Granada

El furor por aprender Chino llega a la escuela

  • El IES Ganivet imparte desde el curso pasado el aprendizaje de la lengua asiática como actividad extraescolar

Ying Li es profesora de chino en Granada. Lleva dos cursos como profesora dentro del plan piloto de la Consejería de Educación para incluir esta lengua como enseñanza extraescolar. En Andalucía hay diez centros que están pilotando esta experiencia y uno de ellos es el IES Ganivet de Granada, que desde el curso pasado presta esta enseñanza para todos los alumnos que lo deseen de la provincia. En principio para centros públicos pero ahora también para privados-concertados, para módulos y adultos.

Yung Li ya tiene su nombre español, Rosa, que es como la conocen todos, sus compañeros y sus alumnos. El año pasado se matricularon más de 90 aunque terminaron el curso 60. Este curso tiene 37 alumnos. Las clases son de lunes a jueves en dos sesiones de hora y media cada una.

En una de sus clases, Yung Li, que enseña chino mandarín estándar, se centra en la alimentación. Nombre de restaurantes, tipos de alimentos, cubiertos, etcétera. Entre sus alumnos, niños de 10 o 12 años y adultos de hasta 70, la alumna más veterana. Una variedad que deja claro que nunca es tarde para aprender un idioma. Y nada menos que el chino, una de las lenguas más difíciles de aprender.

Pero hay una ventaja, Rosa sabe español con un nivel fluido, lo que ayuda en la clase, donde la mayoría del tiempo se habla chino. "Yo les enseño la lengua para comunicarse, para saludar, para que les entiendan, para que sea útil", explica esta joven de 28 años que estuvo por primera vez en España en octubre de 2010 en Valencia y que después ya aterrizó en Granada. Y aunque empezó como profesora de inglés, se ha pasado directamente al chino, a su idioma, ante la demanda que existe. Con todo, le resulta curioso que los españoles quieran aprender chino y los chinos, español. "Estamos unidos", dice.

Además de la pronunciación, la escritura ocupa parte de la clase. Y no es nada fácil, pues son auténticos dibujos los que hay que hacer para escribir cada palabra.

Una de las alumnas es Ana, una joven que consciente de lo importante que son los idiomas, no dudó en apuntarse a clases de chino. Ya sabe tres: inglés, francés y chino. Para ella, lo más difícil es la pronunciación y los caracteres.

Además de jóvenes hay alumnos adultos. Uno es Esteban Toledo, que está en paro y que gasta parte de su tiempo en el aprendizaje de la lengua, en el que está muy avanzado. A Toledo le parece "muy difícil al principio ya que el cerebro necesita un cambio". Después reconoce que se va volviendo más fácil.

En el pupitre de detrás se sientan Regina García y Amparo Robles. Regina entró en las clases para mejorar sus expectativas laborales. "Soy aparejadora en paro y he visto que para futuros trabajos todo el negocio de importaciones y exportaciones está en China, por lo que aprender el idioma es fundamental", asegura.

En cambio, Amparo, ama de casa, lo hace por gusto. "A mi hijo le atraía el idioma y me metí. Ahora me da mucha satisfacción poder hablar con ellos y que me entiendan, hablar su idioma", asegura.

Según el director del IES Ganivet, José María Callejas, y la coordinadora de planes de Plurilingüismo de la Delegación de Educación, Natividad Martínez, la introducción de este idioma se aprobó por "la necesidad social de aprender una lengua emergente". "Cuando vas a Pekín te das cuenta de la cantidad de gente que habla español", asegura el director. Y en España cada vez más personas aprenderán chino pese a su dificultad. En China, se considera analfabeto a quien no domine 3.000 caracteres.

La delegada de Educación, Ana Gámez, valora la apuesta de la Junta por esta iniciativa, "que favorece el acercamiento lingüístico y cultural con la población china asentada en Granada". Su ejecución se hace con un convenio con la Oficina Nacional de Promoción Internacional de la lengua china, Hanban.

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