Universidad de Granada

La UGR relaciona el aumento de los casos que llegan a la Inspección con un "incremento en la confianza”

  • El equipo de este Servicio se reforzó el pasado curso, lo que ha mejorado la “eficiencia”

Fachada del Hospital Real, sede del Rectorado. Fachada del Hospital Real, sede del Rectorado.

Fachada del Hospital Real, sede del Rectorado. / Carlos Gil

El informe anual de la Inspección de Servicios de la Universidad de Granada correspondiente al curso 2018/2019 –que fue presentado esta mañana en consejo de gobierno– “pone de relieve un ligero incremento en el número de actuaciones” extraordinarias –aquellas motivadas por situaciones no previstas–, lo que “es interpretado positivamente en términos del incremento de la confianza de la comunidad universitaria”, según la información facilitada por la Universidad recogida en una nota de prensa. A lo largo del pasado curso la Inspección se hizo cargo de asuntos de la relevancia de la denuncia pública de un supuesto caso de acoso en la Facultad de Ciencias de la Educación por parte de un profesor hacia una alumna.

“Se ha producido una mejora significativa en los principales indicadores de eficiencia en la resolución de los asuntos (menor congestión y mayor agilidad en la resolución de los casos). A esta mejora ha contribuido sin duda la incorporación de más personal al equipo de la Inspección de Servicios en los últimos meses”, indica la misma fuente.El pasado mes de febrero la Universidad nombró al profesor Francisco Ocaña como inspector, con lo que ya son tres los funcionarios que ejercen en este Servicio en el que Luis Megías se mantiene como inspector jefe. Forma parte del equipo Eva María Sánchez Cobos, nombrada en noviembre de 2015 tras la llegada de Pilar Aranda al Rectorado. Precisamente uno de los compromisos de la rectora tras ganar por primera vez las elecciones era reforzar este Servicio, cuya “misión fundamental es la de velar por el correcto funcionamiento de los servicios, colaborar en las tareas de instrucción de los expedientes disciplinarios y llevar a cabo el seguimiento y control general de la actividad universitaria”, se indica en su web.

En cuanto a las actuaciones ordinarias, “en general, los datos proporcionados [...] se pueden calificar como muy positivos, ya que evidencian una mejora sustancial en los principales indicadores de cumplimiento de las tareas encomendadas a los centros, los departamentos y el personal docente".

En 2016 –último año del que se facilitó información cuantitativa sobre la actividad del Servicio–, la Inspección incoó 14 expedientes disciplinarios. En ese año se tramitaron 132 asuntos. En el ejercicio anterior, referido a 2015, fueron once los expedientes disciplinarios abiertos por este negociado, tras analizarse 149 casos. En el informe referido a la actividad del 2014 reveló que se atendieron 149 asuntos, mientras que en 2013 fueron 192. De este pasado curso no se ha facilitado el número de casos abordados ni dentro de las actuaciones previstas ni en los casos extraordinarios.

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