Granada

Cuatro de cada diez granadinos creen que es muy probable contagiarse de coronavirus

  • Según la encuesta 'Hábitos y condiciones de vida de la población andaluza durante el estado de alarma'

Cuatro de cada diez granadinos creen que es muy probable contagiarse de coronavirus Cuatro de cada diez granadinos creen que es muy probable contagiarse de coronavirus

Cuatro de cada diez granadinos creen que es muy probable contagiarse de coronavirus

Los granadinos ven con cierta lejanía la posibilidad de contraer el coronavirus. Así se desprende de la Encuesta Social 2020. Hábitos y condiciones de vida de la población andaluza durante el estado de alarma, donde el 38,8% ve probable o muy probable contraer el virus, casi uno cuatro de cada diez granadinos, lo que implica que el 61,2% de la población cree que tiene pocas posibilidades de padecer la Covid-19.

Según el informe que ha publicado el Instituto de Estadística y Cartografía (IECA) de la Junta de Andalucía, también hay un cierto optimismo ante una hipotética crisis de abastecimiento (luz, agua, telefonía, alimentos, medicamentos) y sólo el 12,6% opina que es una posibilidad real en el futuro.

En cuanto al futuro laboral, hay mayoría de personas que creen que la crisis generada por la pandemia les va a afectar de forma mínima; el 39,5% cree probable que disminuyan sus ingresos y el 30,7% estima que puede quedar en una situación de desempleo.

La gran preocupación de los granadinos es la saturación de los servicios sanitarios y el 47,2% ve probable o muy probable que se vuelva a la situación que se vivió en lo más crudo de la pandemia en los meses de marzo y abril.

También hay una preocupación latente por las revueltas o la inseguridad que puede acarrear la pandemia y el 33,6% afirma que es una posibilidad.

En cuanto a la percepción sobre el estado general de la salud en el confinamiento también hay optimismo y sólo el 15,8% la tilda de mala o regular, mientras que el 17,2% la califica de excelente, el 19% de muy buena y el 48% de buena, unos datos parecidos a la opinión que se tenía antes de que el coronavirus derribara la puerta de la vida cotidiana de los ciudadanos.

En el estudio también se refleja que 397.216 granadinos han pasado el confinamiento en una vivienda unifamiliar independiente, adosada o pareada; 102.774 en un piso o apartamento en un edificio con menos de 10 viviendas; y 259.537 en un piso o apartamento en un edificio con 10 o más viviendas, con lo que más del 50% han vivido estos meses en un chalet o una adosada.

A nivel andaluz, uno de cada cuatro andaluces afirma que ha afrontado la situación de confinamiento por la pandemia de coronavirus Covid-19 con mucha dificultad. El periodo de confinamiento convirtió las características espaciales del hogar en un elemento importante para comprender las desigualdades habitacionales que se dan en la población, según ha explicado el IECA.

Por ejemplo, comparando los metros cuadrados de la vivienda y el número de miembros que habitan en la misma, se observa cómo existe un 17,9% de hogares de cuatro miembros en viviendas de menos de 75 metros cuadrados, encontrando en el lado opuesto un 18,1% de hogares de dos miembros en viviendas de más de 120 metros cuadrados.

En este caso los entornos rurales, que en otros aspectos "tienen rasgos estructurales que les desfavorecen", presentan soluciones habitacionales más adecuadas a una situación como la vivida, ya que en sus viviendas disponen en mayor grado de características como jardín o patio.

Ante una situación tan excepcional, uno de los aspectos más relevantes que ha modificado el comportamiento poblacional ha sido la forma de estructurar el tiempo. En relación al tiempo libre, por ejemplo, han aparecido actividades que en la situación previa al confinamiento eran marginales en la cotidianidad doméstica y que durante este periodo "se han convertido en elementos centrales a la hora de gestionar instrumental y emocionalmente el propio confinamiento".

Entre las personas mayores se observa un porcentaje elevado de actividades relacionadas con el ejercicio diario, lo ha realizado el 50,5% de esta población, porcentaje más alto que en edades más jóvenes: el 30,7% en el grupo de edad de 16 a 29 años y el 32,7% en los comprendidos entre 30 y 44 años.

