investigar en la UGR

Un estudio de la Universidad de Granada halla minerales tóxicos en barritas energéticas, tortitas de arroz y batidos

  • Investigadores de la UGR advierten de que la presencia de níquel, uranio, cobalto, plomo, arsénico, bismuto o zinc en estos productos excede en algunos casos los límites permitidos

Ana Zurita Ortega, alumna del programa de Doctorado en Farmacia Social de la Escuela Internacional de Posgrado de la UGR y primera autora de este estudio. Ana Zurita Ortega, alumna del programa de Doctorado en Farmacia Social de la Escuela Internacional de Posgrado de la UGR y primera autora de este estudio.

Ana Zurita Ortega, alumna del programa de Doctorado en Farmacia Social de la Escuela Internacional de Posgrado de la UGR y primera autora de este estudio. / R. G:

Un estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Granada ha hallado minerales tóxicos (como níquel, uranio, cobalto, plomo, arsénico, bismuto o zinc) en sustitutivos alimenticios para adelgazar que se venden en las farmacias, como barritas energéticas, tortas de arroz y batidos. En algunos casos, el nivel de minerales tóxicos que los científicos han encontrado excede los límites permitidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Esta investigación, liderada por José Ángel Rufián Henares, catedrático del departamento de Nutrición y Bromatología y miembro del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos y del Centro de Investigación Biomédica, ha sido publicada en la revista Food Chemistry. Su primera autora es Ana Zurita Ortega, alumna del programa de Doctorado en Farmacia Social de la Escuela Internacional de Posgrado de la UGR e investigadora del departamento de Nutrición y Bromatología, del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos y del Centro de Investigación Biomédica.

Los minerales pueden llegar a estos productos a través de la agricultura mecanizada, el uso creciente de productos químicos o la cadena de procesado de alimentos

El estudio realizado en la UGR ha analizado la calidad de una amplia gama de productos de control de peso disponibles en el mercado español, y que cada vez es más demandado en las farmacias con el objetivo de alcanzar un peso saludable: los sustitutivos alimenticios.

Los investigadores pretendían saber hasta qué punto la ingesta de dichos sustitutivos resulta saludable, “ya que en la actualidad no existe un consenso sobre cuál sería su papel en una dieta saludable ni tampoco la frecuencia de ingesta recomendada. Existe un vacío legal al respecto, y la única legislación existente en este tipo de productoses el RD 1430/1997, donde se exige un intervalo proteico y graso y la especificación de los edulcorantes, así como su contenido en minerales esenciales y vitaminas”, explica Ana Zurita.

Minerales esenciales y tóxicos

Para estimar si existe un riesgo para la población que los consume, los científicos han cuantificado los minerales que están presentes en dichos sustitutivos alimenticios, tanto los esenciales como los tóxicos. En este último grupo incluyeron minerales que son perjudiciales para los humanos y que pueden llegar a los alimentos a través de la agricultura mecanizada, el uso creciente de productos químicos, la cadena de procesado de alimentos, etc.

“En nuestro estudio hemos analizado 22 minerales en un total de 73 sustitutivos alimenticios diferentes que se venden en las farmacias, como barritas energéticas, tortitas de arroz y batidos, comparándolos con los niveles legales establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)”, explican los investigadores de la UGR.

Han hallado niveles elevados de arsénico, cadmio y plomo en todas las muestras analizadas, e incluso una barrita y un batido superaron los límites legales

Los científicos concluyeron que, en general, ninguna de las muestras analizadas alcanzaba un nivel toxico para la mayoría de ellos (níquel, uranio, cobalto, vanadio, potasio, fósforo, sodio, talio, torio y zinc). Dentro de los niveles máximos permitidos, el talio, torio y zinc alcanzaron una concentración mayor en batidos; el itrio fue en las tortitas, y en el caso del arsénico, los niveles más altos se encontraron en las tortitas de arroz.

“En el caso del antimonio, bario, berilio, bismuto, manganeso y molibdeno, hemos encontrado una mayor concentración en barritas, concretamente en las de avena. En el del cobre, sus niveles eran bastante altos, por lo que la ingesta de dos barritas sustitutivas podría ser potencialmente tóxica”, advierte Zurita.

En el caso de otros metales contaminantes, como el arsénico, el cadmio y el plomo, los científicos de la UGR hallaron niveles elevados en todas las muestras analizadas, e incluso una barrita y un batido de las marcas analizadas superaron los límites legales establecidos por la EFSA.

“Una mención especial merecen los sustitutivos enriquecidos con cacao, ya que éste, por sí solo, acumula diferentes metales, de forma que se incrementa la concentración de dichos minerales tóxicos si se añade a los sustitutivos, llegando incluso a niveles de toxicidad”, destaca la doctoranda de la UGR.

Los autores concluyen que, aunque los sustitutivos alimenticios pueden ser una buena fuente de minerales esenciales, su consumo podría ser arriesgado en algunos casos, debido a la presencia de minerales tóxicos.

“Debido a que la población sigue confiando en el profesional farmacéutico por su cercanía y formación, y a la vez observando que desde las farmacias son continuas las consultas que los pacientes realizan sobre cómo y cuándo se deben consumir estos sustitutivos y los problemas que podrían derivar de los mismos, debemos advertir de los posibles efectos perjudiciales de estos productos”, señala Ana Zurita.

“Sabemos que son una alternativa fácil para alcanzar un peso saludable, ya que controlamos las calorías con su ingesta, pero hemos comprobado que gran parte de ellos, por su contenido mineral, producen efectos tóxicos sobre el organismo aun a bajas concentraciones, y algunos de estos efectos se incrementaran si además existe una patología crónica de base, como osteporosis, hipertensión, hipo e hipertiroidismo”, concluye la autora.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios