre el conflicto catalán y se ciñeron al texto de la mocción y al apoyo a las Fuerzas de Seguridad, "que garantizan la convivencia". El concejal Miguel Ángel Fernández Madrid afeó al equipo de gobierno que el texto "tendría que haberse discutido antes para evitar el bochorno del debate". 

Los partidos debatieron sobre que el texto se tendría que haber presentado como declaración institucional acordada por todos los grupos y redactada con acuerdo. Finalmente, salió adelante con los votos a favor de PP, Cs, Vox y PSOE, la abstención de dos concejales de Podemos-IU (Antonio Cambril y Elisa Cabrerizo) y el voto en contra del concejal de Podemos-IU Francisco Puentedura. El grupo de izquierda había acordado esta votación para por un lado mostrar su disconformidad con la forma con el voto en contra pero por otro no impedir que saliera adelante la misma. 

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