Granada

La UGR, condenada a pagar 60.000 euros por una sanción “injusta” a un profesor

  • El docente recurrió tras ser sancionado con cuatro años de inhabilitación

Fachada del Hospital Real, sede del Rectorado de la UGR. Fachada del Hospital Real, sede del Rectorado de la UGR.

Fachada del Hospital Real, sede del Rectorado de la UGR. / Carlos Gil

La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha condenado a la Universidad de Granada (UGR) a pagar 60.644,45 euros a un docente en concepto de responsabilidad patrimonial. La sentencia estima el recurso del profesor universitario contra una sentencia anterior que queda revocada “por no ser ajustada a derecho” y estima “parcialmente” el recurso planteado por el mismo docente contra la resolución de la rectora de la UGR por la que el demandante fue inhabilitado por un total de cuatro años.

El fallo recoge que el expediente disciplinario abierto por la Universidad de Granada “por unos hechos que fueron calificados, de forma errónea, desproporcionada e inmotivada, como constitutivos de dos faltas muy graves” supusieron dos sanciones de suspensión de funciones por tres y un año, “precedidas de una suspensión provisional de funciones”. Los hechos que provocaron las dos sanciones fueron “degradados” a falta leve en sentencia del pasado 2014. Según recoge el fallo, “ninguna de las dos infracciones” –notoria falta de rendimiento y grave falta de consideración con los administrados– fueron cometidas por el recurrente. Sobre la reclamación del docente, la sentencia estima que “existe relación de causalidad entre la injusta imposición de las dos sanciones de suspensión –que suman cuatro años– y el trastorno depresivo que sufrió el profesor universitario, daño que no tenía el deber jurídico de soportar”. Así, establece como condena el pago de 60,644,45 euros por parte de la UGR.

El fallo recoge que el expediente disciplinario abierto por la UGR “por unos hechos que fueron calificados, de forma errónea, como constitutivos de dos faltas muy graves” supusieron cuatro años de sanción

La sentencia de 2014 –de la misma sala de lo Contencioso Administrativo del TSJA– estima el recurso de apelación del docente contra una sentencia anterior, de 2008, que queda anulada. En ese fallo se determina la sustitución de las dos infracciones por las que fue sancionado por una infracción leve. En la argumentación, la sentencia recoge que el expediente se incoó después de que se tramitara un escrito denuncia de algunos alumnos.

Se determina en esta sentencia previa que no se motiva ni se razona por qué son graves algunos de los comportamientos del docente. “No hay constancia de insultos con determinación suficiente de fecha, lugar, circunstancias concretas, palabras o frases”, indica el fallo, por lo que procede “anular la resolución impugnada”. Sobre la resolución sancionadora, determina además que “se observa que no solo no motiva las razones por las cuales considera la infracción como muy grave y no grave, sino que tampoco concreta cuál ha sido la perturbación grave del servicio público y su inhibición en el cumplimiento de sus tareas docentes”.

Además, considera acreditado que el docente “lleva más de 28 años utilizando el mismo método docente sin que el Departamento haya denunciado falta de rendimiento”. Tras esta sentencia, el profesor recurrió contra la resolución de la UGR. En 2016 del Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 3 de Granada desestimó su recurso y el reclamante recurrió al TSJA, que se pronunció finalmente el pasado abril.

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