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Trucos psicológicos de los supermercados

Fotografía de un mago. Fotografía de un mago.

Fotografía de un mago.

Los supermercados son, sin duda, una parte esencial de la vida cotidiana. Debido a la velocidad y la cantidad de ocupaciones que se tienen durante el día, resultaría muy complicado ir tienda por tienda a conseguir lo necesario para el día a día.

Como una forma de simplificar el abastecimiento de productos, nacen los supermercados, un espacio donde se puede conseguir lo necesario y más, sin mayor complicación.

Al ir al supermercado es muy común olvidarse de algo, distraerse con cosas que no son necesarias o incluso llevarse algo que no se debería comprar. Nada de esto es casual, ya que los supermercados tienen estrategias enfocadas en aumentar la demanda de los consumidores.

Aspectos como la distribución de los productos o la utilización de cierto tipo de colores, hacen que los clientes pierdan la vista de lo que es realmente necesario.

1.- Catálogos comerciales

También llamados folletos, los catálogos comerciales son documentos que tienen como fin mostrar los productos de un establecimiento en específico. Para ello, los diseñadores y todo el equipo publicitario involucrado en su fabricación, siguen cierta organización fundamentada en distintas técnicas publicitarias que buscan llamar la atención de los lectores.

Las imágenes y fotografías que utilizan estos catálogos o folletos son siempre muy llamativas, y suelen alternar el tamaño de los elementos, tal como sucede con el Folleto de Alcampo, que concentra el mayor tamaño en el producto que desean promocionar.

Para lograr esto, las cadenas de supermercados se valen de equipos multidisciplinarios de diseñadores, fotógrafos, publicistas, comunicadores y profesionales afines.

Estos catálogos suelen utilizar colores bastante llamativos y por lo general, tienen mucho texto y figuras geométricas en color rojo, lo que en lenguaje publicitario, da la sensación de hambre o antojo. Esto puede verse en el Folleto de Carrefour, en el que el color rojo es característico.

2.- Ubicación de los productos

Aunque pueda resultar contradictorio, los supermercados utilizan una distribución del espacio bastante técnica. Al contrario de lo que se suele pensar, la manera en la que están ordenados los productos busca más distraer que facilitar, y nada está colocado al azar. Los supermercados utilizan la psicología para distribuir los productos, saben que hay artículos más necesarios que las personas querrán encontrar.

Por lo general, los productos más necesarios como carnes, frutas o verduras, están ubicados al final del espacio, o en lugares menos accesibles, y que muchas veces son tapados por otros productos. Esto es así, para que antes de tomar lo que sí es necesario, el cliente deba pasearse por el supermercado y ver los demás productos.

Es común ver y meter en el carrito de la compra, muchos productos que no son necesarios antes de obtener realmente aquello que es prioritario.

Hay artículos de segunda o tercera necesidad que se ubican a la altura exacta en la que el cliente pueda verlos, mientras que los más necesarios se ubican más abajo. Del mismo modo, los productos que suelen ser más llamativos para los niños, como cereales, dulces, e incluso juguetes, se ubican en las partes bajas de los estantes.

3.- Colores y olores

También para esto los supermercados han hecho exhaustivos análisis psicológicos sobre su clientela. A través de la psicología de la publicidad, se han obtenido más conocimientos acerca de la teoría del color y cómo los colores generan cierta respuesta en el entorno.

De ahí que sean utilizados colores llamativos en la publicidad de los supermercados y en los empaquetados de los productos. También los olores están estratégicamente seleccionados y ubicados dentro de los supermercados, con el fin de estimular los sentidos y tentar al cliente a gastar un poco más.

¡Una lista!

Tras haber visto todas las técnicas utilizadas por los supermercados para distraer a sus clientes de lo que es realmente importante, se hace necesario organizar las ideas y pensar en conseguir, en un primer momento, aquello que es necesario.

Los supermercados suelen cambiar la distribución de los productos de vez en cuando, para generar más confusión, por lo que lo ideal es no detenerse a ver otros artículos hasta conseguir todo lo necesario. Así se evita el gasto excesivo de dinero y de tiempo.