El ocio pasivo viendo la televisión, películas, series, presenta porcentajes muy altos en todos los grupos de edad, aumentando conforme asciende la edad. Entre los menores de 45 años la actividad de usar redes sociales es la que se ha realizado con más intensidad. 

Contacto diario con la familia

Además, casi la mitad de la población ha tenido contacto a diario con los seres queridos a través de medios digitales o telefónicos, sin grandes diferencias entre generaciones.

Por otro lado, los datos muestran "cierta homogeneidad en el tipo de ocio si atendemos al nivel de estudios de la población, pero también algunos hábitos diferenciados". Por ejemplo, entre las personas con estudios universitarios las videollamadas y llamadas así como la lectura y el estudio, han tenido más presencia diaria que en el resto de grupos.

Más allá de la dedicación en el tiempo libre, se ha estudiado cómo se distribuye el tiempo de las tareas domésticas y cuidados. Considerando aquellos hogares con presencia de menores de 16 años, en la encuesta se observa cómo, a pesar de que el tiempo de presencia en casa ha aumentado para muchas personas, "se ha mantenido la distribución de roles tradicionales, lo cual se identifica en respuestas tanto de las mujeres como de los hombres".

Estos datos "son coherentes con la actividad que se ha realizado fuera del hogar": se observa una mayor intensidad de desplazamientos fuera del hogar entre los hombres, tanto para ir al trabajo como para salir a comprar comida. 

Teletrabajo

Entre las asalariadas el porcentaje de teletrabajo se sitúa en el 34,9%, mientras que entre los hombres ha trabajado exclusivamente en casa el 21,6%. Por el contrario, los hombres han trabajado más fuera del hogar: más de dos tercios de los asalariados ha trabajado fuera de casa durante el periodo en el que se realizó la encuesta.

En el análisis por ocupaciones se observa que los trabajadores con profesiones menos cualificadas son los que más han estado desarrollando su trabajo en el exterior durante el estado de alarma. Por ejemplo, el 96,9% de los trabajadores que desarrollan ocupaciones elementales han tenido que ejercer su profesión exclusivamente fuera del hogar.

Según el IEAC, los datos muestran un "claro impacto de la crisis en la actividad y el mercado de trabajo". Las personas que se declaran en situación de ERTE alcanzan el 7,1% de la población, el 20,0% de los asalariados.

En términos relativos, esta situación ha afectado en mayor medida a trabajadores con niveles medios de educación formal, que a aquellos que tienen menos o más estudios. Por otro lado, el grupo de personas con estudios universitarios es en el que se identifica un menor número de personas en situación de desempleo.

Respecto a la salud general, la gran mayoría de la población opina que su estado de salud es igual que antes del confinamiento, aunque hay un porcentaje relevante de personas que percibe que ha empeorado.

Por ejemplo, entre las personas de menos de 65 años se observa que el 8,3% afirma que tenía una salud buena antes del confinamiento y sienten que ha pasado a ser regular o mala durante el estado de alarma. Esta cifra se sitúa en el 12,9% entre las personas de 65 y más años. No obstante, el 22,2% de la población que partía de un estado de salud regular o malo hace 12 meses, afirma que su salud general ha mejorado.

Sí se observan mayores niveles "de degradación en la salud mental", principalmente si se compara entre sexos. Ellas afirman en mayor grado que su salud mental ha empeorado. Por ejemplo, hay un 21,4% de mujeres que afirman que en los últimos 12 meses su estado de salud mental era bueno y ahora es regular o malo. Entre ellos este porcentaje es del 13,1%.

El confinamiento no ha supuesto un cambio de pauta muy acentuado en el consumo de tabaco y alcohol, el 9,6% afirma que ha fumado más y el 5,8% que ha consumido más bebidas alcohólicas. En el lado contrario se observa que el 6,2% afirma que en este periodo ha descendido su consumo de tabaco y el 24,8% que lo ha hecho su consumo de bebidas alcohólicas. Por sexo, el porcentaje de hombres que afirman beber más alcohol (7,5%) es mayor que el de mujeres (4,2%), mientras que con el tabaco la cifra es casi idéntica.

El 53,0% de la población afirma que ha realizado menos ejercicio, el 40,0% que ha dormido peor y el 17,2% que se ha alimentado peor. Por edades, las personas de 65 y más años declaran, en menor medida que otras edades, que el confinamiento les ha perjudicado en el sueño y la alimentación.

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