Política

La alianza entre Vox y el alcalde de Granada: el romance tras la guerra

  • Las relaciones entre Luis Salvador y Onofre Miralles se reconducen tras meses de máxima tensión

La nueva alianza entre Vox y el alcalde de Granada: el romance tras la guerra La nueva alianza entre Vox y el alcalde de Granada: el romance tras la guerra

La nueva alianza entre Vox y el alcalde de Granada: el romance tras la guerra

Las relaciones entre Vox y el alcalde Luis Salvador han sido un tobogán desde el mediodía del 14 de junio, cuando Onofre Miralles y el líder de Cs mantuvieron un discreto encuentro en casa de un amigo común. Al día siguiente, Miralles enseñaba ufano el papel con el nombre de Salvador en el salón de plenos del Ayuntamiento, igual que sus compañeros de formación y los concejales del PP, aunque estos últimos con menos ostentación. 

En el complejo ecosistema del Ayuntamiento, donde Salvador consiguió sacar adelante el gobierno bipartito con sus cuatro concejales y los siete del PP, más el apoyo en la investidura de los tres ediles de Vox, la formación de derechas ha pasado en estos seis meses de gobierno del amor al odio y de nuevo a las relaciones amistosas sin solución de continuidad. Y cierra el año con un tuit de Onofre Miralles en el que agradece un obsequio del alcalde, su novela Jaque al rey, un "detalle sentido y sincero que muestra que las personas somos lo primero. Luis Salvador es una gran persona que cuenta con mi aprecio y admiración personal".

Esta declaración de amistad ha llegado en un momento especialmente delicado, después de que la armonía se tambaleara en el gobierno de Cs con el tira y afloja entre el alcalde y el concejal de Empleo, Manuel Olivares, a costa de los 8,4 millones de la Unión Europea para cursos de formación, lo que desembocó en la amenaza de Olivares de dimitir si finalmente se llevaba a cabo este proyecto pese a contar con los informes en contra de los técnicos del Ayuntamiento. Tras la tormenta mediática, en los últimos días, Salvador y Olivares se han dejado ver juntos en diferentes actos, como la exposición sobre los moriscos del Legado Andalusí o en el concierto de Juan Habichuela Nieto, 

Con este amago de crisis en Cs, y con el debate del 2+2 planeando continuamente sobre el bipartito, toma especial relevancia que Luis Salvador haya podido reconducir su relación con Vox, lo que se afianzó en una reunión que fue convenientemente aireada en la que el alcalde recibió a una delegación de Vox encabezada por Onofre Miralles para estudiar la moción de Vox de crear una comisión que fiscalice la gestión de grandes contratos, en concreto de basura y de transporte, lo que de paso significaba entrar de leno en las competencias de Sebastián Pérez. Una moción que ha supuesto una tensión municipal hasta el último momento, en la que el PP, cuyo voto estaba en el aire, ha dado un giro y ha condicionado su apoyo a que la comisión no sea presidida por Vox sino por el grupo mayoritario de la oposición, es decir, por el PSOE.

El concejal de Contratación y aspirante a ser el alcalde en 2021, Sebastián Pérez, fue más reacio a aceptar la comisión con un debate interno abierto en su grupo y en el bipartito estos días sobre lo que hacer en el pleno por las diferencias de criterio en el bipartito (Cs apoyaba la moción) y en el propio grupo popular (Pérez se negaba y otros concejales pedían votar sí) porque votar no suponía arrojar dudas sobre el proceso y cerrar una puerta a la transparencia, pero por otro era sacar adelante una petición de Vox y poner a su portavoz a fiscalizar el trabajo de Pérez con la sabida relación entre los mismos y que implosionó en un cruce de insultos entre el popular y Miralles en el pleno del 30 de noviembre, situación que se recondujo tras una charla entre el portavoz de Vox y el alcalde, que ejerció de 'juez de paz'.

Así que Luis Salvador acaba el año limando las asperezas con Onofre Miralles, que en septiembre llegó a bautizar al alcalde como "Luis el breve" y a pedir "perdón" por haber facilitado que tomara el bastón de mando. También habló de una hipotética y "remota" posibilidad, plantear una moción de censura por el "desgobierno" de la ciudad y facilitar a Paco Cuenca que volviera a ser el alcalde de Granada.

Onofre Miralles, votando al alcalde de Granada. Onofre Miralles, votando al alcalde de Granada.

Onofre Miralles, votando al alcalde de Granada. / Álex Cámara

El portavoz de Vox llegó incluso a desvelar cuál sería la hoja de ruta: haría dimitir al concejal que hubiera apoyado la moción de censura, lo sustituiría por el siguiente de la lista de Vox y promovería una segunda moción de censura para devolver la Alcaldía a la derecha.

El difícil equilibrio del Ayuntamiento, que en estos seis meses ha oscilado de un sitio a otro, parece haberse estabilizado y las renovadas relaciones entre Salvador y Miralles alejan de momento la posibilidad de una moción de censura con los votos de Vox.

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