Coronavirus en Granada | Testimonio en primera persona de embarazadas "Las futuras madres debemos disfrutar el embarazo con la ilusión que nos merecemos"

  • Dos granadinas relatan cómo afrontan este "bonito momento" durante el confinamiento

  • Consultas online, protocolo de higiene, ejercicio en casa y una dieta saludable, fundamentales

Virginia Ferri y su pareja posan durante la semana 18 del embarazo. Virginia Ferri y su pareja posan durante la semana 18 del embarazo.

Virginia Ferri y su pareja posan durante la semana 18 del embarazo. / V. F.

El lunes cierro una entrevista con Elisa Rodríguez. Antes de colgar, esta granadina dice afrontar su último mes de gestación con "tranquilidad" a pesar de la atípica situación vivida estos meses por el coronavirus. La joven granadina, afincada en Murcia por trabajo, queda en llamarme un día después. Al levantarme, me encuentro con una feliz noticia en el WhatsApp: Elisa está de parto. No podrá atenderme y si lo hace en unos días, será con un hermoso bebé entre los brazos. Su hermana, Irene Rodríguez, también está embarazada (casi a la vez) y logro hablar con ella antes de dar a luz.

"Me hubiera gustado darme mis paseicos. Conseguir los mil pasos diarios que te recomienda el móvil en un piso de 50 metros cuadrados es complicado (ríe). Aunque he seguido haciendo ejercicio. Mis clases presenciales pasaron a ser online. Estoy más activa y los días se pasan más rápido cuando las hago. Doy gracias a la terraza que tenemos. Los días de sol lo aprovechamos. La barriga se ha puesto morena", cuenta Irene desde su piso en la Chana.

Elisa Rodríguez en la sala de dilatación horas antes de dar a luz a André. Elisa Rodríguez en la sala de dilatación horas antes de dar a luz a André.

Elisa Rodríguez en la sala de dilatación horas antes de dar a luz a André. / I. R.

La gestante y su marido, José Sacristán, visitaron el Hospital Materno para una revisión tras la declaración del estado de alarma. "Fuimos el 16 de marzo. Ya había sanitarios con mascarillas, pero aún estaba todo por definir. Había muy poca gente y el ambiente estaba tranquilo. Ahora todos van con mascarillas. A mi pareja la dejaron entrar conmigo a la consulta, pero ya había doctoras que no lo permitían. Las siguientes veces he entrado sola y sólo podía llevar un acompañante. Los asientos están limitados", relata Rodríguez, que tiene "plena confianza" en el personal sanitario del Materno.

Su pareja, al ser militar y trabajar durante la pandemia, ha decidido adoptar un "estricto" protocolo de higiene en casa. "Entro casi en calzoncillos, lo meto todo en la lavadora y desinfecto las cosas que traigo. Desinfectamos la compra y nos lavamos las manos con asiduidad. Compramos mucho jabón y lejía. Nos fabricamos nuestra propia mezcla porque no quedaba gel hidroalcohólico en la farmacia. Le echamos unas gotitas de extracto de hojas de té, agua oxigenada y alcohol", explica Sacristán.

La embarazada padece diabetes gestacional. Por este motivo, controla más su dieta. "He adelgazado sólo con moverme y comer bien. Siempre hemos comido sano, pero al saber esto no hemos sido de los que hemos comprado harina o patatas fritas. No hemos cocinado bizcochos ni fritos. Muy recomendables las bases de pizza hechas con coliflor y el brocolí", señala esta seguidora del programa La báscula de Canal Sur.

Irene Rodríguez sonríe junto a su marido Pepe Sacristán mientras hacen ejercicio. Irene Rodríguez sonríe junto a su marido Pepe Sacristán mientras hacen ejercicio.

Irene Rodríguez sonríe junto a su marido Pepe Sacristán mientras hacen ejercicio. / I. R.

El matrimonio Sacristán Rodríguez en la playa cuando aún se podía salir. El matrimonio Sacristán Rodríguez en la playa cuando aún se podía salir.

El matrimonio Sacristán Rodríguez en la playa cuando aún se podía salir. / I. R.

Durante la cuarentena, Irene ha leído muchos libros y ha visto muchas series, sobre todo relacionadas con la maternidad. "Antes del confinamiento fuimos a clases de hipnoparto para enfrentarnos al parto con una actitud positiva. Tenemos frasecillas motivadoras por toda la casa. Nos ponemos grabaciones antes de dormir y mi pareja me da masajes perineales. Tu cuerpo está preparado para dar a luz aunque necesites luego medicación. Lo hemos incluido en la rutina. Hay que cuidar cuerpo y mente", señala esta dentista autónoma que dejó de trabajar antes del cierre de clínicas.

Videollamadas para presentar al bebé

Rodríguez recomienda vivir "este momento tan bonito con naturalidad". "Es la cosa más natural del mundo. Toda la vida se ha hecho. No hay que darle tanta importancia. Hay que relajarse", indica la granadina, que cree que quienes "peor lo van a pasar van a ser las abuelas, los abuelos y la bisabuela". "Haremos videollamadas de presentación", zanja entre risas. La embarazada ha ido andando al hospital las siguientes revisiones porque le pilla "cerca". "En cuanto se pueda, saldrá a caminar entre semana. En algún momento hay que salir. Por supuesto manteniendo la distancia de seguridad y siguiendo las precauciones", afirma. Al final de la conversación, su marido no duda en lanzar un mensaje positivo: "Siempre hay tiempo para festejar un nacimiento y el caso de nuestra familia por partida doble".

Virginia posa con la barriga al aire junto a su pareja Javier. Virginia posa con la barriga al aire junto a su pareja Javier.

Virginia posa con la barriga al aire junto a su pareja Javier. / V. F.

A Virginia Ferri Ortiz, otra granadina encinta, le avisó su centro de salud de Zaidín-Centro una o dos semana antes de que esto iba a suceder. "Nos dijeron que no nos moviéramos de casa y de que las consultas médicas la íbamos a hacer vía telefónica. Lo llevamos haciendo desde hace tres meses. Me he tenido que desplazar al PTS para la última visita ginecológica. La experiencia con ellos ha sido excelente y casi utópica. Yo llevaba mascarilla y guantes. Tuvimos que subir por las escaleras hasta la sexta planta (ríe). Había muy poquitas visitas. Coincidimos cinco embarazadas y estamos a tres metros la una de la otra", relata de buen humor.

La gestante de 37 semanas admite que cuando le llamaron del centro de salud y le contaron lo que iba a pasar, se dijo: "No es real". "Estuve trabajando hasta que se declaró el estado de alarma. No me lo creía. Confiaba mucho en lo que las administraciones y lo que las autoridades nos han ido dictando. Yo soy autónoma. Yo llevo con amenaza de parto desde la semana 30. Mi médico de cabecera me dio de baja porque peligraba mi estado de gestación. Tuve esa suerte", reconoce.

La crisis le ha cambiado la vida por completo a ella y a su pareja, Javier. "Coges mucho más peso porque no puedes salir a andar todo lo que quisieras. Tu familia está lejos y no puede estar presente durante los últimos meses del embarazado, los más bonitos. A nivel emocional y físico, es un momento diferente", admite Ferri, que explica que ella y su marido han adoptado "un protocolo de higiene brutal digno de película de ciencia ficción". "No tengo contacto con él hasta que está duchado", precisa.

¿Qué cosas le relajan durante el encierro? "Estoy leyendo muchísimo. Vivimos en una casa relativamente grande. Puedo bajar a andar. El bajarte con un libro y de que te de el sol en la cara. Ver series y muchas películas. Preparar la bolsa del bebé y hablar con la familia y amigos. Mucho más que antes. Han sido mucho las videollamadas. A mí me animo muchísimo. Te acuerdas de las cervezas que no te has tomado. Te acuerdas de las veces que has dicho que no por ver esa película que ahora aborreces tanto", cuenta entre risas.

Ferri tuvo una amenaza de parto hace tres semanas. "Ahí las medidas son más duras. No nos hicieron test. Nos preguntaron si teníamos algún síntoma. A él no le dejaron entrar a dilatación. No te queda más remedio que aceptarlo en ese momento. Eres muy consciente del riesgo que sufre tu bebé. Todo tu sistema nervioso tratas de tranquilizarlo, tratas de no pensar en exceso. Porque si piensas en el momento actual te puedes dejar llevar por emociones que no son nada positivas", reconoce.

Otra imagen de la pareja granadina. Otra imagen de la pareja granadina.

Otra imagen de la pareja granadina. / V. F.

La joven granadina no va a salir "por ahora" aunque el Gobierno permita los paseos y el ejercicio en la calle. "Mi pareja es policía nacional y él se lleva enfrentando al coronavirus y sus enemigos desde el minuto uno. La realidad que él percibe no es la misma que los que estamos en casa. Ahora están con la desescalada y te impacta menos. Él ha visto la ciudad desierta y ha podido corroborar que vivíamos en un estado de alarma. No lo voy a hacer por mi hija y por mi familia. Me da mucho miedo contagiar a mi hija", se sincera.

Virginia es consciente de que se va a perder "muchísimas cosas". "Si pienso en lo que voy a perder y no en lo que voy a ganar, te vienes abajo. Es la primera nieta. Mi familia se muere por conocerla. La familia de mi pareja también. Eso no podrá suceder.. Y no tendré ramos de flores", se lamenta mientras suelta un chascarillo. Aún así, "las futuras madres debemos de disfrutar el embarazo con la ilusión que nos merecemos", reivindica Ferri, que cree que esta vivencia la recordará "siempre" al coincidir con "un momento tan decisivo a nivel mundial". ¡Felicidades a las tres!

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